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El lupus canino, una enfermedad rara y equívoca

El lupus canino es una enfermedad que afecta al sistema inmunitario que puede resultar mortal para los perros. Se trata de una dolencia rara que también tiene incidencia en los humanos. Los lupus caninos más frecuentes en los perros son el lupus eritematoso sistémico, que afecta a todo el cuerpo del animal, y el lupus discoide, que incide sobre la piel, centrándose en la cara del animal y en el hocico.

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Perro amoroso

Perro amoroso

Casi la mitad de los perros con lupus mueren en el primer año de enfermedad. Algunas razas de perros son más propensas a contraer esta enfermedad que ataca a los órganos internos de las mascotas con una actividad violenta que actúa como si el sistema inmunológico tratara de defenderse de agentes patógenos dañinos localizados en los órganos sanos del cuerpo del animal. Causas del lupus Las causas del lupus canino no se han podido determinar, pero parece que se trata de una enfermedad de tipo congénito que puede ser desencadenada por diversos motivos ambientales como la exposición al sol o a ciertos agentes químicos. Los síntomas del lupus canino son muy variados y diferentes entre sí. En los perros se pueden producir fiebres repentinas, erupciones, anemias, ausencia de apetito, falta de actividad en los perros de todas las edades, una negativa continuada a participar en actividades, pero también lesiones en la piel, pérdidas de pigmentación en la zona del hocico, alrededor de las fosas nasales y en la cara de las mascotas e hipersensibilidad a la acción del sol. La enfermedad se manifiesta por un ataque a los órganos internos. El cuerpo del animal, como reacción anómala, activa anticuerpos que atacan a los riñones, al corazón, a la piel o a las articulaciones que se percibirán como las principales zonas afectadas durante el avance de la enfermedad.

Diagnóstico

Dado que los síntomas del lupus pueden ser reconocidos como correspondientes a otras enfermedades, los veterinarios necesitan de análisis de sangre más completos para diagnosticar la enfermedad.

El tratamiento contra el lupus canino debe centrarse en recuperar el debilitamiento del sistema inmunológico de los perros y detener la inmunodeficiencia. Sin embargo, esta intervención hará que los perros sean más suceptibles a otras enfermedades que pueden tener desenlaces fatales.

Se suele administrar corticosteroides en dosis altas, prednisona o prednisolona. Esta medicación tiene efectos secundarios que incluyen un aumento de peso, cambios en el comportamiento de los animales y problemas de riñón.

Las infecciones secundarias que se producen en perros con lupus canino deben ser atendidas inmediatamente. Los problemas renales y la artritis suelen ser algunas de las enfermedades secundarias más comunes como consecuencia de la aparición del lupus canino.

También se suele recomendar el uso de vitaminas y suplementos para prevenir otras infecciones. El objetivo es combatir las infecciones secundarias al tiempo que se aplican medicaciones que no interfieran con los medicamentos prescritos para el lupus.

Casi la mitad de los perros afectados por lupus mueren en el primer año de enfermedad. Pero, lo curioso es que estas muertes las producen las dolencias secundarias. No el lupus en sí.

También hay que tener en cuenta que los perros con lupus no deben tener descendencia porque, como se ha comentado, la transmiten genéticamente. Una perra preñada y afectada de lupus puede tener incluso un aborto espontáneo. El lupus es una enfermedad rara en los perros que, convenientemente tratada, puede resultar manejable con medicación adecuada y atención dedicada.

Para adelantarse a los desenlaces, es conveniente observar los comportamientos de los perros, como por ejemplo, no hacer su comida o renunciar a los piensos que les gustan. En ese caso, hay que ponerse inmediatamente en contacto con el veterinario de confianza para estudiar el caso.

La delicada línea que ata la salud de los perros

La columna vertebral es una estructura básica del esqueleto de los animales. Les proporciona una fijación necesaria para el armado óseo del cuerpo, pero también una flexibilidad suficiente para garantizar movimientos coordinados. Sin embargo, la columna vertebral es al mismo tiempo un sistema muy delicado. La columna vertebral de los mamíferos, y la de los perros, se compone de una larga serie de huesos conectados entre sí que cuentan con una serie de uniones que funcionan como amortiguadores naturales.

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Ejercicio perro

Son los discos intervertebrales. Se trata de puntos de unión almohadillados que facilitan una adecuada flexibilidad y todos los movimientos del cuerpo del animal. Pero la columna vertebral también funciona como un canal a través del que se conducen las terminaciones del sistema nervioso que circulan por su interior, por la llamada médula espinal.

Paquete nervioso Un paquete de nervios forrado y protegido por la columna vertebral que se conecta entre las vértebras para dar naturaleza a las funciones nerviosas. Los mismos nervios pasan por entre medio de los discos, lo cual es una ventaja, pero, como veremos, también un inconveniente cuando se produce una mala articulación del conjunto. Bajo este esquema en apariencia simple es como funciona el sistema nervioso asociado a la columna vertebral. Y es que, cuando los discos resultan dañados por la fricción o se hinchan por contactos inadecuados, se produce una calcificación paralela que ejerce, a su vez, una presión sobre los nervios que conectan y salen de las uniones de los discos.

Y toda presión de los discos inflamados o dañados sobre los nervios genera invariablemente un dolor. Si el daño es mayor, se puede producir incluso una parálisis motora porque los nervios que han de activar la movilidad local dejan de funcionar. Dejan de ser vectores de transmisión de impulsos nerviosos. Como si un cable dejara de conducir la electricidad con la que activar un motor que funcione con electricidad. Entonces es cuando se produce la temida parálisis que impide que los perros puedan, por ejemplo, moverse o sostener su propio peso. Un dolor más atenuado puede hacer que un perro rechace el ejercicio y que aparezcan otros problemas de salud asociados a una movilidad limitada.

El tratamiento más común en estos casos, como recordará cualquier responsable de una tienda de animales donde acudamos a comprar comida o suplementos para perros, pasa por administrar antiinflamatorios. Si la debilidad motora es el principal problema, entonces se puede recetar corticosteroides aunque, en casos más serios, lo recomendado es cirugía con la que se buscará una solución que pueda aliviar el problema. Observadores proactivos Si tu perro siente dolor o muestra debilidad en las patas traseras existe una gran probabilidad de que pueda tener algún disco vertebral dañado. No obstante, también es cierto que hay otras dolencias de los perros que se manifiestan con los mismos síntomas.

Por éso, ante la aparición de molestias, de dolores o de formas de caminar poco habituales en estas mascotas, la recomendación siempre es la misma, acudir al especialista veterinario que será el que descartará si se está ante un problema con los discos intervertebrales o no.

En este sentido, un ejemplo de problemas nerviosos que se suelen confundir con los asociados a los discos de la columna vertebral de los perros es el que tiene que ver con la rotura de los ligamentos de las rodillas que se dejan ver como una debilidad motora. Otro caso asociable a problemas en los discos vertebrales puede ser el de las luxaciones de ambas rótulas que ofrecen patrones de cojeras recurrentes similares.

Lo dicho, la mejor recomendación cuando hay sospechas de que la mascota tiene dolores en la columna es acudir a un veterinario de confianza. Es la mejor ayuda que podemos ofrecer a nuestra mascota en un primer momento.

8 motivos por los que tu perro está perdiendo peso

Los perros que pierden peso, como sucede con los humanos, lo hacen por una razón muy simple, queman más calorías de las que consumen. Si un cuidador advierte que su perro ha perdido más de un 10% de su peso corporal y no hay motivos aparentes, es hora de preocuparse.

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Perro excesivamente delgado.

Perro excesivamente delgado.

Las pérdidas de peso no suficientemente explicables en los perros pueden ocultar problemas de salud serios, enfermedades o patologías latentes, en las que la pérdida de peso es una señal de alerta. Veamos cuáles son las causas más comunes de pérdidas inesperadas de masa muscular en los perros. Tal vez encuentre una explicación para el caso de su perro:

– Diabetes. La diabetes, seguro que lo sabe, está causada por déficit de insulina o por la incapacidad del organismo para absorber el azúcar de la sangre. La diabetes hace que el perro aumente su apetito, pero, a pesar de éso, el perro pierde peso. Los perros mayores y con sobrepeso son más propensos a desarrollar algún tipo de diabetes. Recuerde que la diabetes es una enfermedad genética.

– Tenia. Un perro con parásitos en su organismo es un candidato a perder peso. Los perros con tenias están particularmente expuestos a las pérdidas de peso. Las tenias son organismos vivos que viven en el intestino de los perros y se alimenta de los nutrientes consumidos por los perros. Sí, es un parásito. Es como si comieran dos animales del mismo recipiente de mascotas.

– Enfermedad hepática. El hígado procesa los carbohidratos y los azúcares que necesita el cuerpo de los perros. Si el hígado está enfermo, el órgano no será capaz de proporcionar esos nutrientes. Trastornos abdominales En consecuencia, el cuerpo del animal se verá obligado a consumir los depósitos de grasa y los tejidos musculares para mantenerse con vida. Síntomas que aparecen en este tipo de dolencias son los dolores abdominales, la ictericia, la aparición de heces muy claras, la orina de color oscuro y las micciones frecuentes. En los casos de problemas hepáticos, cambiar la dieta es imprescindible. Si la enfermedad está causada por toxinas, lo más importante es retirarlas de la alimentación del perro. Los veterinarios también pueden prescribir medicamentos o suplementos adicionales para mejorar las opciones de lucha contra esta enfermedad.

– Enfermedad de Addison. Se trata de una insuficiencia suprarrenal. El perro que la sufre tiene un déficit de hormonas esteroideas y se suele detectar por la persistencia de los vómitos, de fatigas, por la presión arterial baja, por diarreas y por la aparición de fiebre. En casos de enfermedad de Addison, también se producen pérdidas acusadas de peso.

– Problemas con el tiroides. Los problemas con el tiroides pueden llevar a un desequilibrio hormonal y a una aceleración de los procesos metabólicos. Con ello, el perro perderá peso.

– Lesiones bucales. Si el perro tiene dolencias en su hocico, la alimentación se volverá dolorosa, por lo que comer será un problema. Si tiene sospechas de que su perro puede tener problemas en la boca, acuda al veterinario y permita que le explore dentro de la boca y en la garganta. Saldrá de dudas.

– Problemas dentales. Lo mismo, si hay molares cariados, si supuran las encías, si existen hinchazones junto a las piezas, el animal no hará mucho por comer. La solución pasa porque el veterinario administre al perro unos oportunos antibióticos y, en su caso, eliminará la pieza o las piezas afectadas.

– Embarazo. Una perra puede perder peso en las primeras etapas del embarazo, deja de tener apetito como consecuencia de las náuseas. Ésto no tiene porqué ser motivo de alarma. El animal, en condiciones normales, recuperará su peso normal a las pocas semanas.

Pero también tenemos pérdidas de peso como consecuencia de estados de ansiedad, enfermedades de corazón, cánceres, malas digestiones o dolencias neuromusculares. Si observa que su perro que pierde peso se muestra menos activo, tiene vómitos, su piel está seca o no coordina bien sus movimientos, preocúpese. Acuda al veterinario cuanto antes. Por la salud de su mascota.

8 síntomas de los perros que no debería ignorar

Muchas afecciones que podemos descubrir en los perros pueden ser pasajeras, otras, necesitarán de asistencia veterinaria y hasta de intervenciones urgentes. Entre éstas se encuentran los colapsos súbitos, las convulsiones, el sangrado o las lesiones que resultan visibles. Sin embargo, hay otros síntomas menos perceptibles, que son más sutiles, que pueden pasar desapercibidos para algunos cuidadores de perros con menos experiencia.

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Una buena salud para afrontar el invierno.

Una buena salud para afrontar el invierno.

Nos proponemos comentar aquí esos síntomas de la alteración de la salud de los perros que podrían pasar desapercibidos y que, en el caso de prolongarse, podrían ocasionar daños irreversibles en las mascotas e incluso producirles la muerte. Pasemos revista a esos síntomas y comentémoslos:

– Problemas respiratorios. Que un perro tenga problemas para respirar es un asunto serio. Podría ser por lesiones de corazón, por alguna enfermedad pulmonar no detectada, por una obstrucción de las vías respiratorias, por infecciones… Es importante conocer en estos casos otros síntomas añadidos, como los jadeos asociados, la tos de perro, la lentitud de la respiración o cualquier ruido extraño asociado. Datos complementarios que pueden ayudar al veterinario a emitir un buen diagnóstico.

– Periodos con diarrea prolongados. Una diarrea en perros nos indica un problema estomacal. Si la diarrea persiste durante más de dos días, no lo dude, pida ayuda veterinaria. La diarrea puede causar deshidratación severa. No deje de comentar al veterinario si la diarrea es crónica o en qué momentos se han producido otros episodios idénticos en el pasado.

– Vómitos. Los vómitos pueden ser una señal de indigestión, de que el perro ha tenido contacto con alguna comida inapropiada. Pero los vómitos también pueden ser ocasionados por obstrucciones intestinales, por problemas renales, con el hígado, ser el resultado de una pancreatitis recurrente o incluso por una malfunción del tiroides. Pero tenga en cuenta también que si su perro vomita de manera consecutiva, el animal puede haber sido envenenado. No lo dude, acuda inmediatamente a un veterinario.

Sed

– Incremento de la sed. Es fácil saber cuando su perro bebe mucha agua, como le puede contar un responsable de una tienda de animales donde suela comprar el pienso de los perros. Se puede saber por el número de veces que tiene que reponer agua en el cazo de la mascota o por el descenso del nivel del agua del recipiente. No dude en marcar el nivel para controlarlo si hace falta. El incremento de la sed puede ser un síntoma de que su perro padece de diabetes, de que tiene una enfermedad renal o hepática o que también ha sido envenenado.

– Micción frecuente. El aumento de la sed incrementa la micción en personas y en perros. En el caso que nos ocupa de los perros, orinar mucho puede ser un síntoma de lo mismo, de diabetes, de alguna infección oculta o de problemas renales. El control de cuanto orina su perro puede ser difícil de averiguar, especialmente si el animal tiene la costumbre de salir a hacerlo fuera de su entorno y de su atención.

– Perros que no comen. Si su perro no come, si pierde el apetito, si rechaza su alimentación y la situación se prolonga durante más de 48 horas, preocúpese puede haber un problema grave de salud de fondo. Acuda al veterinario rápidamente.

– Incapacidad para orinar y defecar. Si ocurre, se trata de señales de advertencia de que su perro puede tener problemas renales, sufrir una intoxicación o verse afectado por una obstrucción de uretra.

– Heces oscuras y sangre. Las heces muy negras pueden ser consecuencia de colitis; la sangre en las heces, un signo alarmante de una úlcera sangrante, de tumores, de la existencia de parásitos y de haber ingerido objetos extraños.

Y lo que siempre recomendamos, no deje de observar a su perro, su apariencia física, su comportamiento… es el mejor chequeo que le puede hacer para estar alerta. Cada día.

Casos de falsos embarazos en perras, las esterilizaciones en el punto de mira

Los falsos embarazos de los perros no se pueden considerar como problemas de salud especialmente preocupantes, pero de ellos sí se puede decir que suelen ser ignorados o mal diagnosticados por los veterinarios. Aún así, quienes tengan perras a su cuidado deber ser conscientes de la sintomatología y de las complicaciones que pueden derivar.

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Una perra con su camada.

Una perra con su camada.

Por falsos embarazos, o más apropiadamente, pseudociesis, es el resultado de desequilibrios hormonales en las perras. Los especialistas no se ponen de acuerdo sobre sus desencadenantes, pero hay cierto consenso de que resulta muy común en los casos estudiados la disminución de la progesterona y el incremento de la prolactina.

Se cree que se produce esta combinación cuando se esteriliza a las perras en ciertos momentos del ciclo reproductivo cuando los animales tienen altos niveles de progesterona.

Sintomatología

Los síntomas son muy variados. Es típico de los perros que atraviesan momentos de falsos embarazos que desarrollen instintos de maternidad con objetos, como zapatos, peluches o juguetes de los que se suelen comprar para perros en las tiendas de animales. Hablamos de instintos protectores, de actitudes de cobijo.

También es común que las perras afectadas desarrollen sus glándulas mamarias, que segreguen leche por los pezones y que se produzcan hinchazones abdominales, así como un acusado aumento de peso.

Entre los síntomas menos ocasionales sobre los que también hay que estar alertas se pueden considerar la aparición de vómitos inexplicables, la apatía en el comportamiento del animal y la aparición de flujo vaginal.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas aislados o de la suma de ellos, no se lo piense, acuda a un veterinario de confianza para ayudar a determinar el diagnóstico. Como puede ver, la sintomatología no es muy diferente de otras patologías propias de los perros.

Por esa razón, resulta importante determinar cual es la causa de los síntomas. Recuerde también que algunas razas de perros son especialmente sensibles a las infecciones y que manifiestan enfermedades para las que están muy expuestos con síntomas como los descritos.

Diagnóstico

Lo dicho, llevar a la perra afectada a que la vea el veterinario es una buena idea. El veterinario realizará entonces un examen físico y valorará el historial clínico del animal. Recuerde también que es importante que comunique al especialista si la perra se encuentra en celo o acaba de salir de él. Por supuesto, el veterinario le dará la confirmación de si la perra está preñada, caso de que no sea un falso embarazo.

En caso necesario, los análisis se completan con radiografías y, en su caso, con ecografías abdominales para detectar aumentos de tamaño de ciertos órganos clave, exámenes que contribuirán a descartar otros problemas de salud.

El veterinario, ante un falso embarazo, intentará tratar la aparición de leche en las mamas en primer lugar. Es habitual que los perros pequeños acudan a mamar de los pezones de las perras independientemente de que sean sus progenitoras. Lo hacen por instinto y una hembra con esa patología hará poco por evitarlo como hemos visto.

Dar de mamar en esas condiciones puede desencadenar inflamaciones en las glándulas mamarias y ocasionar infecciones.

Uno de los tratamientos más sencillos para atacar el problema consiste en limitar la ingesta de agua y de una alimentación sólida especialmente en horas de la noche. Todo, para reducir la producción de leche. Por otro lado, algunos especialistas veterinarios suelen administrar bromocriptina, un medicamento con el que consiguen el mismo efecto.

Muchos veterinarios son contrarios a recomendar testosterona porque los inconvenientes superan los beneficios de su administración aún de forma muy controlada. Lo que sí suelen pedir es que se coloquen a las perras collares especiales para evitar que ellas mismas se laman los pezones y se produzcan inflamaciones e infecciones.

Para concluir hay que decir que la mayoría de los falsos embarazos ven remitidos sus efectos al cabo de una o dos semanas sin ninguna intervención veterinaria y sin dejar secuelas de ningún tipo.

Brucelosis, patógenos que hacen carrera en la vida de los perros

La brucelosis es una enfermedad muy que puede afectar seriamente a los perros y que desencadena una bacteria, la Brucella canis. De ella, se puede decir que se encuentra en todas partes. Puede llegar al organismo de los perros de muchas y curiosas maneras: por contacto con fetos abortados, con los de fluidos procedentes del útero en perras infectadas, en el momento del apareamiento, por medio de la leche materna, y, en casos menos frecuentes, por transmisión aérea.

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Brucelosis, patógenos que hacen carrera en la vida de los perros

Patógenos que hacen carrera en la vida de los perros

Pero ¿cómo llega al organismo de los perros de la forma más común? Pues principalmente a través de las mucosas y, desde ellas, se propaga a los ganglios linfáticos y al bazo. También se sabe que se extiende hasta el útero de las perras, hasta la placenta, la próstata en los perros y, en ocasiones, hasta otros órganos internos.

En las hembras, la brucelosis conduce al aborto de la camada o a la muerte temprana de los cachorros que se hayan infectado. En ocasiones, las perras infectadas pueden no presentar ninguna afectación a simple vista, incluso tras análisis clínicos. En ciertos casos, se puede producir una disminución de la fertilidad de las hembras en lugar de abortos que los especialistas suelen relacionar con la contaminación de las crías que habrían absorbido los patógenos de la brucelosis en un momento temprano de la contaminación de las perras.

En el caso de los machos, la infección de los testículos por brucelosis puede desencadenar infertilidad debido a que los anticuerpos espermáticos resultan derrotados por las bacterias de la infección. El proceso de infección se puede ver a simple vista en la forma que adquiere el escroto de los perros. Los testículos pueden atrofiarse en algún momento del proceso, presentar inflamación y luego rastros de infección en la superficie envolvente del escroto que se pueden observar a simple vista y con toda claridad.

Una de las patologías menos deseables de la brucelosis, tanto en perros como en perras, es el desarrollo de discoespondilitis, una infección de los discos de las vértebras de la columna que resulta dolorosa para los perros. Y aún más, puede producir debilidad en las patas traseras y, en casos extremos, parálisis en la grupa. También se han constatado inflamaciones en los ojos. Sí, también en un sexo y en otro.

Los análisis de brucelosis son fáciles, se estudian sangre y los tejidos. Los veterinarios suelen tener a su disposición unos cómodos kits de análisis para este tipo de muestreos.

Pero, lo más importante de todo ¿los tratamientos de brucelosis son existosos? Pues no, tratar la brucelosis es complicado y caro. El tratamiento más eficaz -y no muy económico- es la aplicación de una combinación de estreptomicina y minociclina.

También se suele tratar a los perros afectados con tetraciclina que puede ser sustituida en un determinado momento por la misma minociclina, aunque también nos exponemos a reducir la eficacia del tratamiento.

Una de las consecuencias menos deseables de la brucelosis es que todos los animales infectados han de ser castrados o esterilizados para prevenir cualquier tipo de contaminación sexual. Es más, todos los perros que hayan sido contaminados deben ser considerados como portadores de la enfermedad de por vida.

Una norma básica, si se desea criar perros, es comprobar que tanto el perro como la perra que se van a utilizar en la reproducción están libres de la enfermedad. En el caso de crías profesionales, se suelen hacer aislamientos sistemáticos cuando se ingresan nuevos perros en las instalaciones de cría, tanto si se sospecha que pueden estar afectados por antecedentes como si no.

Se trata de una medida básica de seguridad. Hablamos nada menos de aislamientos de un mes como mínimo. La receta de toda desinfección de una perrera es la aplicación de amonio y yodo en los formatos de dosificación y combinación especificados para estos casos.

Un último dato, aún más importante, la brucelosis se considera una enfermedad zoonótica, esto es, que puede afectar por igual a los seres humanos. Por tanto, hay que extremar los cuidados en la manipulación de los animales, lo mismo, especialmente si se sospecha que puedan estar infectados. El uso de guantes y alejarse del contacto directo con fluidos corporales es básico.

Hay que tener cuidado a la hora de poner la comida, los piensos y los suplementos de los perros. Fíjese en la forma en la que tratan a los perros que no están sanos en una tienda de animales donde suela comprar la alimetación de los perros.

Hipotiroidismo en los perros, caso abierto

El hipotirodismo de los perros, como sucede en el caso de los humanos, es el resultado de una deficiencia hormonal producida por un mal funcionamiento de la glándula tiroides. También como en las personas, el tiroides está situado en la zona del cuello y es la responsable de activar y controlar el metabolismo de los perros, en lo fundamental, atiende la forma en la que se asimilan los nutrientes, los que llegan a la mascota con la comida, con sus piensos, con sus suplementos.

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El veterinario trata el hipertiroidismo con medicación que debemos de administrar a nuestra mascota.

El veterinario trata el hipertiroidismo con medicación que debemos de administrar a nuestra mascota.

Pero la actividad del tiroides en los perros no se comporta de la misma forma para todos ellos, las razas creadas por el hombre han convertido a algunos tipos de perros en más sensibles a deficiencias en el tiroides, al hipotiroidismo. Entre esas razas más expuestas, encontramos a los boxers, a los beagles, al cocker spaniels, dobermans, al galgo, al gran danés, al bulldog inglés, a los dachshunds y a los retrievers, tanto los golden como los labradores.

Por debajo de estas razas con menos riesgo de padecer del tiroides hay otras, que, sin bien es cierto que no están en primera fila de la dolencia, no deja de ser una realidad que registran tasas de incidencia algo por encima de la media. Entre esas razas podemos incluir los boyeros de Berna, los border collie, los dálmatas, los pastores alemanes, los mastines, los schnauzers, los rotweilers, los shar peis, los huskies siberianos, los terriers o los weimaraners.

En cualquier caso, en la valoración de la afección, hay que distinguir dos tipos básicos de hipotiroidismo, el denominado primario y el conocido como secundario.

El hipotiroidismo primario es el que no registra una causa desencadenante y puede ser hereditario, ese el caso prototípico de los schnauzers, sobre todo el de los gigantes, pero también son los casos del fox terrier y de los pastores alemanes. Los schanauzers y los boxers, que también se podrían incluir en este capítulo, tienen cierta tendencia a tener bajo el yodo.

En cuanto al hipotiroidismo secundario estaríamos hablando de la influencia de un tumor paralelo o del crecimiento acusado de la misma glándula tiroides con consecuencias que derivaran en un mal funcionamiento de la glándula. Se trata de circunstancias poco comunes, o nada habituales, que, en cualquier caso, se han detectado ocasionalmente en golden retrievers boxers y beagles.

¿Pero qué síntomas debería apreciar un cuidador de perros en sus mascotas que le alertara de un proceso de hipotiroidismo? Los síntomas son fáciles de apreciar a simple vista, apenas con seguir los comportamientos habituales de la mascota y con observarla detenidamente y con algo tan básico como palpar a los perros en lugares clave.

Síntomas de hipotiroidismo son piel escamosa, manchas oscuras sobre la piel, lo que se conoce como hiperpigmentación, también lo es un incremento o una pérdida de peso sin motivo aparente.

Pero hay más, la lista de perros candidatos al hipotiroidismo debe incluir hipotensión, una caída del pulso de los perros, estreñimiento ocasional, frío persistente que los perros delatan buscando refugio en lugares cálidos en tiempos no especialmente fríos, y por último, deshidratación, letargo, algún tipo variable de depresión. Todos, efectos, consecuencias, de procesos hormonales que no están proporcionando al animal las condiciones de salud naturales.

Los análisis de sangre de los perros revelan la deficiencia de la glándula tiroides, aunque el veterinario habrá de evaluar el ritmo cardíaco del perro y el funcionamiento de otros órganos para determinar que la insuficiencia no ha afectado a otros. El veterinario deberá descubrir asimismo si se está ante un hipotiroidismo primario o uno de naturaleza secundaria.

El hipotiroidismo primario y el secundario pueden controlarse con una medicación de administración diaria, la de la l-tiroxina, que sustituye a la que debería producir el organismo del perro. Sea como sea, este medicamento ha de ser seguido por el especialista veterinario en la medida en que la respuesta del organismo del perro puede obligar a subir o a bajar las dosis. En último caso, si la enfermedad del perro resulta grave, la opción más recomendada, y única, es la cirugía.