Posts Tagged ‘prevención de enfermedades’

4 causas para la hinchazón de los hocicos de los perros

Los seres humanos somos muy perspicaces a la hora de entender de estados de salud y de las situaciones emocionales de los demás. Nos basta con mirar cara a cara a quienes nos importan para apreciar en sus rostros cambios de estados de ánimo y de salud. Solemos decir que la cara es el espejo del alma, pero nos olvidamos de reconocer que también lo es de la salud.

Patrocina MascotaSana: Productos naturales para perros sanos

Nuestras mascotas tambien pueden sufrir molestas alergias

Nuestras mascotas tambien pueden sufrir molestas alergias

No hay secreto, es parte del marcado espíritu socializador de nuestra especie. Por esa razón, cuando empatizamos con nuestra mascota, cuando nos importa su estado de salud, buscamos en ellas esos mismos patrones que nos devuelven información muy cercana de cómo se encuentran. En ese sentido, nuestros perros están de suerte, porque estamos atentos a ellos por naturaleza.

Una de las patologías más comunes que podemos observar en la cara de los perros es la hinchazón de su hocico. Hinchazón, que, dependiendo del desarrollo de la afección, puede ser leve, o casi imperceptible, o resultar abultamientos escandalosamente grandes que pueden llegar a intimidarnos.

Sin embargo, más allá de la misma deformidad, lo que nos debe preocupar en estos casos no es lo que apreciamos, sino lo que no vemos. Cómo están las vías respiratorias del hocico. De la misma manera que se producen abultamientos hacia afuera, también se pueden experimentar hacia adentro en la zona nasal y dificultar la respiración.

De todo éso vamos a hablar en este comentario. En la idea de que, además de ser perspicaz y observador con las facciones de su mascota, también será sensible a las consecuencias de esos abultamientos e hinchazones de sus hocicos.

Piense que una intervención a tiempo, permitirá adoptar un tratamiento adecuado y, en consecuencia, evitarse las complicaciones. Veamos las causas más comunes de las hinchazones en los hocicos de los perros. Cuatro habituales:

-Infecciones. Las infecciones son las causas más comunes de las hinchazones en los hocicos de los perros. Todo puede comenzar con un corte o una punción previa. Verá que, en un estado avanzado de la afección, a los perros cualquier toque de hocico les resulta doloroso.

Si la lesión es grave, el veterinario tendrá que prescribir sí o sí antibióticos para el tratamiento. Acudir a un especialista es, qué menos, que una obligación. La afección puede empeorar en cuestión de horas.

Y la consecuente pérdida de apetito de los perros no hará más que agravar la afección. Los perros no querrán su comida, no estarán por sus piensos. El dolor los consumirá. Piense, además, lo molesto que puede ser masticar moviendo los músculos hinchados del hocico.

-Reacciones alérgicas. Hablamos de reacciones alérgicas, resultado de la picadura de abejas o de cualquier otro insecto. Ya sabe lo curiosos que son los perros y cómo son capaces de meter literalmente sus narices en todos lados. Hay medicamentos específicos que han de ser recetados por veterinarios y cuyas dosis dependen del peso del animal. Recuerde que este tipo de medicamentos específicos no pueden ser prescritos por una persona de una tienda de animales, la salud de la mascota está en juego.

-Mordeduras. Las mordeduras de otros animales pueden ocasionar también hinchazones en los hocicos de los perros, resultado de heridas abiertas o golpes, que pueden complicarse con infecciones si no son tratadas a tiempo.

-Intoxicación por acetaminofeno. Este agente puede inflamar el hocico de los perros, y no sólo de la punta de la nariz o la boca, sino también de algunas zonas más extensas de la cabeza. Se suelen hinchar del mismo modo las encías y el babeo puede ser persistente. Hay que tratar al animal con suma rapidez y, en casos muy extremos, se llega a realizar hasta transfusiones de sangre para contrarrestar los efectos del agente contaminante en el hígado de la mascota.

Visto lo visto hasta aquí, independientemente de la causa de la hinchazón del hocico de su perro, insistimos, no lo dude, busque ayuda de un especialista si su mascota presenta problemas para respirar o tiene vómitos. Las horas, todos los minutos cuentan.

Micciones imposibles, cuando los gatos orinan sin control

Los gatos, como cualquier mamífero de comportamiento social con hábitos marcadamente territoriales, utiliza la orina como señal olorosa para establecer los límites y cada una de las zonas de lo que podríamos considerar su espacio vital.

La incontinencia en la mascota suele ser resultado de un mal funcionamiento de algunos de sus órganos o de alguna patología

A cualquier cuidador que tenga gatos machos en casa, los marcajes de orines les resultarán muy familiares, cuando no una fuente de problemas. Problemas para mantener limpios y aseados los rincones de la casa, y, por extensión para conseguir adaptar un comportamiento natural de los gatos que está absolutamente en contra con nuestros hábitos de higiene.

Sin embargo, más allá de la consideración de higiene, el exceso de micciones de un gato puede ser consecuencia no tanto de su necesidad puntual de marcar el territorio que le es propio, sino resultado de un mal funcionamiento de algunos de sus órganos o, peor aún, de que el animal sufre alguna patología más general y oculta que le obliga a orinar con más frecuencia de lo normal y en lugares inusuales.

Veamos a continuación, cuáles son algunas de esas causas anormales que dan origen a micciones excesivas de los gatos.

Una de las causas de micciones frecuentes en los gatos es la llamada infección felina del tracto urinario. Es una patología común, pero no por ello menos grave. Es más, la infección felina del tracto urinario puede estar producida por una urolitosis, que, como seguramente ha podido deducir por la combinación de palabras, es el equivalente a la reproducción de cálculos renales de las personas, pero en los gatos.

Un gato con infección en el tracto es un animal al que le duele miccionar, incluso llega a sangrar por el conducto urinario y a que haga algo inapropiado y a lo que nos hemos referido antes cuando hemos hablado de la conducta felina, a orinar en casa en lugares insospechados, siempre fuera de su arena.

Los gatos que lo padecen son animales dolientes que atraviesan lo que podríamos considerar un auténtico calvario. Los dolores atenazan sus músculos de la vejiga y orinan no donde quieren sino donde pueden.

Y si hablamos de esos músculos ingobernables en las vejigas urinarias de los gatos, podemos citar los casos precisamente de las vejigas inmaduras, en las que la musculatura no es capaz de cerrar con eficiencia la salida de los orines.

El resultado a ojos vista es un reguero de orines, por ejemplo, por toda la casa, que para un cuidador inexperto puede resultar fácil de explicar, el gato está maleducado, pero si sabemos que es la vejiga la que traiciona las continencias del animal, podremos darnos cuenta del error, de que no es así.

La vejiga débil es una afección más propia de la gatas que de los gatos y no tiene nada que ver con la comida o con los piensos que sirven de alimentación a los animales, sino con la naturaleza de una vejiga que puede haber sido afectada, por ejemplo, por embarazos anómalos.

Un motivo más para micciones sin control es la insuficiencia renal en los gatos, un mal funcionamiento de los riñones que puede provocar el envenenamiento progresivo de la mascota porque los riñones no son capaces de eliminar las toxinas que les llegan para ser purificadas.

Otro motivo que se deja sentir como fondo en la incontinencia urinaria de los gatos es la diabetes. Los gatos con diabetes orinan más. Recuerde que, como sucede en el caso de los seres humanos, la alerta de la diabetes llega con síntomas como los de beber agua en exceso o un aumento de peso.

Si ve que su gato acaba con el agua que se le pone en su comedero o que tiene sobrepeso sin que haya aumentado sus dosis de piensos, su comida y en general cualquier alimentación habitual, evalúe la posibilidad de que su mascota sufra diabetes.

Es importante que a la hora de comprar su mascota en una tienda de animales tenga en cuenta la circunstancia de si el animal orina en exceso. Los gatos jóvenes pueden no sufrir algunas de las patologías descritas aquí, pero sí es frecuente encontrar diabetes hereditaria en animales de todas las edades, mucho más si en las reproducciones ha existido algún tipo de consanguinidad. Téngalo en cuenta.