Posts Tagged ‘comportamiento canino’

Descubre como evitar que tu perro haga un circo de la casa

A algunas personas el comportamiento saltarín de un perro les parece totalmente inapropiado para la convivencia en un hogar. Les resulta molesto. A otras, incluso, lo entienden como algo aterrador e insufrible.

Hay saludos realmente aplastantes ;)

Hay saludos realmente aplastantes 😉

Los perros inquietos que saltan sin motivo aparente pueden ser un riesgo para los niños y hasta para las personas mayores más desvalidas.

Te aseguramos que esos saltos que tanto descomponen no son un comportamiento natural de los perros, no forma parte de su instinto, y tal vez todo haya nacido del estímulo que recibieron esos mismos perros en sus tiempos de cachorro para saltar a los regazos. Las recompensas afectivas fueron el estímulo de esos comportamientos inadaptados. Y, como suele decirse, de aquellos barros son estos lodos.

Pero hay remedio para evitar que los perros ya adultos sigan haciendo de nuestro salón su circo particular. Ese comportamiento saltarín puede modificarse con unas sencillas recetas que hay que saber concretar y que, por supuesto, hay que mantener en el tiempo. Veamos los detalles de esas técnicas:

– No hagas caso cuando tu perro salta. De lo que se trata es de ignorar la acción. Prestarle atención o interactuar negativamente con un grito, empujándolo o sujétándolo con fuerza paradójicamente puede estimularlo. Recuerda que los perros buscan en ese momento tu interacción, casi la que sea, y que hasta mirarlos, un simple contacto visual, puede ser parte de su aprobación. Ya lo sabes ignorar, ignorar.

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Ya verás como, después de un tiempo, estos perros acaban por frustarse y cansarse, desistiendo de este comportamiento atlético. Si, al cabo de un tiempo, ves que cambia positivamente de actitud, llámalo y salúdalo afectuosamente. Si ves que vuelve a las andadas, vuelve a ignorarlo. Repite el ciclo con frecuencia hasta hacer desaparecer ese comportamiento inadaptado.

– Premia el buen comportamiento. Mantén cerca el recipiente que contiene las golosinas de tu perro, sí, ese en el que están esos piensos compacto que suele comprar en su tienda de animales. Si ves que tu perro se sienta y se está quieto, prémialo con una de esas chucherías que le gustan. También puedes premiarle con algún accesorio como Puller, que además te permitirá hacer ejercicios e interactuar con tu perro.

Y ahora una receta para subir de nivel en la modifiación del comportamiento.

Fíjate, los saltos se suelen asociar también a la alegría con la que los perros reciben a los invitados de la casa con los que se encuentran muy a gusto. Esa alegría se puede traducir del mismo modo en saltos descontrolados.

Y para evitarlos, invita a las visitas a tomar algunas piezas de esos piensos prensados de las chucherías de tu mascota que podrán encontrar en la entrada de la casa donde las habrás dejado previamente.

Si tu mascota se sienta adecuadamente pide a tus invitados que le den alguna de esas chucherías al animal, si salta descontroladamente, haz que devuelvan el premio a su lugar y que ignoren a la mascota como ya sabes. Y que no acaricien o saluden al perro, porque eso se consideraría un premio.

– Rutina de ejercicios. Los saltos sin control de los perros pueden ser una búsqueda institntiva de atención. En este sentido, el ejercicio físico puede comportarse como un modulador de la energía desbordante de estos animales.

Derívala hacia una rutina de paseos y carreras en lugares abiertos y seguros. Se trata de un estímulo positivo que no sólo te permitirá mantener sano y saludable a tu mascota, sino que podrá mejorar tu vínculo con el animal en cada actividad y en cada salida de la rutina.

Sé paciente y busca esas opciones que te permitirán también a ti salir de tu rutina y hacer lo mismo, compartir un sano y beneficioso ejercicio con tu animal preferido.

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Una fascinación canina que brota de sus singularidades

Los perros son animales que nos resultan extraordinariamente cercanos como mascotas. En ocasiones, pensar en mascotas es imaginar a un perro como prototipo de un animal doméstico que no tiene nada que ver con granjas y pastoreo.

¡Esta mascota sí que es singular!

¡Esta mascota sí que es singular!

Pero esa cercanía no quita que desconozcamos algunos detalles de su anatomía o de su comportamiento que, revelados, pueden resultar sorprendentes. Algo, que para los verdaderos amantes de los perros, puede ser una invitación para verlos de otra manera.
En estas líneas, queremos descubrirle algunas facetas poco conocidas de los perros que esperamos que le sorprendan.

-Dientes y muelas. Los seres humanos tenemos treinta y dos dientes y muelas en nuestra etapa adulta que nos resultan más o menos imprescindibles para a lo que nos obliga una dieta tan completa y compleja como la nuestra ¿Pero cuántos dientes y muelas tienen los perros, adaptados como están a una alimentación básicamente carnívora? Pues, 42, diez piezas más que nosotros y todas utilizables, y no como nosotros, que vamos camino de condenar las muelas del juicio que son vestigios de nuestro pasado depredador y absolutamente carnívoro que paradójicamente nos une al de los perros.

-Perros zurdos. Los perros comparten con los seres humanos un rasgo peculiar, como nosotros pueden ser diestros o zurdos. Examine a su mascota, propóngale jugar con esos juegos típicos de perros que puede encontrar y comprar en una tienda de animales. Fíjese cómo mueve sus extremidades, eso le dará una pista.

-Velocidad punta. Si un perro corriente es capaz de alcanzar una velocidad punta de 32 kilómetros por hora, los humanos más veloces rozan los 40 kilómetros por hora. Pero, hay más, el más rápido de todos los canes, el galgo, casi dobla la velocidad del velocista olímpico más laureado con sus 70 kilómetros por hora.

-El macho de la pata más alta. Un perro que orina sobre una superficie vertical como la de una farola o la de un árbol para marcar su territorio también estará dejando una señal sobre su envergadura y tamaño. Una marca de orines más alta indicará al resto de canes que el perro en cuestión tiene más alzada. Curioso ¿no cree?.

-Perros prolíficos. En una situación ideal, los perros tienen una tasa de reproducción altísima, sin mecanismos de control, en esa situación ideal de supervivencia total, una camada de perros podría tener al cabo de seis años la friolera de 66.000 descendientes.
-Oído espectacular. El oído del perro tiene una finura que se ha calculado como diez veces más agudo que el humano. Por ese motivo, son capaces de oír perfectamente los ruidos de las tormentas que apenas se perciben en un lugar cuando están a muchos kilómetros de distancia. En ocasiones, los comportamientos de los perros nos resultan difíciles de comprender, pero el motivo de su conducta extraña puede estar en lo que oyen y que temen y que los humanos no somos capaces de advertir.

-Sudar o no sudar perruno. Dicen que los perros no sudan, y es cierto, pero a medias, o con una excepción, sus únicas glándulas sudoríparas están situadas en las patas y pisan sobre ellas. Sudan por las patas.

-Olfateadores privilegiados. Algunos estudios en curso creen haber descubierto una capacidad inédita en los perros, la de ser capaces de oler las enfermedades humanas, en especial los olores que producen las células cancerígenas. La búsqueda de los especialistas se centra en interpretar correctamente esas sensaciones de los perros y una posible colaboración entre etología, la ciencia que estudia el comportamiento de los animales y la medicina.

-Peso inicial y peso final. Un perro recién nacido de raza pequeña puede alcanzar de adulto un tamaño veinte veces mayor al inicial, un perro grande, nada menos que hasta cien veces. Esto es válido para los dogos o los sambernardos.

Las curiosidades de los perros no acaban en esta lista, ni mucho menos, sólo comienzan y lo hacen si hemos conseguido estimularle su fascinación por encontrar otras tan originales de unos animales únicos.

Instinto de perros para una relación a dos bandas

La frase aquella de que el perro es el mejor amigo del hombre resulta un tópico ¿No lo cree? En realidad, los perros se comportan de forma leal con los humanos porque su instinto les lleva a manifestar su apego de las maneras que seguramente usted ya conoce y que aprecia.

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Existe una muy buena interacción entre los perros y los hombres. Descubre las razones.

Existe una muy buena interacción entre los perros y los hombres. Descubre las razones.

Se trata de instinto de un animal con el que, en cualquier caso, compartimos el 70% de nuestra carga genética. Lo que es un buen comienzo para una relación entre seres tan biológicamente cercanos.

Por si tiene curiosidad en saber cómo mueven los perros sus instintos en sus acciones e interacciones con los humanos, le invitamos a seguir leyendo estas líneas, porque trataremos esas fórmulas de comportamiento que llevan a los perros a centrarse en nosotros y a depender de nuestra cercanía. Instinto de perro, una relación a dos bandas. Veamos esas claves:

-Cara de perro ¿Le parece que su perro tiene siempre la misma expresión facial? ¿Sí? Pues está equivocado, muy equivocado, los especialistas han detectado hasta un centenar de expresiones en sus rostros. Muchas de ellas, la gran mayoría combinando los movimientos de sus orejas. Tal vez por eso no le resulten tan familiares las expresiones porque sus cambios de gestos no hay que buscarlos en el ceño o en las comisuras de sus labios, sino más arriba.

-Reloj perruno en hora. Los perros tienen un reloj interno muy bien calibrado. Son capaces de saber cuándo les toca su alimentación, cuando vamos a buscar sus piensos para la comida, cuándo estamos a punto de llegar a casa, cuándo va a sonar esa sirena que tanto le molesta o cuándo esperamos a alguien que llega de forma periódica a casa, como el cartero. Y mucho más que usted seguramente ha experimentado en su estrecho contacto con su mascota.

-Narices de siete leguas. Los perros nos reconocen por nuestros olores. Tan fino es su olfato que si la parte competente del órgano olfativo de los perros, su membrana, se extendiera sobre el suelo en dos dimensiones, asómbrese, sería más extenso, más grande que el propio perro. Por esa razón, son capaces de detectar su comida o el aroma de sus piensos, o peor, el olor de los suplementos que no les gusta, a la legua. Y un dato. Si usted quiere que su perro aprenda rápido alguna tarea, combínela con su alimentación. Un regalo de comida para una tarea bien hecha. Es parte de su instinto de socialización y de su dependencia que comentábamos al principio.

-Higiene de perros. Si le preocupa la higiene de su perro, tanto como para estar al tanto de lo que le puede ofrecer o lo que puede comprar para mejorarla en una tienda de animales, sepa que, en condiciones normales, no tiene por qué estar más comprometida de lo que seguro se imagina. Un dato. En la boca de los perros, hay menos bacterias potencialmente infecciosas que en la de los humanos. En un contacto con el perro, en ese sentido, está claro quién es el que corre más riesgos.

Hasta aquí algunas referencias bajo las que se mueve la percepción y la salud de los perros, y, en consecuencia, su interacción con los seres humanos. Se trata de una base biológica si lo quiere ver así, sobre la que se explica el comportamiento de los perros y sobre la que también puede crecer el afecto de las personas hacia estos increíbles animales. Si tiene perros, seguro que sabría decir muchos motivos para hacer cierta esta última frase. Instinto de perros para una relación a dos bandas.

Gatos y perros, esa extraña convivencia

Los gatos son animales rápidos, ágiles, pero esas habilidades físicas no pueden evitar en muchos casos que puedan ser dañados por los perros con los que tienen una rivalidad que nuestra cultura no se ha cansado de explotar con sus historias.

Y....¡Sí es posible! :)

Y….¡Sí es posible! 🙂

Y es que la persecución de los gatos, es parte del instinto cazador y territorial de los perros, y el control de ese instinto se convierte en una obligación cuando ambas especies están obligadas a convivir bajo un mismo techo o existe cierto riesgo de que ‘se vean las caras’ con frecuencia.

Los perros han estado persiguiendo a los gatos y a cualquier tipo de animal pequeño desde hace miles de años. En el pasado, los perros perseguían a animales más pequeños que ellos para cazarlos y aprovechar sus carnes como alimentos. Nuestros perros domésticos aún conservan esa impronta y a los gatos les toca ser la presa ocasional, huir, y, para los más atrevidos -o los más acorralados- la tesitura de presentar la cara pero también sus uñas afiladas.

Si su problema es una cuestión de mala convivencia, porque tiene a perros y a gatos en desigual convivencia. Le vamos a dar algunos consejos, sencillos, simples, sí, pero que le permitirán no ya resolver un conflicto natural, sino evitar que se produzcan los enfrentamientos que dañen sobre todo a la parte más débil, de ese dúo, a los gatos. Vamos con un primer argumento: El juego.

– El juego. Si perros y gatos viven bajo el mismo techo, empiece por controlar el juego entre ambos. Es muy probable que el perro, por su volumen, por su fuerza, dañe a sus gatos. Es más, la manera en la que los canes suelen jugar, mordiendo y arañando con las uñas de las patas, puede dejar a los gatos mal parados. Y eso, por no hablar del simple volumen físico del perro.

Los gatos, recuérdelo bien, tienen huesos más finos, más delgados, su esqueleto y su constitución son más frágiles. No deje de estar presente, de supervisar el juego de los perros. El juego a perseguir de un perro puede acabar con los gatos acorralados y con un fuerte mordisco instintivo, pero doloroso y hasta potencialmente peligroso para los órganos internos de los gatos.

– Puertas. Una fórmula sensata para prevenir los riesgos de accidentes sobre los gatos, es controlar los accesos de los perros con puertas. Una gatera, por la que sólo puedan acceder los gatos, será muy útil a los felinos para dejar la obsesiva persecución del perro. Recuerde que algunas de estas gateras de puertas abatibles para gatos, se pueden comprar en las tiendas de animales especializadas junto a los piensos, a los suplementos, a la alimentación, la comida más común de los gatos. Tienen un tamaño standard y son abatibles en las dos direcciones y se mueven sólo con empujar con la cabeza.

– Educación en común. Un dato relevante. Los perros y los gatos que se han criado juntos, que han crecido como cachorros bajo el mismo techo, se perciben los unos a los otros como animales de la misma especie. Junte a ambos animales mientras son cachorros, para que ninguno se sienta desplazado.
Éso representa una ventaja, porque hay muchas posibilidades de que el perro no persiga al gato como presa, sobre todo si su tamaño es similar. Sin embargo, volviendo a lo que comentábamos al inicio, los juegos son, también en este caso, de ‘educación conjunta’ uno de los riesgos más serios para la integridad de los gatos. No lo olvide.

– Delimitación de espacios. Separe a perros y a gatos físicamente. Póngales a ambos un lugar diferente donde realizar sus necesidades, en el que depositar sus piensos, para dormir. Hablamos de alfombras distintas para recostarse, mordedores como los que se pueden comprar también en una tienda de animales. Esa separación de sus ‘cosas’, será beneficiosa para la convivencia.

– Elección de la raza. Por último, un comentario sobre la elección de la raza. Si sabemos que vamos a hacer compartir un mismo espacio con perros y gatos, elijamos una raza de perros que no destaque por su tamaño, por su corpulencia, por su agresividad. Con ello, conseguiremos equiparar las fuerzas ¿no cree?