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Corazón de gato: arritmias cardíacas

Los gatos, a su manera, tienen un gran corazón, corazón de gato. Hecho a la medida de sus necesidades físicas y adaptado a su estilo de vida. Pero los gatos también sufren de mal de corazón, no porque se enamoren, que, a su manera, también; sino porque pueden desarrollar arritmias cardíacas que pueden resultarles letales.

Cuidemos bien del corazón de nuestra querida mascota

Cuidemos bien del corazón de nuestra querida mascota

Arritmias que hacen latir sus pequeños corazones, o bien demasiado rápido, o bien, muy lentamente, o también de manera irregular. En ocasiones, la arritmia es un síntoma que esconde un problema de salud aún más grave.

Causas

El origen de la arritmia cardíaca es una anormal actividad del mecanismo de dilatación y de contracción del corazón. En ocasiones, se producen en situaciones de estrés, de miedo, de nerviosismo a los que se enfrentan los gatos. Como en los humanos, bajo esas situaciones, se produce un vuelco del corazón y se acelera el pulso. Se dan casos de gatos que incluso pueden ser mal diagnosticados por veterinarios que confunden estas circunstancias pasajeras con un mal de fondo.

Pero hay deficiencias nutricionales que exponen a los gatos a estas patologías, especialmente los niveles bajos de taurina. Normalmente, la comida enlatada y seca de los gatos contiene toda la taurina y los nutrientes imprescindibles que necesitan estas mascotas, pero si la única opción disponible es preparar una alimentación casera para los gatos, tal vez ésta no acabe de contener todos los nutrientes que la mascota necesita.

La arritmia cardíaca en los gatos puede estar ocasionada por problemas en los riñones, por enfermedades del corazón o por hipertiroidismo. También se sabe que puede ser un mal que se hereda o resultado de infecciones y de lesiones internas.

Síntomas

La arritmia cardíaca es un problema de salud a cualquier edad en los gatos y afecta a cualquier raza. A menudo, los síntomas son tan leves que ni siquiera pueden ser descubiertos en un examen rutinario cuando el veterinario escucha el corazón del gato con su instrumental.

Los casos leves de arritmia pueden no tener ningún efecto en la calidad y en la longevidad de la vida de estas mascotas. En cambio, en casos de arritmia más moderados, los dueños de los gatos suelen percibir jadeos y faltas de energía.

En casos especialmente graves, la sintomatología es aún más evidente. E incluye respiración rápida, dificultosa, fatiga crónica, desmayos ocasionales, falta de interés por juegos y otras actividades e incluso la muerte del animal.

Las arritmias cardíacas pueden aparecer y desaparecer de repente y sin previo aviso, pero, en ocasiones, pueden prolongarse hasta varios meses. También es cierto que los síntomas de arritmia felina se parecen a los de otros trastornos comunes. Si el veterinario sospecha que la mascota padece esta dolencia, es muy probable que pida un electrocardiograma, que solicite análisis de sangre y que haga radiografías de la zona pectoral, además de otras pruebas adicionales que determine según las características del caso.

Los tratamientos de esta enfermedad varían. Si es consecuencia de una dolencia subyacente como el hipertiroidismo o una enfermedad renal, el objetivo será combatir esas causas. Sin embargo, las enfermedades asociadas del corazón o de los riñones necesitarán de tratamiento de por vida.

La arritmia cardíaca puede ser también consecuencia de una microcardiopatía hipertrófica que se desencadena por un engrosamiento gradual de la superficie de los músculos del corazón. Esta dolencia no tiene cura, pero con buenos medicamentos, se puede alargar la vida del gato y aliviar los síntomas más incómodos.

Medicamentos, como el atenolol y el diltiazem, que ayudan a relajar los músculos del corazón de los gatos para disminuir la frecuencia cardíaca y volver más regulares los latidos.

La delicada línea que ata la salud de los perros

La columna vertebral es una estructura básica del esqueleto de los animales. Les proporciona una fijación necesaria para el armado óseo del cuerpo, pero también una flexibilidad suficiente para garantizar movimientos coordinados. Sin embargo, la columna vertebral es al mismo tiempo un sistema muy delicado. La columna vertebral de los mamíferos, y la de los perros, se compone de una larga serie de huesos conectados entre sí que cuentan con una serie de uniones que funcionan como amortiguadores naturales.

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Ejercicio perro

Son los discos intervertebrales. Se trata de puntos de unión almohadillados que facilitan una adecuada flexibilidad y todos los movimientos del cuerpo del animal. Pero la columna vertebral también funciona como un canal a través del que se conducen las terminaciones del sistema nervioso que circulan por su interior, por la llamada médula espinal.

Paquete nervioso Un paquete de nervios forrado y protegido por la columna vertebral que se conecta entre las vértebras para dar naturaleza a las funciones nerviosas. Los mismos nervios pasan por entre medio de los discos, lo cual es una ventaja, pero, como veremos, también un inconveniente cuando se produce una mala articulación del conjunto. Bajo este esquema en apariencia simple es como funciona el sistema nervioso asociado a la columna vertebral. Y es que, cuando los discos resultan dañados por la fricción o se hinchan por contactos inadecuados, se produce una calcificación paralela que ejerce, a su vez, una presión sobre los nervios que conectan y salen de las uniones de los discos.

Y toda presión de los discos inflamados o dañados sobre los nervios genera invariablemente un dolor. Si el daño es mayor, se puede producir incluso una parálisis motora porque los nervios que han de activar la movilidad local dejan de funcionar. Dejan de ser vectores de transmisión de impulsos nerviosos. Como si un cable dejara de conducir la electricidad con la que activar un motor que funcione con electricidad. Entonces es cuando se produce la temida parálisis que impide que los perros puedan, por ejemplo, moverse o sostener su propio peso. Un dolor más atenuado puede hacer que un perro rechace el ejercicio y que aparezcan otros problemas de salud asociados a una movilidad limitada.

El tratamiento más común en estos casos, como recordará cualquier responsable de una tienda de animales donde acudamos a comprar comida o suplementos para perros, pasa por administrar antiinflamatorios. Si la debilidad motora es el principal problema, entonces se puede recetar corticosteroides aunque, en casos más serios, lo recomendado es cirugía con la que se buscará una solución que pueda aliviar el problema. Observadores proactivos Si tu perro siente dolor o muestra debilidad en las patas traseras existe una gran probabilidad de que pueda tener algún disco vertebral dañado. No obstante, también es cierto que hay otras dolencias de los perros que se manifiestan con los mismos síntomas.

Por éso, ante la aparición de molestias, de dolores o de formas de caminar poco habituales en estas mascotas, la recomendación siempre es la misma, acudir al especialista veterinario que será el que descartará si se está ante un problema con los discos intervertebrales o no.

En este sentido, un ejemplo de problemas nerviosos que se suelen confundir con los asociados a los discos de la columna vertebral de los perros es el que tiene que ver con la rotura de los ligamentos de las rodillas que se dejan ver como una debilidad motora. Otro caso asociable a problemas en los discos vertebrales puede ser el de las luxaciones de ambas rótulas que ofrecen patrones de cojeras recurrentes similares.

Lo dicho, la mejor recomendación cuando hay sospechas de que la mascota tiene dolores en la columna es acudir a un veterinario de confianza. Es la mejor ayuda que podemos ofrecer a nuestra mascota en un primer momento.

La delicada salud de los gatos persas: todo lo que debes saber

Los gatos persas son animales con algunos problemas de salud que sólo son propios de sus dos razas, la de los persas comunes y la de los llamados ultra persas. Si estás pensando en compar un gato persa en una tienda de animales, debes, al menos, estar al tanto de con qué afecciones te encontrarás a lo largo de la vida de la mascota. Porque, te lo adelantamos, son animales con una salud potencialmente delicada. Así, ¿cuáles son esas dolencias de los gatos persas?.

Gato persa - una de las razas más antiguas

Gato persa – una de las razas más antiguas

Pues, te digo. Los gatos persas suelen tener problemas respiratorios, problemas en los senos paranasales, especialmente la variedad ultra persa. El gato ultra persa tiene un cráneo marcadamente braquicéfalo, o, lo que es lo mismo, presenta una cabeza corta. Es como si el gato tuviera la cara rota.

Esa configuración craneal le da a estos gatos una mirada muy característica que los hace muy atractivos y llamativos, pero también que su respiración nasal sea entrecortada. Por contra, los gatos persas tradicionales, con un cráneo igual al de todos los gatos comunes, no tienen ningún problema para respirar. Narinas estetónicas Los gatos ultra persas tienen narinas estetónicas que quiere decir fosas nasales más pequeñas de lo normal. Ésto hace que esta variedad de gatos tengan esa respiración entrecortada de la que hablábamos, pero también una propensión a desarrollar congestiones nasales e irritaciones de nariz. Pero el gato persa común también tiene sus achaques. Uno de los más evidentes es desarrollar entropión, que ocurre cuando el párpado del gato irrita el ojo por girarse hacia adentro de manera natural. A la larga, esta disposición anómala del párpado le provoca infecciones en los ojos a los gatos persas comunes. Algunos criadores de gatos que saben de esta malformación, se esfuerzan en cruzar a las mascotas de tal forma que las crías no hereden la tara.

Pero seguimos, porque los problemas de salud de los gatos persas no acaban aquí. Hablemos de la epífora, también localizada en los ojos del animal y que se deja sentir como un desgarro crónico en los ojos. Es un rasgo que también se hereda. Sí, también por la formación de una estructura ósea inusual sobre la cara.

Con esa configuración craneal, los ojos se desplazan más hacia atrás de su posición normal en la cabeza, lo que provoca, a su vez, un intenso y continuado lagrimeo. En la mayoría de los casos, todo hay que decirlo, la epífora sólo provoca una irritación leve en los ojos de los gatos. Molesta sí, pero se trata de una afección leve. Circunstancia que puede ser tratada con éxito con antibióticos de aplicación local.

Más rasgos heredados por los gatos persas y más dolencias en los ojos: la atrofia progresiva de la retina. Aunque el gen portador de la enfermedad es recesivo, es frecuente verlo aún entre los gatos de esta raza.

Con la atrofia progresiva de la retina, los fotoreceptores de los ojos, las células que se aplican en la visión para absorber la luz, envían señales nerviosas equívocas al cerebro para ser interpretadas, y, a la larga, acaba desencadenando la ceguera en el animal.

Pieles sensibles

Pero pasemos de los ojos a la piel de los gatos persas y sus especificidades. La piel de estas mascota es gruesa y necesita de un cuidado constante para mantener su bienestar y su salud. Su piel es extremadamente sensible, tanto, que puede provocárseles reacciones alérgicas cuyos orígenes pueden ser difíciles de rastrear. En unos casos, puede ser el suavizante que se ha aplicado en el lavado de la pieza de tela que sirve de cama al gato; en otros, la reacción a un medicamento lo que hace que el animal pierda pelo.

Y para cerrar este capítulo sobre la delicada salud de los gatos persas, refirámonos a su corazón. También suelen desarrollar afecciones cardíacas cuando los gatos alcanzan cierta edad, pero igualmente puede haber una predisposición para dolencias de este tipo de naturaleza genética.

Una de las más habituales es la cardiomiopatía hipertrófica que se puede definir como el engrosamiento de los músculos del corazón con la consecuente inflamación de esta parte tan vital del organismo. Todo ésto hace que la sangre tenga complicado el bombeo de salida del corazón y el abastecimiento de fluido vital de manera equilibrada en todo el cuerpo del animal. Circunstancia que obliga al corazón a sobreesforzarse para mantener la irrigación.

Si bien esta dolencia suele ser mortal, también hay tratamientos con los que poder sobrellevarla y, con ello, prolongar la vida de la mascota. Éso sí, hay que detectar a tiempo la dolencia para actuar en las primeras etapas de la vida del gato. Por éso, lo que siempre recomendamos, estar atentos al comportamiento de los gatosy ser sensibles a sus estados de salud y apostar por los chequeos regulares. Apostando por la salud de nuestros pequeños amigos de casa.

La salud de los gatos a simple vista

Algunas de las complicaciones de la salud de los gatos más comunes son las enfermedades relacionadas con la visión. Los ojos de los gatos suelen verse afectados por un número importante de agentes que les causan infecciones o procesos degenerativos que perjudican la agudeza visual de estas mascotas, y, por tanto, su seguridad y comportamientos básicos habituales. Afecciones que pueden llevar desde los simples problemas de visión meramente funcionales, a la pérdida de la capacidad para ver.

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Las afecciones más comunes en los gatos se encuentran en los ojos y por ello hay que obeservarlos

Las afecciones más comunes de los gatos se encuentran en los ojos y por ello hay que obeservarlos

Conocer las causas que desencadenan problemas de visión en los gatos, puede ayudar a prevenir las patologías o intervenir en los primeros momentos de las afecciones cuando aún hay margen para solucionarlos. La simple observación regular de los ojos de los gatos aun por personas no expertas puede detectar conjuntivitis, el principio de un glaucoma o la aparición de cataratas, sí, como en los humanos.

De entrada, la simple observación de los ojos de los gatos, puede revelarnos por ejemplo un bizqueo persistente, enrojecimientos en diferentes partes del ojo, párpados caídos o algunos tipos de fluidos no habituales en los alrededores de los ojos que representan las señas que habremos de advertir y que están detrás de problemas oculares más serios que el tiempo sólo hará empeorar.

Pero ¿cuáles son esas afecciones comunes en los gatos? Ya nos hemos referido someramente a ellas, pero vamos con ellas con un poco más de detalle, una a una:

– Glaucoma: El glaucoma es una de las causas principales de la ceguera de los gatos. Por diferentes motivos, la presión sobre el globo ocular de las mascotas crea una distorsión de la imagen que percibe el animal en su campo de visión.

El glaucoma debe ser tratado en las primeras etapas de su desarrollo, y cualquier criador de gatos lo puede detectar por ejemplo, cuando advierte que su mascota no tiene la misma agudeza visual, sin ir más lejos, cuando toma su comida, cuando se acerca a sus piensos.

Un criador puede comprobar que en ocasiones el animal parece dudar sobre la posición de las pequeñas porciones de piensos, aun de las más grandes que podemos comprar en las tiendas de animales.

– Cataratas. Las cataratas, como decíamos que ocurre en las personas, se presenta como algo parecido a una sombra o neblina en la visión. Y como sucede también en los humanos, se corrige con una sencilla intervención en la retina.

– Ojo seco. La queraconjuntivitis u ojo seco es una patología igualmente bastante común en los gatos. Se manifiesta con irritación o hinchazón en la zona de los párpados. Si no se trata, con el tiempo, el ojo se ulcera y el animal puede también perder la visión como consecuencia del avance de la patología. Es fácil de detectar, en cualquier caso, la prevención llega con un preparado en gotitas que humedecen el ojo, recomendado por los veterinarios y que también se puede comprar en la tienda de animales habitual.

– Conjuntivitis. La conjuntivitis es la estrella de las afecciones en los ojos de los gatos, si nos está permitido decirlo. La conjuntivitis se produce de muchas maneras diferentes, por ejemplo, por una exposición al viento, por una pestaña encarnada o por la presencia de productos químicos o de polvo en el área de los ojos. Si su gato es sensible a padecerlo, una solución preventiva es limitar su acceso a las zonas, a los lugares con esos agentes que le causan el problema de conjuntivitis. Tan sencillo como éso.

Acciones de prevención pueden ser también las de aislar a los gatos cuando hacemos limpieza, cuando planeamos trabajar en interiores cuando completamos obras de albañilería. Como quiera que sea, lavar el ojo del gato con agua limpia en estos y en otros casos señalados puede formar parte de las condiciones que contribuyen a mantener la salud de nuestra mascota.

– Diabetes y enfermedades renales. El último de los grandes causantes de los problemas de visión en los gatos nos llega de la mano de la diabetes y de las enfermedades renales. En el caso de la diabetes, para prevenirla, lo mejor, controlar el peso, la ingesta de piensos, de su comida habitual, para evitar ese sobrepeso y la hipertensión que conduce a una dilatación constante de las pupilas de sus ojos, con el riesgo que ello conlleva.

Como en los humanos, una dieta baja en sodio, es parte de la solución en lo que se refiere a corregir la alimentación inadecuada.

Como habrá podido comprobar en este breve recorrido que hemos completado por las afecciones más comunes en los ojos de los gatos, de lo que se trata, a fin de cuentas, es de mirar, mirar a los ojos de los felinos para estar atentos a su salud, para verlos saludables. Nunca mejor dicho.

Dobermans, perros guardianes de nuestro cariño

Los perros doberman son una raza de mascotas que, a pesar de su apariencia fiera y nerviosa, resultan ser animales muy leales si se les sabe educar con corrección. Nacieron como raza gracias al esfuerzo de un experto y cuidador de perros alemán a finales del siglo XIX, de apellido precisamente Doberman.

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Los dobermans son perros sensibles que necesitan de firmeza por instinto y ser dominados

Hoy, la búsqueda del perro ideal de Doberman ha convertido a esta raza de perros en un éxito que perpetúa cada generación.

El doberman resulta ser una raza de perros muy, muy inteligente a la que hay que aplicarle una buena mano firme, que en modo alguno quiere decir dura. De lo que se trata es de adaptar el trato que hay que dar al animal, pulir sus hábitos de socialización y los que son parte de su instinto animal.

Sin embargo, fuera de la firmeza con la que hay que acompañar su educación, los perros doberman acaban dejándose ver en la proximidad de sus cuidadores y en el ambiente familiar en el convivan como animales sensibles, atentos, siempre dispuestos, juguetones a su manera y sobre todo cariñosos.

Hay que inculcarles que sean disciplinados con su comida, que esperen su turno para comer sus piensos, que adopten una postura de espera antes de iniciar su alimentación.

Los perros doberman pueden mostrarse amables y hacer mucho por compartir la casa familiar de quienes los han acogido y seleccionado entre muchos otros perros en una tienda de animales.

Suele ocurrir que cuando se acude a comprar un cachorro de doberman a una tienda de animales se produzca un flechazo y que el animal acabe haciendo las delicias de los más pequeños en casa si resulta bien educado. Un valor que destacan sus cuidadores es su vivacidad.

Los perros doberman tienen instinto protector para con su grupo en el que se incluyen a los cuidadores y a toda la gente de la casa, incluso se da el caso de que conviven en armonía hasta con gatos con los que se han criado y que no ven como rivales. Son perros guardianes por excelencia y siempre están alerta.

Pero los perros doberman son del mismo modo muy activos, como hemos insinuado, se aburren si no cuentan con ese punto de movimiento físico que los estimula. Es más, si se les deja solos, se buscarán la vida para entretenerse.

Y entretenerse para los perros doberman puede ser corretear por la casa y hacer todo tipo de saltos y carreras por pasillos y habitaciones, cuando no tomarla con las cortinas o con el sofá.

Por esa razón es importante educarlos y proporcionarles estímulos como nos recordará un veterinario que trate a estos perros o un responsable de una tienda de animales en los que se suela comprar piensos enriquecidos y suplementos para perros grandes.

Si su doberman se ha de quedar solo, pruebe a dejar su comida oculta, sus juguetes y productos para mascotas escondidos pero a su alcance de forma que tenga que buscarse la vida para alcanzarlos. Esos son unos tipos de estímulos que dan buen resultado con los perros doberman.

Sobre la educación y los hábitos de estos perros, dos notas más. La primera es que deben ser premiados con tal vez algo más de frecuencia que otros animales para que no pierdan el interés. Los tonos de voz son importantes.

Premios con gestos y estímulos verbales y vocalizaciones cortas y secas para que no pierda ese mismo interés y mantenga la atención sobre las instrucciones. Los castigos de voz se han de evitar porque generan bloqueo y un nerviosismo sin sentido en los perros doberman. Téngalo también en cuenta.

El segundo dato es que hay que ‘moverlos’ con mucha frecuencia, pasearlos para darles esa actividad que necesitan. Si es posible con espacios para correr, mejor que mejor.

Los dobermans son perros sensibles que necesitan de firmeza por instinto y ser dominados y que, a cambio, nos entregan una lealtad que forma parte de su encanto natural.

Rabia de los gatos, enfermedad de paso lento

La rabia en los gatos es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central de los felinos. Un veterinario y hasta un profesional responsable y con experiencia de una tienda de animales sabrá identificar sin ningún problema sus tres etapas, las llamadas prodrómica, la furiosa y la paralítica.

Aunque la rabia no es una enfermedad común en los gatos, por prevención deberíamos vacunarlos

La rabia de los gatos la transmite la mordedura de un animal que ya ha sido infectado por la enfermedad. Por tanto, es muy importante que los gatos no frecuenten ambientes en los que otros gatos no estén controlados veterinariamente.

Otro dato a tener en cuenta es que los gatos inoculados con el virus de la rabia no presentan síntomas de manera inmediata. Pueden seguir su alimentación como si nada pasara por ellos, comer sus piensos, su comida y sus suplementos sin mostrar una falta de apetito apreciable.

Y es que la rabia de los gatos se activa con toda su sintomatología a partir de la segunda o quinta semana de que el animal haya sido infectado. Y los síntomas se extienden también por todo su cuerpo de manera progresiva.

Así, ¿cuáles son esos síntomas que nos pueden revelar la aparición de la rabia en los gatos?

Son muchos, pero los que pueden ayudarnos a detectarla a simple vista sólo con observar el comportamiento de los gatos pueden agruparse en torno a una decena de circunstancias. Vamos a verlas una a una.

– Maullidos. Los gatos que están contaminados por la rabia suelen alterar su vocalización, maullan de manera diferente. Un cuidador atento al comportamiento de sus gatos advertirá esos cambios al oído.

– Ojos. Los gatos que padecen de rabia también presentan ojos hinchados y rojos, o una sintomatología que podemos asociar con la de la conjuntivitis que no se diferencia a simple vista de la que padecemos los seres humanos y que usted seguro que sabrá reconocer.

– Babeo. Los gatos con rabia babean y lo hacen de manera constante y exagerada. No se confunda, si ocurre así, en exceso, no se trata de nada que tenga que ver con el reflejo de Paulov. Su gato no babea porque espera con ansiedad su comida o porque reconoce sus sacos de piensos que acaba de comprar en una tienda de animales.

– Irritabilidad. Los gatos que padecen la rabia se muestran irritables, no sólo con los otros gatos, sino con las personas, los cuidadores que los atienden dedicadamente en casa. Incluso se puede dar este comportamiento anómalo en momentos que sabemos que siempre han sido deseados por nuestros felinos, como cuando les ponemos su comida.

– Fiebre. La rabia produce fiebre en los gatos que puede detectarse por el calor anormal que desprende su cabeza y por el comportamiento cansino que se asocia a esa circunstancia. Los gatos se mostrarán poco activos, en comparación con la que desarrollaban en el pasado.

– Comportamiento atípico. Los gatos que sufren rabia se enfrentarán a piedras como si fueran enemigos y se dejarán ver incluso comiendo piedras. Parece broma, pero es real. Los gatos sufren una dislocación de su conducta.

– Vómitos. Los gatos con rabia suelen vomitar, pero, como comentábamos, anteriormente también puede ser el resultado de otra sintomatología común como es la que opera cuando se desarrollan parásitos en su sistema digestivo.

– Pérdidas de peso y de apetito. Los gatos rabiosos dejan de comer y, como consecuencia, van perdiendo peso de manera paulatina. Vigile a su gato y compruebe qué es lo que ha comido de su alimentación habitual, qué ha dejado de sus piensos y si se trata de un comportamiento -dejar de comer toda su comida- que empieza a ser habitual.

– Parálisis. El comienzo de la última fase de la rabia de los gatos suele estar acompañada de dificultades para respirar. Sencillamente, los músculos que gobiernan la respiración dejan de operar adecuadamente. Si nota que su gato no respira adecuadamente o lo hace de manera insuficiente, acuda sin pérdida de tiempo al veterinario. El final de esta fase es irreversible, por esa razón es importante acudir a tiempo a un especialista.

La rabia no es una enfermedad común en los gatos, pero sus consecuencias son demoledoras para los felinos, por éso, hay que poner al animal en manos de un especialista cuando notemos alteraciones en su salud, en su conducta, o en ambas.

Cáncer canino, observar y prevenir valen más que curar

Se suele hablar del cáncer como una enfermedad de nuestro tiempo. Hablamos del cáncer humano como una de las primeras causas de fallecimiento y solemos creer que se trata de un problema de salud humana.

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Si nuestra mascota está apática, sin jugar y comiendo poco, debemor acudir al veterinario para que lo examine. La prevención es importantísima.

Y sin embargo no es así, el cáncer es una enfermedad que también ataca y padecen otros mamíferos que comparten con nosotros genes, y, como veremos, similares problemas de salud. Es el caso de los perros.

Probablemente le resulte chocante, pero las cifras están ahí, el cáncer en los perros es una de las causas de muerte más comunes. Afecta nada menos que a la mitad de los perros que han pasado la barrera de los diez años.

Y no es algo que tenga que ver con su estilo de vida, con su alimentación, con la comida, con los piensos o los suplementos a los que tengan acceso, se trata, como sucede también en los humanos, de una cuestión genética. Hombres y perros son mamíferos y nuestra genética tiene muchas afinidades.

La detección precoz del cáncer en los perros resulta primordial para evitar el progreso de una enfermedad. Porque, llegado a un punto, suele no quedar otra opción que el sacrificio del animal porque hasta sus dueños puede que tampoco estén dispuestos a hacer grandes desembolsos para seguir tratamientos con los que revertir el progreso de las afecciones tumorales.

Así, la primera línea de defensa contra el cáncer que puede aparecer en los perros es algo tan simple como estar pendientes de la sintomatología de la mascota.

Estar atentos a su estado de salud, al aspecto físico que tiene el animal y a su comportamiento. Si sigue su alimentación con apetito, si ingiere sus piensos y si come su comida con ganas.

Recordar ante todo que la enfermedad del cáncer no es más que el resultado de una respuesta deficiente y dañina de las propias células del cuerpo.

La difusión de los tumores a través de la linfa y del torrente sanguíneo hace que aparezcan y broten en diferentes partes del cuerpo y que esa circunstancia sea una dificultad para las soluciones que puede aportar la veterinaria.

Puede consultar a cualquier responsable de una tienda de animales de confianza donde suela comprar los piensos de su perro y seguramente le ofrecerá una opinión profesional sobre el tema, cuando no argumentos verdaderamente útiles para saber detectar la enfermedad. Y a éso es a lo que vamos.

Así, ¿cómo podremos detectar un cáncer en los perros? A simple vista un perro con una afección cancerígena, tendrá dificultades para tragar su comida, para beber, sus pústulas o llagas en la boca tardarán más en recuperarse por una posible bajada de defensas de su organismo.

En el mismo sentido, una mascota afectada ni jugará, ni saltará, ni correrá detrás de los juguetes para perros que como artículos para mascotas se pueden comprar también en cualquier tienda de animales. Un perro con problemas de salud de ese calibre tendrá del mismo modo problemas para defecar o para orinar.

Los cánceres más frecuentes en los perros son los de piel, los de testículos en los machos, que suelen mostrarse con escrotos especialmente abultados.

También se detectan con cierta frecuencia los cánceres de boca, que dejan tras de sí problemas para comer y masticar su comida.

Asociado a los cánceres de boca, se suelen dar llagas de las que hablábamos en diferentes partes del interior, en las encías o en la lengua y un mal aliento persistente, que se mantiene independientemente de la alimentación de los perros.

Los cánceres de huesos, por su parte, se anuncian con cojeras que van incrementándose con el tiempo. Si el órgano afectado es el cerebro, los perros tendrán incontinencia urinaria y hasta problemas motores, no coordinarán bien sus movimientos.

Pero hay más. Los linfomas abultarán ostensiblemente los ganglios de los perros, sus bazos, así como otros órganos.

Si usted detecta cualquiera de estos síntomas en su perro, no dude en ponerse en contacto con un veterinario cualificado, porque el tiempo de reacción es importante para evitar que progrese la enfermedad como sucede también en los humanos.

En cualquier caso, tenga presente algo más, que cualquier bulto, cualquier caída del pelaje en la piel no tiene porqué ser parte del desarrollo de un cáncer, los motivos de esas afecciones pueden ser enormemente variados.

Y aún más, hay cánceres benignos que, como sucede también en el caso de los humanos, no tienen porqué comprometer la vida de nuestra mascota.