Posts Tagged ‘veterinario’

3 problemas urinarios muy comunes en los perros

Los problemas urinarios son muy habituales en los perros. La mayoría resultan fáciles de tratar si se obtiene un diagnóstico correcto. Conocer cómo suceden y evolucionan las infecciones urinarias en tu mascota, te dará ventaja a la hora de mantener sus condiciones de salud y su bienestar.

Si tu mascota sufre de incontinencia, investiga la causa

Si tu mascota sufre de incontinencia, investiga la causa

Vamos a repasar tres de los problemas urinarios más habituales con los que te podrás encontrar a lo largo de la vida de tu perro, que, como verás, no se diferencian en nada de las que padecemos los humanos: infecciones del tracto urinario, incontinencia y piedras en la vejiga urinaria.

Infecciones del tracto urinario

Son trastornos igualmente comunes, pero, estadísticamente hablando, son las perras las que más lo padecen. Se producen como consecuencia del desarrollo de diferentes tipos de bacterias que son las que , en último término, desencadenan las infecciones.

Los perros con infecciones en el tracto urinario orinarán con más frecuencia y lo harán con dolor, aunque esto último puede ser difícil de advertir. Los criadores de perros que mantienen lazos muy estrechos con sus mascotas lo tienen más fácil para detectar las sutiles alteraciones del comportamiento que implican los dolores de la micción.

Los tratamientos contra las infecciones del tracto urinario implican la administración de antibióticos que han de ser recetados, siempre, por un veterinario. Este tipo de trastornos se puede diagnosticar fácilmente y, si se tratan a tiempo, no suelen generar problemas posteriores.

Otra cosa es que se llegue tarde y que la infección esté muy avanzada. En casos como éstos, se pueden producir infecciones renales y, como consecuencia, enfermedades que afectarán directamente a los riñones y que pueden resultar fatales. El tratamiento para las infecciones del tracto urinario, por lo general, implica el uso de antibióticos.

Incontinencia urinaria en los perros

En los perros se pueden detectar varios tipos de incontinencia urinaria, las hay comunes, de tipo uretrales, de naturaleza hormonal o incluso otras más producidas por estrés. También se suelen detectar tras las esterilizaciones y las castraciones, especialmente en las hembras que ya han tenido cachorros.

Los tratamientos contra la incontinencia de los perros varían dependiendo del motivo que causa el trastorno. Los tratamientos pueden incluir cirugías, pero también solucionarse con la aplicación de una terapia hormonal adecuada. A las perras con incontinencia se les suele administrar hormonas con las que ayudarles a regular el control de la micción.

En otros casos, lo que se sugiere es un cambio en la alimentación que ayude al perro a mejorar el tono muscular en la zona de la vejiga y así controlar el acto de orinar. Se dan igualmente casos de perros con incontinencia tras los que hay procesos de diabetes. En estos casos, la administración de insulina soluciona el problema.

Piedras en la vejiga urinaria

Popularmente se llama a esta dolencia de esa forma, piedras en la vejiga, pero el término médico es urolitiasis. Las piedras se pueden desarrollar tanto en la vejiga, como en los riñones, como en la uretra. Pero lo más habitual es que lo sean en la vejiga, donde los casos alcanzan el 85% de los detectados.

Hay varios tipos de piedras, hay cálculos de estruvita que se desarrollan a partir de depósitos de magnesio amonio fosfato como consecuencia de infecciones bacterianas; también se dan casos de cálculos de calcio oxalato, de calcio apatita, de cistina o de amonio urato.

Estas piedras aparecen cuando los minerales abandonan el flujo de la orina para asociarse con otros minerales para acabar convirtiéndose en cristales. Las piedras en la vejiga pueden bloquear la uretra de los perros e impedir vaciar la vejiga. En estos casos, las intervenciones quirúrgicas son absolutamente necesarias para reabrir el conducto. Tras la cirugía, la estrategia médica a seguir suele incluir un cambio en la comida de los perros para impedir que vuelvan a producirse nuevas acumulaciones de piedras.

Los síntomas de toda esta serie de trastornos urinarios son comunes. Entre los más frecuentes encontramos dificultades para orinar o incapacidad para hacerlo, molestias al miccionar. Cuando estas molestias van a más, los perros pueden dejar incluso de comer o empezar a vomitar.

Por lo general, un análisis de la orina por parte del veterinario permite en todos los casos hacer un buen diagnóstico y con un tratamiento adecuado la recuperación de los perros es total en unas pocas semanas.

Anuncios

El lupus canino, una enfermedad rara y equívoca

El lupus canino es una enfermedad que afecta al sistema inmunitario que puede resultar mortal para los perros. Se trata de una dolencia rara que también tiene incidencia en los humanos. Los lupus caninos más frecuentes en los perros son el lupus eritematoso sistémico, que afecta a todo el cuerpo del animal, y el lupus discoide, que incide sobre la piel, centrándose en la cara del animal y en el hocico.

Patrocina MascotaSana: Piensos sanos para perros sanos

Perro amoroso

Perro amoroso

Casi la mitad de los perros con lupus mueren en el primer año de enfermedad. Algunas razas de perros son más propensas a contraer esta enfermedad que ataca a los órganos internos de las mascotas con una actividad violenta que actúa como si el sistema inmunológico tratara de defenderse de agentes patógenos dañinos localizados en los órganos sanos del cuerpo del animal. Causas del lupus Las causas del lupus canino no se han podido determinar, pero parece que se trata de una enfermedad de tipo congénito que puede ser desencadenada por diversos motivos ambientales como la exposición al sol o a ciertos agentes químicos. Los síntomas del lupus canino son muy variados y diferentes entre sí. En los perros se pueden producir fiebres repentinas, erupciones, anemias, ausencia de apetito, falta de actividad en los perros de todas las edades, una negativa continuada a participar en actividades, pero también lesiones en la piel, pérdidas de pigmentación en la zona del hocico, alrededor de las fosas nasales y en la cara de las mascotas e hipersensibilidad a la acción del sol. La enfermedad se manifiesta por un ataque a los órganos internos. El cuerpo del animal, como reacción anómala, activa anticuerpos que atacan a los riñones, al corazón, a la piel o a las articulaciones que se percibirán como las principales zonas afectadas durante el avance de la enfermedad.

Diagnóstico

Dado que los síntomas del lupus pueden ser reconocidos como correspondientes a otras enfermedades, los veterinarios necesitan de análisis de sangre más completos para diagnosticar la enfermedad.

El tratamiento contra el lupus canino debe centrarse en recuperar el debilitamiento del sistema inmunológico de los perros y detener la inmunodeficiencia. Sin embargo, esta intervención hará que los perros sean más suceptibles a otras enfermedades que pueden tener desenlaces fatales.

Se suele administrar corticosteroides en dosis altas, prednisona o prednisolona. Esta medicación tiene efectos secundarios que incluyen un aumento de peso, cambios en el comportamiento de los animales y problemas de riñón.

Las infecciones secundarias que se producen en perros con lupus canino deben ser atendidas inmediatamente. Los problemas renales y la artritis suelen ser algunas de las enfermedades secundarias más comunes como consecuencia de la aparición del lupus canino.

También se suele recomendar el uso de vitaminas y suplementos para prevenir otras infecciones. El objetivo es combatir las infecciones secundarias al tiempo que se aplican medicaciones que no interfieran con los medicamentos prescritos para el lupus.

Casi la mitad de los perros afectados por lupus mueren en el primer año de enfermedad. Pero, lo curioso es que estas muertes las producen las dolencias secundarias. No el lupus en sí.

También hay que tener en cuenta que los perros con lupus no deben tener descendencia porque, como se ha comentado, la transmiten genéticamente. Una perra preñada y afectada de lupus puede tener incluso un aborto espontáneo. El lupus es una enfermedad rara en los perros que, convenientemente tratada, puede resultar manejable con medicación adecuada y atención dedicada.

Para adelantarse a los desenlaces, es conveniente observar los comportamientos de los perros, como por ejemplo, no hacer su comida o renunciar a los piensos que les gustan. En ese caso, hay que ponerse inmediatamente en contacto con el veterinario de confianza para estudiar el caso.

4 causas para la hinchazón de los hocicos de los perros

Los seres humanos somos muy perspicaces a la hora de entender de estados de salud y de las situaciones emocionales de los demás. Nos basta con mirar cara a cara a quienes nos importan para apreciar en sus rostros cambios de estados de ánimo y de salud. Solemos decir que la cara es el espejo del alma, pero nos olvidamos de reconocer que también lo es de la salud.

Patrocina MascotaSana: Productos naturales para perros sanos

Nuestras mascotas tambien pueden sufrir molestas alergias

Nuestras mascotas tambien pueden sufrir molestas alergias

No hay secreto, es parte del marcado espíritu socializador de nuestra especie. Por esa razón, cuando empatizamos con nuestra mascota, cuando nos importa su estado de salud, buscamos en ellas esos mismos patrones que nos devuelven información muy cercana de cómo se encuentran. En ese sentido, nuestros perros están de suerte, porque estamos atentos a ellos por naturaleza.

Una de las patologías más comunes que podemos observar en la cara de los perros es la hinchazón de su hocico. Hinchazón, que, dependiendo del desarrollo de la afección, puede ser leve, o casi imperceptible, o resultar abultamientos escandalosamente grandes que pueden llegar a intimidarnos.

Sin embargo, más allá de la misma deformidad, lo que nos debe preocupar en estos casos no es lo que apreciamos, sino lo que no vemos. Cómo están las vías respiratorias del hocico. De la misma manera que se producen abultamientos hacia afuera, también se pueden experimentar hacia adentro en la zona nasal y dificultar la respiración.

De todo éso vamos a hablar en este comentario. En la idea de que, además de ser perspicaz y observador con las facciones de su mascota, también será sensible a las consecuencias de esos abultamientos e hinchazones de sus hocicos.

Piense que una intervención a tiempo, permitirá adoptar un tratamiento adecuado y, en consecuencia, evitarse las complicaciones. Veamos las causas más comunes de las hinchazones en los hocicos de los perros. Cuatro habituales:

-Infecciones. Las infecciones son las causas más comunes de las hinchazones en los hocicos de los perros. Todo puede comenzar con un corte o una punción previa. Verá que, en un estado avanzado de la afección, a los perros cualquier toque de hocico les resulta doloroso.

Si la lesión es grave, el veterinario tendrá que prescribir sí o sí antibióticos para el tratamiento. Acudir a un especialista es, qué menos, que una obligación. La afección puede empeorar en cuestión de horas.

Y la consecuente pérdida de apetito de los perros no hará más que agravar la afección. Los perros no querrán su comida, no estarán por sus piensos. El dolor los consumirá. Piense, además, lo molesto que puede ser masticar moviendo los músculos hinchados del hocico.

-Reacciones alérgicas. Hablamos de reacciones alérgicas, resultado de la picadura de abejas o de cualquier otro insecto. Ya sabe lo curiosos que son los perros y cómo son capaces de meter literalmente sus narices en todos lados. Hay medicamentos específicos que han de ser recetados por veterinarios y cuyas dosis dependen del peso del animal. Recuerde que este tipo de medicamentos específicos no pueden ser prescritos por una persona de una tienda de animales, la salud de la mascota está en juego.

-Mordeduras. Las mordeduras de otros animales pueden ocasionar también hinchazones en los hocicos de los perros, resultado de heridas abiertas o golpes, que pueden complicarse con infecciones si no son tratadas a tiempo.

-Intoxicación por acetaminofeno. Este agente puede inflamar el hocico de los perros, y no sólo de la punta de la nariz o la boca, sino también de algunas zonas más extensas de la cabeza. Se suelen hinchar del mismo modo las encías y el babeo puede ser persistente. Hay que tratar al animal con suma rapidez y, en casos muy extremos, se llega a realizar hasta transfusiones de sangre para contrarrestar los efectos del agente contaminante en el hígado de la mascota.

Visto lo visto hasta aquí, independientemente de la causa de la hinchazón del hocico de su perro, insistimos, no lo dude, busque ayuda de un especialista si su mascota presenta problemas para respirar o tiene vómitos. Las horas, todos los minutos cuentan.

8 causas de vómitos en los gatos

Los vómitos en los gatos son una preocupación seria para los dueños de estas mascotas. Y es fácil adivinar por qué. Es una acción que surge de improviso y que relacionamos con algo básico, con las carencias de una alimentación adecuada. Así, resulta fácil entender que se pueda sentir que se está ante un problema de salud grave. Sin embargo, a menos que los gatos vomiten sangre o expulsen bilis, se trata de algo que resulta fácil de tratar en la mayor parte de los casos.

Existen varias razones por las que tu mascota expulsa bolas de pelo.

Existen varias razones por las que tu mascota expulsa bolas de pelo.

Veamos una lista corta, pero bien clasificada, de las causas más comunes de los vómitos de los gatos. Sólo algunas requieren un tratamiento y el apoyo de un veterinario. Empecemos con las bolas de pelo. Sí, tan comunes:

-Bolas de pelo. Probablemente es la primera de todas las causas de vómitos de los gatos. Seguro que lo sabe, los gatos se pasan su lengua áspera como el papel de lija, se limpian a sí mismos, se acicalan con la saliva y es fácil que los pelos arrastrados acaben en su aparato digestivo generando un atasco en el estómago.

Pero, a lo que vamos, los gatos tienen un sistema de desatasco natural. Una o dos veces al mes, cuando se saturan, suelen regurgitar la masa de pelo acumulada. No hay nada de lo que preocuparse. Ese es el origen de este tipo de vómitos.

-Comer demasiado rápido. Si su gato come sus piensos de manera muy rápida, porque está estresado o porque tiene que competir por la comida con otros gatos, los vómitos pueden ser parte del problema. Una comida mal digerida que no se puede asimilar y que el gato expulsa.

Una solución puede ser colocar los piensos para cada gato en cuencos diferentes para hacer desaparecer esa competencia y esas carreras. Ya sabe que los puede comprar en una tienda de animales y que hay muchos modelos para elegir.

-Alimentación no digerible. Los gatos son animales curiosos a los que les encanta mordisquear de todo. Papel, cuero, maderas blandas, telas… Eso puede hacer que algunas materias no precisamente comestibles acaben en su conducto digestivo. El acto reflejo de expulsarlo puede convertirse en un vómito.

-Cambio de dieta. Los gatos llevan mal los cambios repentinos de alimentación. Si sustituye comidas húmedas por piensos secos de hoy para mañana, su sensible sistema digestivo puede acusarlo. Tómese el tiempo para adaptar a su mascota a la nueva alimentación. Hágalo gradualmente, poco a poco.

-Alergias e intolerancias alimentarias. Algunos de los ingredientes de las comidas de los gatos pueden resultarles alérgicos y vomitar ser parte del plan natural para eliminar lo que no puede servir de comida.

Intente precisar qué alimentación es la que le resulta problemática a su gato. Éso sí, acuda a un veterinario para evaluar el caso. Seguramente le propondrá un cambio en la dieta. Otra cosa más, intente no prolongar durante mucho tiempo la alimentación del animal con esa comida porque los vómitos llevan consigo procesos de deshidratación a los que los gatos son muy sensibles.

-Infecciones. La salmonella o la giardia pueden producir infecciones internas en el organismo de los gatos y generar vómitos. Acudir a un especialista veterinario es de obligado cumplimiento.

-Parásitos. La anquilostomiasis, la lombriz intestinal, la tenia o algunos tipos de gusanos pueden desencadenar diarreas, pérdida de peso, debilidad y vómitos generalizados. Es importante que acuda en estos casos cuanto antes también al veterinario para que determine el alcance de la afección y pueda ofrecer un tratamiento.

-Venenos. Lo mismo, los gatos son animales muy curiosos y comer y beber de lo que no deben puede ser un problema. La relación de plantas que pueden resultarles venenosas es extensa, pero podemos incluir entre las más comunes, a las adelfas, al filodendro, a la hiedra inglesa, al geranio común, al ave del paraíso, al helecho espárrago, al lirio de los valles, y tantas otras menos corrientes.

Una receta de urgencia. Si cree que su gato ha comida algo que no debe, hágale tragar un cuarto de cuchara pequeña de sal antes de acudir rápidamente al veterinario. Es un remedio paliativo de urgencia que no sustituye al tratamiento posterior que debe indicar el veterinario.

Lo dicho, los vómitos de los gatos pueden resultar intimidantes, pero, como ve, en la mayor parte de los casos, su origen y soluciones están más cerca de nuestra mano de lo que pensamos.

Cómo detectar la tercera edad en los perros

Un perro mayor es un animal que presenta una necesidades de atención especiales, necesidades de más cuidados, de una adaptación de sus cuidadores a la altura de sus achaques y una dedicación a las costumbres y actividades que pueden retrasar cualquier avance en sus problemas de salud.

Acompaña a tu mascota en su tercera edad

Acompaña a tu mascota en su tercera edad

Una baza a favor de los primeros cuidados, que pueden resultar claves, está en el hecho de saber detectar los síntomas de senectud inciales de los perros. En las líneas que siguen vamos a mostrar algunos detalles físicos que pueden revelar que el perro está empezando a entrar en su vejez.

-Consumo de agua excesivo. Cuando los perros comienzan a beber agua en una proporción desacostrumbrada es síntoma de que algo no va bien. La ingesta excesiva de agua puede revelar un desequilibrio de la hormona adrenal, lo que se conoce como la enfermedad de Cushing, pero también se cosa de una infección del tracto urinario, en el caso de las perras, de infección uterina, o, lo más común, un caso de diabetes.

Lo normal es que un perro suela beber del orden de dos tazas de agua por kilo de peso corporal y día. Esta proporción obviamente no se puede considerar en los días de calor intrenso en los que los perros suelen consumir más agua para contrarrestar la deshidratación.

-Exploración del pelaje. Acostúmbrese a palpar a su perro cuando se acerca a él, cuando lo acaricie, el objetivo es detectar irregularidades en la piel y en su pelaje que puedan ser síntomas también de problemas de salud. Intente localizar bultos, quistes, caídas de pelo, rojeces. Si es así, acuda a un veterinario porque se puede estar ante otro problema de salud. Sí, un achaque de senectud.

-Problemas de respiración. El babeo excesivo y las dificultades para respirar con normalidad pueden indicar achaques a nivel cardiovascular o pulmonar en un perro en el comienzo de su etapa de senectud.

-Letargia. Todos los perros suelen experimentar un descenso de su energía vital en la edad adulta. Se les ve tomar la siesta con más regularidad y durante más tiempo que a los perros jóvenes.

Pero si el perro ofrece síntomas de no ser capaz de levantarse de su tiempo de siesta y a eso se le suma una movilidad más reducida, tal vez su perro esté sufriendo un principio de artritis que, como seguro que sabe, es común entre los perros mayores.

La artritis es un mal doloroso que llena de dolor las articulaciones y que, en fases avanzadas, inmoviliza a los animales que resultan intimidados por las molestias agudas en determinados gestos físicos.

Pero sepa también que hay diferentes tratamientos para perros que pueden retrasar la aparición de esta dolencia, procesos recuperadores y actividades con las que podrá mejorar en la medida de lo posible su calidad de vida. Consulte a su veterinario de confianza sobre este punto.

-Mala visión. A medida que su perro envejece, es normal que sus ojos ofrezcan un aspecto brumoso y hasta azulado. Pero descuide no se trata de un problema de salud, su perro podrá ver correctamente a pesar de lo que pudiera parecer. De lo que debe preocuparse es de la aparición de un rastro de opacidad blanquecino en la superficie del cristalino de sus ojos.

Sí, son caratatas, que eventualmente y en fases avanzadas pueden llegar a producir ceguera. Si tiene alguna duda sobre el alcance de la mala visión de su mascota, lo mismo, póngase en manos de un veterinario especialista en perros y háblele de la vista del animal.

Pero no deje de aprovechar el momento para una revisión general y para dejarse aconsejar de las rutinas de comida y ejercicio más convenientes para un perro que parece haber entrado en la tercera edad.

Gatos con lombrices en busca y captura

Los gatos tienen unos enemigos casi invisibles y bastante letales en cada una de las diferentes variedades de gusanos. Gusanos como las tenias, las temidas lombrices, los tricofélaos o los nemátodos. Parásitos que no sólo pueden transmitirles a los gatos una completa variedad de enfermedades, sino que, además, resultan altamente contagiosos.

Se puede mantener la buena salud de nuesta mascota siguiendo pautas sencillas

Se puede mantener la buena salud de nuesta mascota siguiendo pautas sencillas

La mejor estrategia contra estos pequeños animales empieza por una buena prevención. Una prevención que ofrecerá garantías para mantener la salud de los gatos y, por extensión, la de otros animales de compañía que hagan hogar con nosotros.

Así, ¿qué hacer para prevenir la aparición de esta fauna en nuestros gatos?

-Limpieza exhaustiva de las materias fecales. Sea cuidadoso con los excrementos y con toda la serie completa de fluidos corporales de sus gatos. No deje que permanezcan al aire libre por mucho tiempo, ni siquiera en su jardín. No deje que su mascota entre en contacto con ellos. Los excrementos son un hábitat ideal para éstos y otros parásitos comunes de los gatos como nos recordará un responsable de una tienda de animales con experiencia a donde acudamos a comprar sus piensos, sus suplementos y su comida en general.

Observe cuidadosamente lo que come su gato. Es importante que supervise lo que come su gato cuando no está en casa, cuando entra en contacto con otros animales, roedores, pero también pajaros o incluso insectos. Todos ellos son vectores de propagación de parásitos que pueden afectar a la salud de su mascota. Piense que una vez que su gato ingiera, por ejemplo, una pulga, ésta pasará a su tracto digestivo y proliferar. Ojo, porque ofrecer carne cruda o poco hecha a su gato puede significar darle una ración no deseada de estos organismos patógenos.

Si se ha producido una contaminación con gusanos, aisle a su gato, especialmente, como comentábamos, si tiene otros animales en casa. Eso significa hacer sus comidas aparte, dormir en un lugar diferente y no compartir juguetes y especialmente los utensilios de su alimentación y sus cajas de arena para las necesidades. Los niños de casa también han de alejarse de los gatos, de su foco potencial de contaminación. Ojo con éso.

Si su gato está infectado, no de a otro gato o a su perro el mismo tratamiento. Consulte a su veterinario de confianza. No haga tratamientos preventivos -que es una forma de automedicar a las mascotas- a su manera. Hay toda una serie de medicamentos orales y de aplicación tópica para luchar contra este tipo de parásitos, del que el Drontal es el más popular.

Es importante que los gatos debilitados recuperen el tono de sus sistemas inmunitarios. Una dieta equilibrada y nutritiva, con sus suplementos irán en la dirección contraria de la afección. Los veterinarios suelen recomendar suplementos vitamínicos y hasta dietas reforzadas para restablecer la salud de los gatos afectados por estos gusanos.

Recuerde que los gatitos también pueden ser afectados por los gusanos cuando se alimentan de la leche de madres infectadas. Y esto es así también porque sus sistemas inmunitarios aún no se han desarrollado. Hay un calendario de desparasitación para gatitos al uso que recomienda la primera acción a las seis semanas de vida y luego a las ocho y a las diez. Es algo que le recordará un veterinario competente. En el caso de que la madre gato tenga parásitos de este tipo, la norma es esperar hasta después del parto para ponerla en tratamiento y eliminarlos.

Se suele recomendar como medida preventiva un examen de las heces una o dos veces al año y para comprobar que no tienen parásitos en el sistema digestivo.

Ya sabe cuales son las pautas. Se trata de la salud de su gato.

Seguridad total a prueba de gatitos en el hogar

Los gatitos recién nacidos son totalmente dependientes de la gata madre hasta cerca de las seis semanas de vida. Después de doce o quince semanas, los gatitos ya estarán en condiciones de separase de sus madres gatos.

Patrocina MascotaSana: Productos naturales para gatos sanos

¡Siempre haciendo travesuras! :)

¡Siempre haciendo travesuras! 🙂

Es en ese momento en el que los cuidadores deben tener muy en cuenta cómo mantenerlos a salvo y seguros. De lo que se trata es de tener en cuenta que el gato pequeño, que ya se vale por sí mismo, puede crecer y desenvolverse con seguridad en nuestra casa, todo, cuando se trata de un animal curioso por naturaleza. Y las crías de gatos lo son todavía más si cabe.

La que sigue es una lista de los peligros del hogar más comunes para los gatos, peligros que ha de tener en cuenta. Podrá usarla para chequear los desafíos gatunos de su casa y verificar que todo está en orden para que su gato no resulte dañado. Vamos con esa lista:

– Mantenga cualquier sustancia venenosa fuera del alcance de los gatos pequeños.
– Investigue cuales son las plantas venenosas para los gatos pequeños, deshágase de ellas o póngales coto para que los gatos no accedan a ellas.
– Guarde medicamentos, productos de limpieza, líquidos para el automóvil, colas, adhesivos, insecticidas y pinturas, lacas y disolventes en recipientes o armarios con cerrojos, a prueba de niños.
– No deje depósitos de agua y piscinas abiertas o sin cubrir.
– No deje la tapa del inodoro abierta. Los gatos pequeños pueden ahogarse en ellas si caen en la taza.
– No deje de una bañera, fregadero o cubo lleno de agua lejos de su vista. Los gatitos y los mismos gatos mayores pueden ahogarse también en un palmo de agua.
– Guarde los objetos punzantes en lugares seguros.
– Guarde los objetos pequeños que puedan ser ingeridos en sitios bien localizados ¿qué objetos?, por ejemplo, monedas, cintas elásticas, tachuelas, clips de papel. Y si es posible también en un lugar cerrado. Los riesgos pueden ir desde esos mismos ahogamientos a daños intestinales irreparables.
– Esconda equipos de pesca, aparejos del mismo tipo. Incluso los nylons de las cañas de pescar que pueden resultar tragados por un pequeño animal inexperto.
– Corte los lazos y los cordones de cortinas y ventanas por el mismo motivo anterior.
– Guarde los juguetes de cuerda si no está con su gatito.
– No deje fuegos, velas, estufas, chimeneas y llamas encendidas donde haga su comida cerca de su gatito.
– Sea cuidadoso y consciente de los peligros de los electrodomésticos
– Cierre las bocas de lavadoras y secadoras, hornos y congeladores nada más usarlos. Y por su puesto mire que el gato no se haya introducido en ellos para tomar su siesta de todos los días.
– Nunca deje los quemadores calientes u hornos abiertos y desatendidos.
– Cierre la puerta de su microondas por el mismo motivo.
– Instale cerraduras a prueba de niños en los armarios en todas las habitaciones de la casa y hasta en el garaje, si lo cree conveniente.
– Retire cables eléctricos, tomas de corriente descubiertas, muebles afilados o rotos, protéjalos con partes acolchadas que encontrará y comprar en cualquier tienda de animales y en ferreterías.
– No deje abiertas las ventanas.
– Mantenga el chocolate, el café y el té fuera del alcance de su gato, son nocivos para su salud.
– Lo mismo se puede decir de las porciones de caramelos de textura dura y de uvas y pasas.
– Nunca permita que los gatitos o gatos coman carne cruda, porque pueden contener bacterias y parásitos que son potenciales causantes de enfermedades.
– Deseche los huesos de pescado, carne y aves de corral. Ellos pueden lacerar el tracto digestivo e intestinal.
– Guarde la pasta de levadura cocida fuera de alcance. Se puede hinchar y romper en el estómago y en los intestinos delicados de los gatos pequeños.
– Nada de alcohol y tabaco.

Si sigue esta lista, si la tiene presente, estará en condiciones de tener un espacio doméstico habilitado para sus gatos pequeños.