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Los efectos secundarios menos deseables de los medicamentos para perros

Los medicamentos para perros tienen, por lo general, efectos secundarios que tienen el potencial de ser dañinos para tu mascota. Por tanto, como sucede en el caso de los humanos, es importante saber qué consecuencias puede tener la administración de ciertos preparados que se emplean para resolver las dolencias y afecciones de nuestros animales de compañía.

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La medicación y los perros.

La medicación y los perros.

Queremos compartir contigo, algunos de esos efectos no deseados para que estés alerta. Nos vamos a referir a los que desencadenan problemas gastrointestinales, hepáticos y para el corazón:

Efectos secundarios gastrointestinales. A largo plazo, medicamentos como el paracetamol, el ibuprofeno o las, aparentemente inocuas, aspirinas, pueden causar úlceras en el tracto gastrointestinal. Los medicamentos de esta familia se recetan a los perros para mitigarles el dolor, pero si tu mascota vomita, tiene náuseas, diarrea o sus heces son oscuras, tienes que saber que la administración de estas preparaciones ha de ser suspendida inmediatamente. Las sobredosis de estos fármacos tienen el mismo efecto. La ingesta prolongada de antibióticos puede causar efectos secundarios gastrointestinales con consecuencias fatales para las mascotas. La penicilina es uno de los que hay que saber administrar. La eritromicina, la clindamicina, la rifampicina y la enrofloxacina pueden producir vómitos y diarrea, y, lo mismo, una afección más o menos seria del tracto gastrointestinal. Antipulgas Algunos medicamentos antipulgas que se recetan para los perros irritan el sistema digestivo cuando son ingeridos de manera fortuita y la reacción puede desencadenar un babeo pertinaz o una irritación de la piel sin motivo aparente. Las medicinas descritas no deben administrarse a perros con enfermedades renales y éso incluye a la, como decimos, aparentemente inocua aspirina. Las sobredosis de aspirinas provocan convulsiones e incluso la muerte por intoxicación de salicilato.

Uno de los efectos secundarios más nocivos de los aminoglucósidos y de las sulfamidas es el daño renal. Las inyecciones de neomicina y de gentamicina también pueden dañar los riñones de la mascota.

Efectos secundarios dañinos en el hígado. Hay datos sobre perros afectados de necrosis hepática aguda fulminante debido a sobredosis de mebendazol. Los signos clínicos detectados en este caso son depresión, anorexia y diarrea hemorrágica. El uso prolongado de sulfamidas puede dañar al hígado igualmente.

Efectos secundarios en el corazón. Los medicamentos señalados, los recordamos, ibuprofeno, aspirina y el paracetamol, alivian los dolores de la artritis en las articulaciones de los perros mediante la supresión de la producción de prostaglandinas. Sin embargo, el empleo continuado de dosis de estos medicamentos puede conducir a la intoxicación de los perros y producir insuficiencia cardíaca-

La sobredosis de dexametasona y de prednisolona causan hiperadrenocorticismo (enfermedad de Cushing) en los perros. Estos fármacos inhiben el sistema inmunitario y se utilizan para tratar enfermedades relacionadas con inmunodeficiencias. Los signos clínicos que remiten a afecciones derivadas de una sobredosis con estos compuestos son el aumento del apetito y de la ingesta de agua, la pérdida excesiva de pelaje, el adelgazamiento de la piel y la hinchazón del abdomen del perro.

Algunos medicamentos afines a los de la familia de los comentados afectan al mismo tiempo al estómago, a los riñones y al hígado. Por esa razón, la administración simultánea de diferentes tipos de medicamentos debe realizarse bajo el asesoramiento de veterinarios cualificados. Y ésto es así, porque la ingesta prolongada de un cóctel de fármacos combinados puede dejar secuelas en la mascota u ocasionar la muerte del animal.

En la actualidad hay toda una serie de fórmulas farmacológicas desarrolladas sobre la base de las propiedades naturales de algunas hierbas medicinales que no tienen efectos secundarios y que pueden ser una alternativa válida para recetar en casos especiales y para reponer la salud de los perros.

¿Te han servido estas recomendaciones?

Todo lo que hay tras los estornudos de los perros

Los estornudos de los perros son actos involuntarios, sí, pero pueden ser indicativos también de una irritación en las vías respiratorias o, peor, síntoma de una infección más grave.

Perro estornudando

Perro estornudando

Pero no hay que alarmarse, la mayor parte de las veces, los estornudos no tienen ningún tipo de consecuencias. Sin embargo, hay que vigilar a la mascota si, con los estornudos se delata la presencia de sangre. En ese caso, es imprescindible acudir a la consulta de un veterinario para que vea al animal.

Alergias

Las alergias o las irritaciones suelen hacer estornudar a los perros. El desencadenante puede ser casi cualquier cosa. Polen, polvo, un aroma en el ambiente, moho, productos químicos o, incluso, el humo de cigarrillos.

Los estornudos causados por las alergias desencadenan largos episodios de estornudos encadenados. En los casos de perros alérgicos, se suele aplicar dosis histamínicas para aliviar los episodios menos agradables para el animal. En casos más serios, con síntomas de alergia más persistentes, se suelen recetar esteroides en inyecciones que han de ser administrados por veterinarios.

Enfermedades respiratorias

Las enfermedades respiratorias pueden provocar estornudos en los perros. Los causan bacterias y virus dañinos. Los cachorros suelen estar particularmente expuestos a resfriados, a gripes y a infecciones de los senos paranasales.

Las enfermedades respiratorias más frecuentes en los perros son la parainfluenza canina o la que desencadena el adenovirus, cuyos primeros síntomas son precisamente los estornudos. Estos estornudos suelen estar acompañados por moco, congestión nasal y ocular, apreciándose también ojos hinchados, ganglios linfáticos, fiebre elevada, en ocasiones tos, jadeos y falta de energía.

Objetos extraños

Los perros, como ya sabes son animales curiosos. Esa curiosidad les lleva a ingerir o inhalar objetos pequeños por accidente. Estos objetos pueden irritar la nariz y las vías respiratorias que obligan al animal a estornudar con frecuencia. En ocasiones, se puede extraer el objeto si es visible y accesible, en el caso de que no lo sea, la recomendación es también la de acudir a un veterinario para que extraiga el cuerpo con instrumental adecuado.

Pero si el perro estornuda sangre, puede significar que el objeto atrancado en la vía respiratoria está hiriendo la cavidad en la que se encuentra. En fases avanzadas, estos síntomas pueden complicarse con hinchazones en el hocico o en la cara del animal. Y, algo peor, dificultar su respiración. En los casos más peligrosos, se pueden llegar a bloquear los conductos respiratorios y ocasionar la muerte de la mascota.

Caries dental

La caries dental en los perros también puede tener efectos secundarios. Pueden generar pus que se acumula si no hay tratamiento. Las bacterias pueden llegar a entrar en el flujo sanguíneo y afectar a los órganos de los perros. Y sí, las infecciones dentales en los perros pueden desencadenar estornudos.

Si detectas mal aliento en el hocico del animal o encías hinchadas, consulta a tu veterinario de confianza. Las infecciones dentales son más frecuentes en perros de más de tres años de edad y, como también te puedes imaginar, pueden ser prevenidas con cepillados diarios y con el recurso de golosinas y de juguetes para perros como los que se suelen comprar en las tiendas de animales.

Tumores

Los tumores del tracto respiratorio, lo mismo, pueden causar estornudos. Los estornudos bajo el efecto de los tumores pueden estar acompañados de sangre. Para comprobar si hay rastro de tumores, el veterinario pedirá la realización de radiografías y posiblemente también de biopsias con las que determinar si se está ante un tumor benigno o maligno.

Por último, recordar también que los estornudos pueden ser frecuentes en ciertas razas de perros, sobre todo los de nariz chata. En cualquier caso, si los estornudos son frecuentes e, igual, si detectas la presencia de sangre, acude al veterinario.

Los ronquidos en los perros: causas y soluciones

Los ronquidos en los perros son causados por una obstrucción en su nariz o en los conductos nasales. Antes de hacer algo inapropiado por detener sus ronquidos, evalúa porqué ronca tu mascota y qué medidas preventivas pueden estar en tu mano para conseguirlo. Sigue leyendo y podrás encontrar algunos consejos útiles. Las causas:

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Perro durmiendo

Perro durmiendo

Los perros más propensos a roncar son los que tienen sobrepeso o los que presentan mucha grasas en la zona de cuello que acaba obstruyéndole las vías respiratorias. También pueden roncar los que tienen alguna alergia derivada de las plantas, al polvo o al humo que provoca reacciones que obstruyen sus fosas nasales.

El humo del tabaco es un fuerte irritante para las mucosas de los perros. Si tu mascota vive en un entorno de fumadores, ten por seguro que roncará. En este caso, dejar de fumar puede ser beneficioso para el perro, para su dueño y para el entorno familiar. Un motivo más para dejar de fumar.

Se dan casos de perros roncadores que desarrollan gran cantidad de mucosa y que, lo mismo, taponan las vías nasales. Y, como te puedes imaginar, éso soucede por la especial configuración de su sistema respiratorio, por esa razón, algunas razas de perros son más propensas a roncar. Son los casos de los pequineses o de los boston terriers que presentan una tráquea algo aplanada que dificulta una respiración normal.

Maneras de eliminar los ronquidos

Si tu perro ronca porque es sensible a los alérgenos, asegúrate de limpiar su mantita todos los días. Evita igualmente sacarlo a pasear en días en que los niveles de polen en el ambiente es alto o cuando haya demasiado tráfico. Cuando el nivel de polución ambiental sea alto. Pasa la aspiradora con regularidad por el suelo de casa y mantén las alfombras y las cortinas lo más libre de polvo posible.

Si el motivo de que el perro ronca es por el sobrepeso, sácalo a caminar, ejercítalo. Y ya verás como el problema de los ronquidos va remitiendo.

Algunos especialistas veterinarios recomiendan el uso de la cirugía en perros cuyas razas, como hemos, visto incluyan cierta predisposición para los ronquidos. Una cirugía, que, en cualquier caso, sólo se puede aplicar cuando los perros son jóvenes. No siendo recomendable en perros mayores y menos para edades avanzadas.

Para acabar con los ronquidos, también resulta cambiar la posición en la que duerme el perro. Algo que se puede conseguir modificando el lugar en el duerme la mascota. Se trata de probar y ver qué mejoras se producen.

Un truco que puede funcionar es utilizar una almohada para que el perro levante su cabeza mientras duerme. Esa posición ayuda a abrir los conductos respiratorios y a parar los ronquidos. También es cosa de probar.

Hay enfermedades que producen como efectos secundarios ronquidos en los perros. Tumores y quistes en las vías respiratorias son algunas de las dolencias que desencadenan ronquidos. Un chequeo en la consulta de un veterinario puede disipar dudas sobre el origen de los ronquidos.

Los ronquidos no son sólo incómodos para los cuidadores y para la paz y el sosiego de un ambiente familiar, se trata de un problema de salud que puede arruinar el buen temperamento de una mascota. Si tu perro no consigue tener un sueño reparador por sus ronquidos, lo más probable es que se despierte cansado y de mal humor.

Dejar al perro que ronca en un lugar aislado para que no moleste, cargarse de impaciencia despertando al animal cuando hace ruido son acciones sin sentido que harán más daño que bien.

Un truco

Vamos con un truco antirronquidos. Las camas de perros redondas obligan a las mascotas a descansar enroscados y a abrir sus vías respiratorias y a reducir los ronquidos. Unas camas para perros que puedes comprar en cualquier tienda de animales.

Ya ves la gran cantidad de medidas preventivas que puedes activar contra los ronquidos de tu perro. Decir adiós a los ronquidos puede empezar por mantener un ambiente limpio y con hacer ejercicio regular. Tu mascota y tú. ¿Te animas?.

¿Elegir un cachorro de bulldog?, ¿sí o no?

Los cachorros de bulldog son sencillamente adorables. Sin embargo, criar cachorros de esta raza de perros puede ser un compromiso que hay que saber llevar. Si estás pensando en hacerte con el cariño de un bebé de esta variedad de perros, lee con atención este comentario porque se trata de una tarea exigente en la que te jugarás la salud y el bienestar de la mascota. Los crías de bulldog no son como los demás cachorros de perros.

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¡La arruga puede ser bella!

¡La arruga puede ser bella!

Tienes que saber, por ejemplo, se trata de perros que no soportan el ejercicio físico intenso. Se cansan fácilmente. Se dice que esta raza es el resultado del cruce de varios tipos de perros y su objeto era crear un animal fuerte, con una mandíbula solida y con un cuerpo igual de fuerte. Perros que se querían usar -y se emplearon- como animales de pelea en apuestas populares en Inglaterra. El resultado es un perro con una anatomía poco natural, rechoncho, cuyo torso comprime una caja torácica que presiona, a su vez, sobre los pulmones. En situación de reposo, a los perros bulldogs se les hace difícil respirar, cuando están sometidos a un ejercicio intenso, su capacidad para oxigenar se vuelve mucho más limitada. Ésa es la explicación de su mala predisposición natural al ejercicio físico.

Temperaturas. Un problema derivado de su anatomía tan peculiar es que también tienen problemas para regular su temperatura corporal, por esa razón no resultan recomendables en entornos, o muy fríos, o muy cálidos. Es más, si el animal va a convivir en casa, su ‘cuarto de estar’ debe tener una temperatura estable. Hay que tener mucho cuidado con el tipo de collar que se puede comprar para los bulldogs, elegir en una tienda de animales un modelo de cuello, no es un buen plan. Sencillamente, porque puede dificultar el paso del aire por las vías respiratorias. Lo mejor es comprar un arnés para sujetar de otra manera a estos perros cuando se sale de paseo. Una solución intermedia. También se puede aflojar la correa del cuello del perro tanto como para que no le apriete en ningún momento, sin renunciar a tener controlada de alguna manera a la mascota. En cualquier caso, pide consejo en tu tienda de animales.

Comida. En función de cómo presenta la mandíbula el cachorro de bulldog, el animal también puede tener algunos inconvenientes para su alimentación. Lo ideal es comprar un plato para perros con la altura y la forma tales que permita comer al animal desde cualquier posición. Debido a que los bulldogs tienen problemas para respirar, en la comida suelen tomar mucho aire que los hace hincharse. Vigila a tu mascota después de comer, si el animal parece ansioso, se encorva con frecuencia o sientes que su abdomen está hinchado, y sucede con frecuencia, ponte en contacto con tu veterinario de confianza para tratar este asunto.

Otra cuestión que debes vigilar es consecuencia de la misma fuerza de su mandíbula. Al ser capaces de partir su comida en trozos, por dura que sea, pueden ingerir fragmentos de huesos que se les pueden atragantar o clavar en el esófago.

Pelajes especiales

Con respecto a algunas variantes de bulldog, decirte que los que tienen el pelaje ondulado, con pliegues, necesitan de una supervisión extra después de bañarlos. Y es que hay que secarles la piel bien para que no se reproduzca en ellas las temidas bacterias que pueden ocasionarles enfermedades en el pelaje.

También tienes que estar pendiente de secarles el sudor que se deposite en esos mismos recovecos. Bastará sólo con aplicar una pasada de una toallita húmeda sin aroma. Sí, como las que se usan para limpiar a los bebés. Tampoco está de más que preguntes por las opciones que tienes a tu disposición en champús para perros y para este tipo de razas.

Por último, decirte que los bulldogs suelen ser perros tercos que acostumbran a esconder lo que creen que son sus tesoros, que seguramente podrán ser algunos de los tuyos. Por esa razón, debes educar a tu bulldog en el gesto de facilitar intercambios de lo que han escondido por juguetes o recompensas de piensos.

Los bulldogs jóvenes están a tiempo de ser socializados con otros perros. Ya de mayores, puede ser un problema que no toleren a otras mascotas a su alrededor.

Como ves, elegir un cachorro de bulldog tiene sus inconvenientes. En tu mano está si sigues adelante o no. Suerte.

8 motivos por los que tu perro está perdiendo peso

Los perros que pierden peso, como sucede con los humanos, lo hacen por una razón muy simple, queman más calorías de las que consumen. Si un cuidador advierte que su perro ha perdido más de un 10% de su peso corporal y no hay motivos aparentes, es hora de preocuparse.

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Perro excesivamente delgado.

Perro excesivamente delgado.

Las pérdidas de peso no suficientemente explicables en los perros pueden ocultar problemas de salud serios, enfermedades o patologías latentes, en las que la pérdida de peso es una señal de alerta. Veamos cuáles son las causas más comunes de pérdidas inesperadas de masa muscular en los perros. Tal vez encuentre una explicación para el caso de su perro:

– Diabetes. La diabetes, seguro que lo sabe, está causada por déficit de insulina o por la incapacidad del organismo para absorber el azúcar de la sangre. La diabetes hace que el perro aumente su apetito, pero, a pesar de éso, el perro pierde peso. Los perros mayores y con sobrepeso son más propensos a desarrollar algún tipo de diabetes. Recuerde que la diabetes es una enfermedad genética.

– Tenia. Un perro con parásitos en su organismo es un candidato a perder peso. Los perros con tenias están particularmente expuestos a las pérdidas de peso. Las tenias son organismos vivos que viven en el intestino de los perros y se alimenta de los nutrientes consumidos por los perros. Sí, es un parásito. Es como si comieran dos animales del mismo recipiente de mascotas.

– Enfermedad hepática. El hígado procesa los carbohidratos y los azúcares que necesita el cuerpo de los perros. Si el hígado está enfermo, el órgano no será capaz de proporcionar esos nutrientes. Trastornos abdominales En consecuencia, el cuerpo del animal se verá obligado a consumir los depósitos de grasa y los tejidos musculares para mantenerse con vida. Síntomas que aparecen en este tipo de dolencias son los dolores abdominales, la ictericia, la aparición de heces muy claras, la orina de color oscuro y las micciones frecuentes. En los casos de problemas hepáticos, cambiar la dieta es imprescindible. Si la enfermedad está causada por toxinas, lo más importante es retirarlas de la alimentación del perro. Los veterinarios también pueden prescribir medicamentos o suplementos adicionales para mejorar las opciones de lucha contra esta enfermedad.

– Enfermedad de Addison. Se trata de una insuficiencia suprarrenal. El perro que la sufre tiene un déficit de hormonas esteroideas y se suele detectar por la persistencia de los vómitos, de fatigas, por la presión arterial baja, por diarreas y por la aparición de fiebre. En casos de enfermedad de Addison, también se producen pérdidas acusadas de peso.

– Problemas con el tiroides. Los problemas con el tiroides pueden llevar a un desequilibrio hormonal y a una aceleración de los procesos metabólicos. Con ello, el perro perderá peso.

– Lesiones bucales. Si el perro tiene dolencias en su hocico, la alimentación se volverá dolorosa, por lo que comer será un problema. Si tiene sospechas de que su perro puede tener problemas en la boca, acuda al veterinario y permita que le explore dentro de la boca y en la garganta. Saldrá de dudas.

– Problemas dentales. Lo mismo, si hay molares cariados, si supuran las encías, si existen hinchazones junto a las piezas, el animal no hará mucho por comer. La solución pasa porque el veterinario administre al perro unos oportunos antibióticos y, en su caso, eliminará la pieza o las piezas afectadas.

– Embarazo. Una perra puede perder peso en las primeras etapas del embarazo, deja de tener apetito como consecuencia de las náuseas. Ésto no tiene porqué ser motivo de alarma. El animal, en condiciones normales, recuperará su peso normal a las pocas semanas.

Pero también tenemos pérdidas de peso como consecuencia de estados de ansiedad, enfermedades de corazón, cánceres, malas digestiones o dolencias neuromusculares. Si observa que su perro que pierde peso se muestra menos activo, tiene vómitos, su piel está seca o no coordina bien sus movimientos, preocúpese. Acuda al veterinario cuanto antes. Por la salud de su mascota.