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Gatos: Qué hacer cuando hay una hemorragia

La aparición de sangre en la nariz de los gatos puede ser un síntoma de un golpe o un claro indicio de una enfermedad inadvertida. Si descubres éso, sangre en la zona del hocico de tu gato, no te alarmes, mantén la calma. Intenta controlar la hemorragia y acude lo más rápidamente a tu veterinario de confianza.

Me pica el hocico

Me pica el hocico

Debes mantener la calma porque los gatos son muy sensibles a los estados emocionales, si te ve desencajado, gesticulando y elevando el tono de voz, o peor aún, gritando, la mascota también se pondrá nerviosa. Y éso, como te puedes imaginar, no es nada bueno.

Piensa que el nerviosismo en el animal hará que su presión arterial se dispare y que pierda más sangre. En esa situación, si está a tu alcance, intenta sedar a tu gato con lo que tengas en casa, pero, cuidado, siempre que sea un calmante suave.

El siguiente paso es limpiar la sangre con agua y con toallas de papel sin usar y aplicar presión en la zona desde la que sangra el gato. Esta operación tiene que ser lo primero de todo, incluso antes de averiguar el motivo de la herida.

A continuación aplica desinfectante sobre los cortes o en la zona de arañazos visibles con el fin de prevenir una posible infección. Si logras contener la hemorragia, perfecto. Si es así, intenta averiguar si la aparición de sangre viene acompañada de otros síntomas. Estos detalles serán importantes a la hora de que el veterinario evalúe el caso.

Antiinflamatorios

Los medicamentos antiinflamatorios libres de esteroides no suelen prescribirse para los gatos, pero aquellos animales, que por el motivo que sea se les haya dado a tomar, tendrán problemas para que su sangre se coagule normalmente en un caso de hemorragia. Es importante que ofrezcas información sobre la medicación que toma habitualmente tu mascota. Tenlo en cuenta.

En muchas ocasiones, las hemorragias por la nariz de los gatos son síntomas igualmente inequívocos de que ha ingerido algún tipo de veneno. Por ejemplo, si ha tomado comida junto a ratas muertas que hayan sido envenenadas. Algunos venenos para ratas incluyen compuestos químicos que también inhiben la coagulación natural de la sangre. Lo mismo, si sospechas que tu gato ha entrado en contacto con veneno para ratas, adviérteselo al veterinario.

Los gatos más propensos a hemorragias en la nariz o en el hocico son los que frecuentan la calle o lugares abiertos. Sitios donde acostumbran a pelear con otros animales y, en consecuencia, reciben golpes y arañazos. Recuerda que los gatos son animales muy territoriales. Si ése es el caso, desinfecta la zona afectada por los arañazos lo más rápidamente posible. Y evalúa si el animal tiene un comportamiento posterior que te pueda resultar sospechoso. Podemos estar también ante lesiones internas.

Si tu mascota se ha arañado en la nariz, se ha hecho una herida y vuelve a sangrar cada vez que se toca en la zona afectada, hazlo saber al especialista. Lo más probable es que te pida colaborar con alguna estrategia que cuide y aisle la zona para evitar males mayores.

Motivos para ocasionar hemorragias en las cavidades nasales pueden ser también obstrucciones recurrentes que el veterinario, con otoscopio, podrá detectar y extraer. Ya sabes que los gatos suelen meter las narices donde no les llaman. Es parte de su naturaleza, y de su encanto.

Los tumores nasales son propios de gatos viejos. Se pueden detectar a simple vista porque generan asimetrías e hinchazones en las caras de las mascotas.

Como siempre aconsejamos, observar con detenimiento el comportamiento y los rasgos físicos de tu mascota porque es parte de su salud, de sus cuidados y de tu responsabilidad.

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Gatos olímpicos, mascotas ejércitándose para dar la nota felina

La agilidad física de los gatos es algo que llama poderosamente la atención de estos animales. Son, no es ningún secreto, de movimientos rápidos y ágiles y de andares gráciles. Cuando se mueven, como sucede con todos los felinos, parece que lo hacen con clase. Pero la cosa podría haber quedado ahí, porque hay quienes han encontrado una forma de destacar esas cualidades.

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Un gatito deportista.

Un gatito deportista.

Hay competiciones para gatos que aprovechan esas habilidades dinámicas para crear concursos coreografiados con actuaciones complejas y exigentes ejercicios que las mascotas deben entrenar, memorizar y ejecutar. Pero ¿se puede enseñar de verdad a los gatos a completar programas de competición y a entrenarse para ellos como si fueran perros?.

La respuesta es sí, exactamente igual que se les pide a los perros. O casi, casi. Los jueces de estas pruebas aprecian cualidades básicas en el dinamismo y en la pericia de los gatos como la agilidad, la coordinación de movimientos, la velocidad, la condición física general, la inteligencia y la obediencia a las indicaciones de sus cuidadores.

Estos eventos olímpicos sólo para gatos representan algo nuevo, la The Cat Fancier’s Association los organiza a nivel mundial desde el año 2004. Hasta ahora sólo estábamos acostumbrados a ver ‘concursos de belleza’ para gatos en los que se apreciaban pelajes y pedrigrís. Pero ésto es otra cosa.

Saltos

Los gatos son mascotas muy inteligentes que pueden ser entrenados para saltar de seis a 14 obstáculos. Para empezar, con una pluma, con algo que aprecien como un juguete o algo divertido, colocado delante de su hocico para captar la atención, pueden ser guiados para trazar los recorridos de un circuito. Sin embargo, a diferencia de los perros no obedecen órdenes directas. Los ejercicios no se pueden dirigir con frases de mando. Éso no funciona en los gatos, en absoluto.

Los gatos son diferentes, su manera de entrenarse es con la ayuda de la constancia, con su colaboración (sin éso no hay ejercicios) y su recompensa es el mimo y las mejores atenciones de sus cuidadores.

Pero hay más limitaciones, o más bien excepciones, no todos los gatos se conducen igual en este tipo de tareas. Los gatos machos se distraen más fácilmente que las gatas, los gatos persas, por su parte, no están por la labor de dar más de dos vueltas a los circuitos.

Todo entrenamiento de un gato para coordinar este tipo de ejercicios tiene como base la unión con sus cuidadores. El entrenamiento ha de ser continuado y en principio se utiliza la pluma para guiar al animal, pero cuando ya ha aprendido los ejercicios, la pluma se les quita y es entonces cuando los gatos toman el protagonismo de sus ejercicios.

A la pregunta de si es posible entrenar a los gatos para estas exhibiciones en casa, la respuesta también es afirmativa. Con constancia, con paciencia, con afecto y con respeto se puede conseguir la cooperación de la mascota.

Se pueden utilizar los muebles de casa como obstáculos que superar o bien se pueden comprar algunos objetos pensados como juguetes para gatos en una tienda de mascotas. A partir de ahí, todo es progresar y complicar el plan de ejecución de los ejercicios.

Aunque hayamos hablado de la poca predisposición de los gatos persas para completar ejercicios largos, lo cierto es que, también a diferencia de los perros, casi cualquier raza es compatible con una competición de un programa de ejercicios de la The Cat Fancier’s Association. Es más, el ejercicio continuado puede mantener la salud de la mascota como tiene que ser en estos animales, sobre la base de la motivación y el dinamismo.

Corazón de gato: arritmias cardíacas

Los gatos, a su manera, tienen un gran corazón, corazón de gato. Hecho a la medida de sus necesidades físicas y adaptado a su estilo de vida. Pero los gatos también sufren de mal de corazón, no porque se enamoren, que, a su manera, también; sino porque pueden desarrollar arritmias cardíacas que pueden resultarles letales.

Cuidemos bien del corazón de nuestra querida mascota

Cuidemos bien del corazón de nuestra querida mascota

Arritmias que hacen latir sus pequeños corazones, o bien demasiado rápido, o bien, muy lentamente, o también de manera irregular. En ocasiones, la arritmia es un síntoma que esconde un problema de salud aún más grave.

Causas

El origen de la arritmia cardíaca es una anormal actividad del mecanismo de dilatación y de contracción del corazón. En ocasiones, se producen en situaciones de estrés, de miedo, de nerviosismo a los que se enfrentan los gatos. Como en los humanos, bajo esas situaciones, se produce un vuelco del corazón y se acelera el pulso. Se dan casos de gatos que incluso pueden ser mal diagnosticados por veterinarios que confunden estas circunstancias pasajeras con un mal de fondo.

Pero hay deficiencias nutricionales que exponen a los gatos a estas patologías, especialmente los niveles bajos de taurina. Normalmente, la comida enlatada y seca de los gatos contiene toda la taurina y los nutrientes imprescindibles que necesitan estas mascotas, pero si la única opción disponible es preparar una alimentación casera para los gatos, tal vez ésta no acabe de contener todos los nutrientes que la mascota necesita.

La arritmia cardíaca en los gatos puede estar ocasionada por problemas en los riñones, por enfermedades del corazón o por hipertiroidismo. También se sabe que puede ser un mal que se hereda o resultado de infecciones y de lesiones internas.

Síntomas

La arritmia cardíaca es un problema de salud a cualquier edad en los gatos y afecta a cualquier raza. A menudo, los síntomas son tan leves que ni siquiera pueden ser descubiertos en un examen rutinario cuando el veterinario escucha el corazón del gato con su instrumental.

Los casos leves de arritmia pueden no tener ningún efecto en la calidad y en la longevidad de la vida de estas mascotas. En cambio, en casos de arritmia más moderados, los dueños de los gatos suelen percibir jadeos y faltas de energía.

En casos especialmente graves, la sintomatología es aún más evidente. E incluye respiración rápida, dificultosa, fatiga crónica, desmayos ocasionales, falta de interés por juegos y otras actividades e incluso la muerte del animal.

Las arritmias cardíacas pueden aparecer y desaparecer de repente y sin previo aviso, pero, en ocasiones, pueden prolongarse hasta varios meses. También es cierto que los síntomas de arritmia felina se parecen a los de otros trastornos comunes. Si el veterinario sospecha que la mascota padece esta dolencia, es muy probable que pida un electrocardiograma, que solicite análisis de sangre y que haga radiografías de la zona pectoral, además de otras pruebas adicionales que determine según las características del caso.

Los tratamientos de esta enfermedad varían. Si es consecuencia de una dolencia subyacente como el hipertiroidismo o una enfermedad renal, el objetivo será combatir esas causas. Sin embargo, las enfermedades asociadas del corazón o de los riñones necesitarán de tratamiento de por vida.

La arritmia cardíaca puede ser también consecuencia de una microcardiopatía hipertrófica que se desencadena por un engrosamiento gradual de la superficie de los músculos del corazón. Esta dolencia no tiene cura, pero con buenos medicamentos, se puede alargar la vida del gato y aliviar los síntomas más incómodos.

Medicamentos, como el atenolol y el diltiazem, que ayudan a relajar los músculos del corazón de los gatos para disminuir la frecuencia cardíaca y volver más regulares los latidos.

La eutanasia en los gatos y el duelo ético de sus cuidadores

No pocos dueños de gatos se enfrentan en algún momento de las vidas de sus mascotas con la desagradable cuestión de la eutanasia. Una muerte programada para gatos de edad muy avanzada y presentan enfermedades degenerativas o muy dolorosas que les hacen sufrir.

La eutanasia de los gatos, como para cualquier animal de compañía, representa un duelo ético para sus dueños que quieren a sus mascotas, pero también que no sufran.

Gato persa.

Gato persa.

Elegir o no optar por la eutanasia para librar a los gatos de sus sufrimientos es una decisión muy personal que suele estar condicionada por el estado de salud y por el deterioro visible del bienestar de la mascota. Siempre es una decisión difícil en la que las emociones y hasta las dudas y contradicciones juegan un papel muy importante.

Si ése es su caso, tal vez quiera seguir leyendo este comentario para entender algunos de los fundamentos del tema de la eutanasia en los gatos. Lo que dicen los especialistas veterinarios y lo que suponen muchas de las condiciones de salud que llevan a tomar la decisión de acabar con la vida de la mascota.

Condiciones

Una de esas condiciones de salud irreversibles es la producida por fallos en los órganos de los gatos que generan una acumulación de toxinas en su organismo y que deriva irremisiblemente en una muerte lenta y hasta dolorosa.

Algunos gatos muy viejos también suelen presentar problemas de movilidad con dolores en las articulaciones que les impiden ir a su recipiente de arena para hacer las necesidades o incluso moverse para comer.

Ambas situaciones pueden degenerar en una mala alimentación o en infecciones que complican aún más el estado de salud de los gatos. En casos como ésos, la eutanasia puede ser una salida liberadora para el gato y para los miembros de la familia más apegados a la mascota que asisten con dolor al proceso de degradación vital del animal.

Las idas y venidas al veterinario o las intervenciones quirúrgicas no pueden hacer más que generar sentimientos encontrados sobre el sentido del mantenimiento de la vida de la mascota.

En otros casos, los gatos tienen difícil recuperarse de lesiones graves producidas por accidentes. Muchos dueños de gatos optan en estos casos por la eutanasia cuando no les queda opción alguna de por vida para moverse. Si su veterinario le aconseja tomar la decisión de acabar con la vida del gato, valórelo, se trata de un juicio emitido por un especialista sobre el que ha de apoyarse su decisión.

Gatos salvajes

Pero también se dan casos que podemos valorar como más complicados. Gatos que no responden bien a la socialización con personas, como pueden recordar un responsable de cualquier tienda de animales donde se suelen comprar los piensos para estas mascotas.

Se trata de gatos mayores o de animales que han vivido en libertad sin presencia de humanos. Gatos cuyas conductas pueden ser un riesgo para familias con niños pequeños.

El duelo ético aparece cuando no es posible encontrar un hogar para estos gatos manifiestamente incompatibles y la única opción viable que surge es la eutanasia. Puestos a arrojar algo de luz sobre esta cuestión difícil, decir que puede ser más razonable acabar con la vida de un gato que abandonarlo o entregarlo a una persona que no va a saber manejar los comportamientos extremos de la mascota.

Otra de las consideraciones que entran en juego a la hora de practicar la eutanasia en los gatos es la que se refiere a los gastos. Las intervenciones quirúrgicas o los tratamientos de enfermedades en gatos de edad avanzada pueden ser bastante caros. Si no es posible hacer frente a esos gastos, la eutanasia puede ser un último recurso.

Es importante siempre considerar el hecho de que cuando se adopta un gato se está adquiriendo una responsabilidad de por vida con la vida y con la salud del animal. Ése es el trato.

Cataratas felinas, gatos con mal de ojo

Las cataratas felinas representan una de las patologías oculares más comunes entre los gatos. No se diferencian en nada, o casi nada, a las mismas que padecemos los humanos.

Ya sabe, zonas del cristalino que se dañan y se vuelven opacas dejando pasar la luz de manera desigual, nublando la vista, de tal forma que los gatos pierden su capacidad de percepción visual hasta llegar a comprometerles la vida y muchas otras funciones vitales como comer adecuadamente sus piensos.

Mirada felina.

Mirada felina.

Ver la comida, o ser independientes como suelen ser, algo que le recordará con su experiencia los responsables de las tiendas de animales donde suele comprar la alimentación que tanto le gusta a sus mascotas.

Los antiinflamatorios son los medicamentos más usuales para tratar las cataratas, pero no en todos los casos se prescriben. Si sigue leyendo este comentario podrá saber más sobre cómo hacerle frente a las cataratas de su gato o como adelantarse a su aparición para mejorar su salud visual.

Causas de las cataratas

Las cataratas pueden aparecer en cualquier momento de la vida de los gatos, pero hay dos circunstancias que la traen a los ojos de los felinos. Una, es la genética, hay gatos que tienen cierta predisposición genética a padecerla, característica de salud que pueden transmitir a su descendencia. Estas cataratas aparecen en los gatos de manera espontánea y sin estar relacionadas con otros síntomas. Y en los gatos de todas las edades.

La segunda causa más frecuente de las cataratas en los gatos es la que tiene que ver con las inflamaciones en los ojos. El principal motivo de estas inflamaciones es una patología conocida como uveítis. No solucionar esta afección a tiempo, acaba por desarrollar las cataratas en los gatos de manera irremisible.

Los tratamientos para las cataratas resultan diferentes si son hereditarias o son adquiridas por inflamaciones, como se ha comentado. Las de tipo hereditario sólo se resuelve con cirugía, porque no responden a los fármacos antiinflamatorios. No obstante, hay que tener en cuenta también que las operaciones quirúrgicas no son una garantía total para la solución del problema, pueden reproducirse en el futuro y pueden ocasionar otros daños colaterales en los ojos.

El problema de las cataratas no hereditarias es, como se puede imaginar, doble, por un lado la catarata en sí que dificulta la visión, y, por otro lado, el hecho de que hay una inflamación de base que puede comprometer la visión y, por extensión, la propia salud general de la mascota.

Si su gato tiene cataratas o sospecha que pueda tenerlas, acuda a un veterinario para que evalúe el caso, para que le haga un examen de la vista y, aún más, un análisis de sangre que permita determinar si, en el caso de existir cataratas, éstas son el resultado de una inflamación, un caso de uveítis, o es hereditaria.

Hay una amplia variedad de medicamentos antiinflamatorios que se pueden emplear para tratar con éxito las cataratas en los gatos. Normalmente, los encontramos divididos en dos tipos, los que contienen esteroides y los que no lo incluyen en su composición.

El tratamiento contra las cataratas de los gatos va a depender finalmente de una serie de factores, como los de las posibles alergias de la mascota, la salud general del animal, el grado de gravedad de la afección y hasta la edad y el sexo del animal.

Es importante que tenga claro que aún registrándose mejorías en los ojos de los gatos, los tratamientos no se pueden suspender hasta completarlos en su totalidad. Es frecuente que se produzcan recaídas por este motivo. Y es que los medicamentos antiinflamatorios no eliminan las cataratas, sólo inciden en la inflamación, si esta deja de curarse, el ojo del gato volverá a inflamarse. Y vuelta a empezar.

Como siempre le recordamos, la mejor prevención es una buena observación. Observar a su mascota, a ese animal con el que convive y que conoce tan bien y ser sensibles a cambios físicos o de comportamiento. Estará haciendo mucho por su salud.

Aquí paz y aquí gloria en peleas de gatos

Las peleas entre gatos es un asunto que tiene difícil solución. Gatos que combaten entre sí por una cuestión de liderazgo con otras mascotas, como si de animales salvajes se tratara, o como resultado de las luchas que se establecen en los momentos álgidos del celo, cuando las hembras son un reclamo para machos jóvenes y no tan jóvenes.

Un gato enfadado.

Un gato enfadado.

Los gatos, a diferencia de los perros, no presentan una estructura social y un comportamiento asociado centrados en la dominación o en la preeminencia en su escala. Sus agresiones están relacionadas con conductas territoriales o con la depredación, en muchos casos, el origen de la agresividad tiene como base el miedo del animal.

En otras ocasiones, el origen de las peleas es banal, la conducta de juego habitual de los gatos puede ir in crescendo hasta convertirse en manifestaciones de hostilidad pura y dura. La fase en la que los gatos se convierten en animales más territoriales, en cualquier caso, puede prolongarse en diferentes momentos de las edades que van desde los dos a los cinco años. Por desgracia, cuando los gatos viven en entornos domésticos, estos conflictos sociales alcanzan su mayor potencial y virulencia.

Esa es una condición a la que deben enfrentarse los cuidadores, pero también los responsables de las tiendas de animales donde solemos comprar sus piensos, su comida, su alimentación específica y hasta los suplementos.

Pero calificar el problema de las peleas de los gatos como ‘solución difícil’ no quiere decir que no se pueda abordar y que no sea posible llegar a una solución válida que se pueda adaptar a nuestras mascotas, al espacio del que disponemos y hasta a nuestro estilo de vida y horarios. Ése el motivo de este post, aportar soluciones útiles.

La fórmula más simple de acabar con esas peleas de gatos es separarlos, evitar que haya encuentros entre ellos y que se desate la violencia. Si disponemos de patios o de azoteas, o de otros lugares abiertos, podemos distribuirlos en ellos en función de su sociabilidad. Si sólo tenemos dos gatos conflictivos, todo resulta más fácil, si hay más de dos, tenemos entonces que tirar de ingenio de una buena combinatoria de escenarios posibles en los que apoyar un relax para la convivencia con los que seguir dando el mismo trato a cada uno de los animales.

En ocasiones podemos estar de suerte, debido a que el brote de violencia, y las peleas resultantes, no se mantenga en el tiempo, sino que resulte algo esporádico. Lo más sensato, si no se dispone de espacio suficiente para aislar a los gatos -o no se desea tomar esa opción- es recurrir al consejo y a la ayuda técnica de un veterinario de confianza. El uso de medicamentos en los momentos de las peleas. Los más populares para estos casos son:

-Amitriptilina. Se le hace tomar al gato agresor, bien cinco miligramos dos veces al día, o bien una sola dosis de cinco o de diez miligramos por jornada. La cantidad exacta dependerá de la reacción de la mascota a la dosis.

-Medicación para los gatos que son atacados. Se trata de medicar a la mascota que ha sufrido el ataque y para reducir sus niveles de ansiedad. Algo que se puede conocer sólo con la observación del animal, por ejemplo, si sale corriendo, si se muestra excesivamente nervioso o si no deja de mantener erizado su pelaje en todo momento.

Dos medicamentos pueden resultar recomendables, el Diazepam (Valium) o el Buspirona (Buspar). Con ello conseguiremos reducir la reactividad del gato que es atacado y luchar así con uno de los factores de riesgo.

Ya ves que las soluciones que están en la mano de los cuidadores son variadas y adaptables a las condiciones reales del conflicto y del entorno en el que surgen.

8 causas de vómitos en los gatos

Los vómitos en los gatos son una preocupación seria para los dueños de estas mascotas. Y es fácil adivinar por qué. Es una acción que surge de improviso y que relacionamos con algo básico, con las carencias de una alimentación adecuada. Así, resulta fácil entender que se pueda sentir que se está ante un problema de salud grave. Sin embargo, a menos que los gatos vomiten sangre o expulsen bilis, se trata de algo que resulta fácil de tratar en la mayor parte de los casos.

Existen varias razones por las que tu mascota expulsa bolas de pelo.

Existen varias razones por las que tu mascota expulsa bolas de pelo.

Veamos una lista corta, pero bien clasificada, de las causas más comunes de los vómitos de los gatos. Sólo algunas requieren un tratamiento y el apoyo de un veterinario. Empecemos con las bolas de pelo. Sí, tan comunes:

-Bolas de pelo. Probablemente es la primera de todas las causas de vómitos de los gatos. Seguro que lo sabe, los gatos se pasan su lengua áspera como el papel de lija, se limpian a sí mismos, se acicalan con la saliva y es fácil que los pelos arrastrados acaben en su aparato digestivo generando un atasco en el estómago.

Pero, a lo que vamos, los gatos tienen un sistema de desatasco natural. Una o dos veces al mes, cuando se saturan, suelen regurgitar la masa de pelo acumulada. No hay nada de lo que preocuparse. Ese es el origen de este tipo de vómitos.

-Comer demasiado rápido. Si su gato come sus piensos de manera muy rápida, porque está estresado o porque tiene que competir por la comida con otros gatos, los vómitos pueden ser parte del problema. Una comida mal digerida que no se puede asimilar y que el gato expulsa.

Una solución puede ser colocar los piensos para cada gato en cuencos diferentes para hacer desaparecer esa competencia y esas carreras. Ya sabe que los puede comprar en una tienda de animales y que hay muchos modelos para elegir.

-Alimentación no digerible. Los gatos son animales curiosos a los que les encanta mordisquear de todo. Papel, cuero, maderas blandas, telas… Eso puede hacer que algunas materias no precisamente comestibles acaben en su conducto digestivo. El acto reflejo de expulsarlo puede convertirse en un vómito.

-Cambio de dieta. Los gatos llevan mal los cambios repentinos de alimentación. Si sustituye comidas húmedas por piensos secos de hoy para mañana, su sensible sistema digestivo puede acusarlo. Tómese el tiempo para adaptar a su mascota a la nueva alimentación. Hágalo gradualmente, poco a poco.

-Alergias e intolerancias alimentarias. Algunos de los ingredientes de las comidas de los gatos pueden resultarles alérgicos y vomitar ser parte del plan natural para eliminar lo que no puede servir de comida.

Intente precisar qué alimentación es la que le resulta problemática a su gato. Éso sí, acuda a un veterinario para evaluar el caso. Seguramente le propondrá un cambio en la dieta. Otra cosa más, intente no prolongar durante mucho tiempo la alimentación del animal con esa comida porque los vómitos llevan consigo procesos de deshidratación a los que los gatos son muy sensibles.

-Infecciones. La salmonella o la giardia pueden producir infecciones internas en el organismo de los gatos y generar vómitos. Acudir a un especialista veterinario es de obligado cumplimiento.

-Parásitos. La anquilostomiasis, la lombriz intestinal, la tenia o algunos tipos de gusanos pueden desencadenar diarreas, pérdida de peso, debilidad y vómitos generalizados. Es importante que acuda en estos casos cuanto antes también al veterinario para que determine el alcance de la afección y pueda ofrecer un tratamiento.

-Venenos. Lo mismo, los gatos son animales muy curiosos y comer y beber de lo que no deben puede ser un problema. La relación de plantas que pueden resultarles venenosas es extensa, pero podemos incluir entre las más comunes, a las adelfas, al filodendro, a la hiedra inglesa, al geranio común, al ave del paraíso, al helecho espárrago, al lirio de los valles, y tantas otras menos corrientes.

Una receta de urgencia. Si cree que su gato ha comida algo que no debe, hágale tragar un cuarto de cuchara pequeña de sal antes de acudir rápidamente al veterinario. Es un remedio paliativo de urgencia que no sustituye al tratamiento posterior que debe indicar el veterinario.

Lo dicho, los vómitos de los gatos pueden resultar intimidantes, pero, como ve, en la mayor parte de los casos, su origen y soluciones están más cerca de nuestra mano de lo que pensamos.