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Medios, modos y maneras de mantener a raya el sarro de los gatos

La higiene dental en los gatos es muy importante para mantener la salud de estas mascotas. Lo es, sobre todo, para prevenir el mal aliento y los daños en las piezas dentales y en las encías.

Dentadura sana

Dentadura sana

Las estadísticas dicen que siete de cada diez gatos adultos padecen caries o algún tipo de daño en las encías como consecuencia de una mala higiene dental. Y el sarro está a la cabeza de las condiciones que arruinan la salud de la boca de estos animales de compañía. Pero ¿qué es el sarro?. El sarro es una pequeña película de color amarrillo o marrón que se deja ver sobre los dientes de los gatos y en la piel que forma las encías. El sarro se forma con el tiempo y por una limpieza inadecuada de la boca.
Sí, exactamente como sucede en el caso de las personas. En este sentido, no hay ninguna diferencia. La superficie de sarro se forma con los restos de la comida. Si esta película no se retira en el plazo de dos o tres días con una limpieza adecuada, acaba colonizada por bacterias. En un proceso avanzado, la mineralización que aporta la saliva calcifica el sarro formando depósitos duros que con el tiempo se convierten en placas. El sarro produce mal aliento o halitosis, el sangrado de las encías, infecciones, abscesos, diferentes enfermedades como la gingivitis y, en casos extremos, se puede llegar a perder piezas dentales. Algunas razas de gatos están más expuestas a los problemas dentales derivados del sarro por su genética o por su estructura maxilofacial.

Protección

Pero hay muchas formas de mantener el sarro bajo control en los gatos. Con una dieta adecuada, con el uso de juguetes especiales para gatos y hasta con un cepillado regular. Vamos a explicar cada uno de estos supuestos.

Masticar alimentos con texturas duras ayuda, y mucho, a arrancar los depósitos de placas en los que se convierten las zonas con sarro en la boca de los gatos. Hay no pocas dietas recomendadas para mejorar la higiene bucal de los gatos. Ahí están las croquetas para gatos adaptadas para este tipo de higiene. Suelen ser más grandes que las croquetas normales y se las puede encontrar y comprar en cualquier tienda de animales corriente. Estas croquetas grandes para gatos obligan a las mascotas a masticar más.

Fibras

También hay dietas en las que abundan piensos con una gran cantidad de fibras naturales que se convierten también oportunos agentes limpiadores.

Si tu gato padece alguna enfermedad renal y sólo puede consumir una alimentación seca, aún hay otros medios para la eliminación del sarro y de la placa. Lo más recomendable en estos casos es comentarlo con el veterinario de confianza que sabrá aplicar el procedimiento más adecuado para un caso tan específico. Normalmente, proporcionando esa alimentación como chuchería.

Aunque la ida de cepillar los dientes a los gatos parece un poco exagerada, has de saber que tu gato necesita de un cepillado de la boca diario para evitar la acumulación de sarro. Y es que el sarro puede ser eliminado por las croquetas grandes pero en modo alguno la placa.

Hay infinidad de golosinas para gatos masticables que son muy beneficiosas para la salud bucal de estas mascotas. Lo mismo, consulta a tu veterinario y recuerda que hay una gran variedad de golosinas para gatos que evitarán que tu mascota caiga en la monotonía de sabores. Ya sabes cómo son los gatos. Algunas golosinas tienen sabor a carne, otras, en cambio, están trufadas con saborizantes de menta y así.

Las golosinas dentales son muy importantes para los gatos que tienen una dieta húmeda y no se puede sustituir por una alimentación para el control del sarro por razones veterinarias.

Los gatos necesitan de juguetes para orientar su gran actividad física y para mantenerlos ocupados en el desarrollo de sus actividades. En cualquier tienda de animales hay todo tipo de juguetes para gatos con los que estimular la actividad de estas mascotas al tiempo que son medios perfectos para mantener el sarro a raya. Piensa en todas estas opciones.

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Lo que nunca debes olvidar al mirar una etiqueta de comida para perros

La salud de los perros pende de un hilo cuando sus dueños no están a la altura, cuando no conocen, ni saben o, peor, no se preocupan de la calidad de la alimentación de las mascotas. Y es que, como en los humanos, los perros son también lo que comen.

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Perro comiendo

Perro comiendo

Para saber lo que comen los perros tampoco hay que ser un lince, sólo hay que leer las etiquetas de la comida o de los piensos con atención. Pero no las que aparecen en la parte más visible del empaquetado o del enlatado. Ya sabes, ‘todo natural’, ‘producto biológico’. Esas calificaciones no suelen ajustarse a la realidad, son interpretables, no son confiables y forman parte de la estrategia comercial de las marcas.

Para saber qué es lo que come tu perro, tienes que darle la vuelta al producto y ver su composición en la etiqueta más pequeña que suele estar situada detrás. En ese marcado, verás enumerados todos los ingredientes de mayor a menor.

Recuerda que los tres primeros componentes suelen representar el 75% del total de la comida. Es sobre los que hay que prestar más atención. Recuérdalo cuando vayas a comprar el pienso para tu mascota en tu tienda de animales de confianza.

En principio, tenemos que comprobar que al menos dos de los tres primeros ingredientes sean proteínas que han de ser denominadas por su nombre exacto. Fuentes muy aceptables de carne pueden ser el pescado, el pollo, el pavo, la carne de res, si no reconoces la fuente de carne por su nombre real, puede que te estén ofreciendo sucedáneos de baja calidad.

Porque no es lo mismo, ‘carne’, que ‘naturaleza cárnica’ o similares. Si es así, el fabricante puede estar utilizando carne indeterminada y de partes no muy deseables de los animales de las que provienen. Algo que para el fabricante resulta más fácil de colocar por su precio más bajo.

También es aceptable que en la composición figure algún tipo de harina basada en proteínas, que siempre serán mejores que otras vegetales que resultan muy difíciles de digerir para los perros. Así, es preferible encontrar harinas de pollo o de pavo que harinas de maíz. De las de maíz hay que huir sí o sí.

Frutas y vegetales

No olvides también que los perros son animales omnívoros, por tanto, también podrás encontrar algunas cantidades de frutas y de verduras en los listados de componentes. Siempre en porcentajes pequeños y por debajo de los tres primeros ingredientes principales que, como decíamos, deben ser proteínas en una gran proporción.

Entre las verduras que pueden especificarse en el etiquetado y que resultan también deseables, podemos encontrar patatas, zanahorias, brócoli, coliflor, judías verdes o batatas.

Con respecto a las frutas, su proporción dentro de la composición de la comida de los perros suele ser muchísimo menor. Pero no se descarta la presencia de plátano, de manzana, de arándanos y de otras bayas afines.

En cuanto a los granos, se trata de una parte de la composición de la alimentación no natural de los perros que siempre resulta controvertida, porque, como ya sabrás, los perros no comen granos. Si lo hacen es porque están en el estómago de la presa animal.

A decir verdad, la gran mayoría de los piensos para perros no incluye ningún tipo de grano. Éso no quiere decir que no haya alguna presencia de arroz, de las variedades que sí admite el sistema digestivo de los perros o incluso cebada o trigo integral.

Por último, recordar que algunos ingredientes causan alergias en los perros, como el citado maíz o su harina. También los conservantes y los colorantes son ingredientes a evitar por la misma razón.

Como ves, el tema de la comida de los perros da para mucho, para mucho observar y para mucho decidir. Para observar bien y para decidir mejor. Todo, por la salud de nuestras mascotas.

Cómo detectar la tercera edad en los perros

Un perro mayor es un animal que presenta una necesidades de atención especiales, necesidades de más cuidados, de una adaptación de sus cuidadores a la altura de sus achaques y una dedicación a las costumbres y actividades que pueden retrasar cualquier avance en sus problemas de salud.

Acompaña a tu mascota en su tercera edad

Acompaña a tu mascota en su tercera edad

Una baza a favor de los primeros cuidados, que pueden resultar claves, está en el hecho de saber detectar los síntomas de senectud inciales de los perros. En las líneas que siguen vamos a mostrar algunos detalles físicos que pueden revelar que el perro está empezando a entrar en su vejez.

-Consumo de agua excesivo. Cuando los perros comienzan a beber agua en una proporción desacostrumbrada es síntoma de que algo no va bien. La ingesta excesiva de agua puede revelar un desequilibrio de la hormona adrenal, lo que se conoce como la enfermedad de Cushing, pero también se cosa de una infección del tracto urinario, en el caso de las perras, de infección uterina, o, lo más común, un caso de diabetes.

Lo normal es que un perro suela beber del orden de dos tazas de agua por kilo de peso corporal y día. Esta proporción obviamente no se puede considerar en los días de calor intrenso en los que los perros suelen consumir más agua para contrarrestar la deshidratación.

-Exploración del pelaje. Acostúmbrese a palpar a su perro cuando se acerca a él, cuando lo acaricie, el objetivo es detectar irregularidades en la piel y en su pelaje que puedan ser síntomas también de problemas de salud. Intente localizar bultos, quistes, caídas de pelo, rojeces. Si es así, acuda a un veterinario porque se puede estar ante otro problema de salud. Sí, un achaque de senectud.

-Problemas de respiración. El babeo excesivo y las dificultades para respirar con normalidad pueden indicar achaques a nivel cardiovascular o pulmonar en un perro en el comienzo de su etapa de senectud.

-Letargia. Todos los perros suelen experimentar un descenso de su energía vital en la edad adulta. Se les ve tomar la siesta con más regularidad y durante más tiempo que a los perros jóvenes.

Pero si el perro ofrece síntomas de no ser capaz de levantarse de su tiempo de siesta y a eso se le suma una movilidad más reducida, tal vez su perro esté sufriendo un principio de artritis que, como seguro que sabe, es común entre los perros mayores.

La artritis es un mal doloroso que llena de dolor las articulaciones y que, en fases avanzadas, inmoviliza a los animales que resultan intimidados por las molestias agudas en determinados gestos físicos.

Pero sepa también que hay diferentes tratamientos para perros que pueden retrasar la aparición de esta dolencia, procesos recuperadores y actividades con las que podrá mejorar en la medida de lo posible su calidad de vida. Consulte a su veterinario de confianza sobre este punto.

-Mala visión. A medida que su perro envejece, es normal que sus ojos ofrezcan un aspecto brumoso y hasta azulado. Pero descuide no se trata de un problema de salud, su perro podrá ver correctamente a pesar de lo que pudiera parecer. De lo que debe preocuparse es de la aparición de un rastro de opacidad blanquecino en la superficie del cristalino de sus ojos.

Sí, son caratatas, que eventualmente y en fases avanzadas pueden llegar a producir ceguera. Si tiene alguna duda sobre el alcance de la mala visión de su mascota, lo mismo, póngase en manos de un veterinario especialista en perros y háblele de la vista del animal.

Pero no deje de aprovechar el momento para una revisión general y para dejarse aconsejar de las rutinas de comida y ejercicio más convenientes para un perro que parece haber entrado en la tercera edad.

La salud de los gatos a simple vista

Algunas de las complicaciones de la salud de los gatos más comunes son las enfermedades relacionadas con la visión. Los ojos de los gatos suelen verse afectados por un número importante de agentes que les causan infecciones o procesos degenerativos que perjudican la agudeza visual de estas mascotas, y, por tanto, su seguridad y comportamientos básicos habituales. Afecciones que pueden llevar desde los simples problemas de visión meramente funcionales, a la pérdida de la capacidad para ver.

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Las afecciones más comunes en los gatos se encuentran en los ojos y por ello hay que obeservarlos

Las afecciones más comunes de los gatos se encuentran en los ojos y por ello hay que obeservarlos

Conocer las causas que desencadenan problemas de visión en los gatos, puede ayudar a prevenir las patologías o intervenir en los primeros momentos de las afecciones cuando aún hay margen para solucionarlos. La simple observación regular de los ojos de los gatos aun por personas no expertas puede detectar conjuntivitis, el principio de un glaucoma o la aparición de cataratas, sí, como en los humanos.

De entrada, la simple observación de los ojos de los gatos, puede revelarnos por ejemplo un bizqueo persistente, enrojecimientos en diferentes partes del ojo, párpados caídos o algunos tipos de fluidos no habituales en los alrededores de los ojos que representan las señas que habremos de advertir y que están detrás de problemas oculares más serios que el tiempo sólo hará empeorar.

Pero ¿cuáles son esas afecciones comunes en los gatos? Ya nos hemos referido someramente a ellas, pero vamos con ellas con un poco más de detalle, una a una:

– Glaucoma: El glaucoma es una de las causas principales de la ceguera de los gatos. Por diferentes motivos, la presión sobre el globo ocular de las mascotas crea una distorsión de la imagen que percibe el animal en su campo de visión.

El glaucoma debe ser tratado en las primeras etapas de su desarrollo, y cualquier criador de gatos lo puede detectar por ejemplo, cuando advierte que su mascota no tiene la misma agudeza visual, sin ir más lejos, cuando toma su comida, cuando se acerca a sus piensos.

Un criador puede comprobar que en ocasiones el animal parece dudar sobre la posición de las pequeñas porciones de piensos, aun de las más grandes que podemos comprar en las tiendas de animales.

– Cataratas. Las cataratas, como decíamos que ocurre en las personas, se presenta como algo parecido a una sombra o neblina en la visión. Y como sucede también en los humanos, se corrige con una sencilla intervención en la retina.

– Ojo seco. La queraconjuntivitis u ojo seco es una patología igualmente bastante común en los gatos. Se manifiesta con irritación o hinchazón en la zona de los párpados. Si no se trata, con el tiempo, el ojo se ulcera y el animal puede también perder la visión como consecuencia del avance de la patología. Es fácil de detectar, en cualquier caso, la prevención llega con un preparado en gotitas que humedecen el ojo, recomendado por los veterinarios y que también se puede comprar en la tienda de animales habitual.

– Conjuntivitis. La conjuntivitis es la estrella de las afecciones en los ojos de los gatos, si nos está permitido decirlo. La conjuntivitis se produce de muchas maneras diferentes, por ejemplo, por una exposición al viento, por una pestaña encarnada o por la presencia de productos químicos o de polvo en el área de los ojos. Si su gato es sensible a padecerlo, una solución preventiva es limitar su acceso a las zonas, a los lugares con esos agentes que le causan el problema de conjuntivitis. Tan sencillo como éso.

Acciones de prevención pueden ser también las de aislar a los gatos cuando hacemos limpieza, cuando planeamos trabajar en interiores cuando completamos obras de albañilería. Como quiera que sea, lavar el ojo del gato con agua limpia en estos y en otros casos señalados puede formar parte de las condiciones que contribuyen a mantener la salud de nuestra mascota.

– Diabetes y enfermedades renales. El último de los grandes causantes de los problemas de visión en los gatos nos llega de la mano de la diabetes y de las enfermedades renales. En el caso de la diabetes, para prevenirla, lo mejor, controlar el peso, la ingesta de piensos, de su comida habitual, para evitar ese sobrepeso y la hipertensión que conduce a una dilatación constante de las pupilas de sus ojos, con el riesgo que ello conlleva.

Como en los humanos, una dieta baja en sodio, es parte de la solución en lo que se refiere a corregir la alimentación inadecuada.

Como habrá podido comprobar en este breve recorrido que hemos completado por las afecciones más comunes en los ojos de los gatos, de lo que se trata, a fin de cuentas, es de mirar, mirar a los ojos de los felinos para estar atentos a su salud, para verlos saludables. Nunca mejor dicho.

Bultos de perros que hablan por los poros

La piel de los perros no es muy diferente de la de los humanos. Como la de las personas, están sometidas a obstrucciones de poros, infecciones, degradaciones naturales, o no, que pueden representar inconvenientes y problemas para su salud.

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Durante el peinado del pelaje de nuesrtra mascota podemos controlar si tiene bultos o no

Con seguridad, uno de los problemas de la piel y del pelaje de los perros que más inquietan a los cuidadores de esas mascotas sean los bultos, sobre todo, por su tamaño, por la forma de aparecer, en ocasiones, sorpresiva, por sus consistencia y porque es frecuente también desconocer su origen.

En estas líneas, hablaremos de los tipos diferentes de bultos que podemos encontrar en el pelaje de los perros, sus orígenes, y, en su caso, el tratamiento más conveniente que puede estar en manos del cuidador o del veterinario. Vamos con esos bultos.

– Quistes sebáceos. Los quistes sebáceos surgen a partir de un mal o deficiente funcionamiento de alguna o algunas glándulas sebáceas. La secreción obstruye una parte de la piel generando ese preocupante abultamiento en la piel de los perros.

Su extirpación es bastante sencilla. Un veterinario competente sabrá reconocer el origen de ese bulto y hasta podrá acabar con él casi sobre la marcha.

El origen de estos quistes pueden relacionarse en algunos casos con la comida, con la alimentación de los perros. Por tanto, si su mascota tiene tendencia a formar quistes en su piel, consulte cómo debe modificar sus piensos.

– Lipomas. Los lipomas son pequeños tumores de origen graso que también suelen ser frecuentes en perros de mediana edad. Los lipomas no suelen ser malignos, pero deben atajarse a tiempo.

– Verrugas. Si los lipomas afectan a perros de cierta edad, las verrugas son más frecuentes en animales jóvenes. Suelen aparecer tras una infección viral, y, por lo general, no requieren una intervención quirúrgica.

– Hematomas. Los hematomas, ya lo sabe, son concentraciones de sangre que se acumulan cuando se produce algún golpe sobre la piel. En casos más serios, pueden producir un ligero abultamiento que llega a preocupar a los cuidadores, o pasar desapercibido, escondido entre el pelaje también oscuro de la piel de los perros. Lo importante no es tanto el hematoma, sino la consecuencia del impacto en el cuerpo del animal, en la arquitectura ósea.

Por cierto, los hematomas son un detalle que debería observar en el momento de comprar un animal en una tienda de animales. Los hematomas nos podrán contar cómo es el carácter de los perros, qué cuidados han tenido en cautividad antes de que nos decidiéramos por ellos y qué taras pueden tener como consecuencia de esos impactos que revelan esas manchas oscuras.

– Abcesos. Los abcesos son pequeñas bolsas de pus que se forman alrededor de las heridas y que son parte del proceso de infección. La pus es parte de la lucha que pone en marcha el sistema inmunológico del animal para defenderse de la infección en el área afectada. La derivación del perro a la consulta de un veterinario es lo que prima en estos casos de infección que requieren observación y tratamiento.

– Pápulas. Son abultamientos que se detectan también en la piel de los perros y que suelen tener un origen alérgico. Tal vez la comida, determinada intolerancia a una alimentación, incompatibilidad del animal con alguno de sus piensos.

– Tumores. Los tumores de mastocitos son los que deberían preocuparle de verdad de nuestra lista de bultos detectables en perros. Muchos son benignos, pero otros no, son cancerígenos y muy peligrosos. Los tumores son también una defensa natural del organismo del perro contra agentes patógenos. Los mastocitos producen una hinchazón evidente que ha de ser observada y tratada igualmente por el veterinario.

Como siempre recomendamos, contra cualquier afección de los perros, la mejor medicina es la prevención. Acostúmbrese a palpar a su mascota buscando esos abultamientos de la piel indeseables. Cuando lo acaricie, cuando lo bañe o cuando lo cepille. Es parte de su dedicación en favor de la buena salud de su animal de compañía.

Bultos de perros que hablan por los poros.

Rabia de los gatos, enfermedad de paso lento

La rabia en los gatos es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central de los felinos. Un veterinario y hasta un profesional responsable y con experiencia de una tienda de animales sabrá identificar sin ningún problema sus tres etapas, las llamadas prodrómica, la furiosa y la paralítica.

Aunque la rabia no es una enfermedad común en los gatos, por prevención deberíamos vacunarlos

La rabia de los gatos la transmite la mordedura de un animal que ya ha sido infectado por la enfermedad. Por tanto, es muy importante que los gatos no frecuenten ambientes en los que otros gatos no estén controlados veterinariamente.

Otro dato a tener en cuenta es que los gatos inoculados con el virus de la rabia no presentan síntomas de manera inmediata. Pueden seguir su alimentación como si nada pasara por ellos, comer sus piensos, su comida y sus suplementos sin mostrar una falta de apetito apreciable.

Y es que la rabia de los gatos se activa con toda su sintomatología a partir de la segunda o quinta semana de que el animal haya sido infectado. Y los síntomas se extienden también por todo su cuerpo de manera progresiva.

Así, ¿cuáles son esos síntomas que nos pueden revelar la aparición de la rabia en los gatos?

Son muchos, pero los que pueden ayudarnos a detectarla a simple vista sólo con observar el comportamiento de los gatos pueden agruparse en torno a una decena de circunstancias. Vamos a verlas una a una.

– Maullidos. Los gatos que están contaminados por la rabia suelen alterar su vocalización, maullan de manera diferente. Un cuidador atento al comportamiento de sus gatos advertirá esos cambios al oído.

– Ojos. Los gatos que padecen de rabia también presentan ojos hinchados y rojos, o una sintomatología que podemos asociar con la de la conjuntivitis que no se diferencia a simple vista de la que padecemos los seres humanos y que usted seguro que sabrá reconocer.

– Babeo. Los gatos con rabia babean y lo hacen de manera constante y exagerada. No se confunda, si ocurre así, en exceso, no se trata de nada que tenga que ver con el reflejo de Paulov. Su gato no babea porque espera con ansiedad su comida o porque reconoce sus sacos de piensos que acaba de comprar en una tienda de animales.

– Irritabilidad. Los gatos que padecen la rabia se muestran irritables, no sólo con los otros gatos, sino con las personas, los cuidadores que los atienden dedicadamente en casa. Incluso se puede dar este comportamiento anómalo en momentos que sabemos que siempre han sido deseados por nuestros felinos, como cuando les ponemos su comida.

– Fiebre. La rabia produce fiebre en los gatos que puede detectarse por el calor anormal que desprende su cabeza y por el comportamiento cansino que se asocia a esa circunstancia. Los gatos se mostrarán poco activos, en comparación con la que desarrollaban en el pasado.

– Comportamiento atípico. Los gatos que sufren rabia se enfrentarán a piedras como si fueran enemigos y se dejarán ver incluso comiendo piedras. Parece broma, pero es real. Los gatos sufren una dislocación de su conducta.

– Vómitos. Los gatos con rabia suelen vomitar, pero, como comentábamos, anteriormente también puede ser el resultado de otra sintomatología común como es la que opera cuando se desarrollan parásitos en su sistema digestivo.

– Pérdidas de peso y de apetito. Los gatos rabiosos dejan de comer y, como consecuencia, van perdiendo peso de manera paulatina. Vigile a su gato y compruebe qué es lo que ha comido de su alimentación habitual, qué ha dejado de sus piensos y si se trata de un comportamiento -dejar de comer toda su comida- que empieza a ser habitual.

– Parálisis. El comienzo de la última fase de la rabia de los gatos suele estar acompañada de dificultades para respirar. Sencillamente, los músculos que gobiernan la respiración dejan de operar adecuadamente. Si nota que su gato no respira adecuadamente o lo hace de manera insuficiente, acuda sin pérdida de tiempo al veterinario. El final de esta fase es irreversible, por esa razón es importante acudir a tiempo a un especialista.

La rabia no es una enfermedad común en los gatos, pero sus consecuencias son demoledoras para los felinos, por éso, hay que poner al animal en manos de un especialista cuando notemos alteraciones en su salud, en su conducta, o en ambas.

Costumbres felinas, gatos en hora como relojes

Si usted es amante de los gatos, si los trata y los conoce bien, entonces habrá caído en la cuenta de lo sensibles que son estos felinos y conocerá de su estrecha relación con el entorno.

Gato Feliz

La rutina les ayuda a ser felices

Esa es parte de sus habilidades como cazadores al acecho, herencia de su pasado salvaje, pero también es un atributo que se puede volver contra ellos. Y es que los gatos tan sensibles llegan a sufrir estrés ante los cambios imprevistos. Grandes dosis de estrés continuado pueden llegar incluso a afectarles seriamente a la salud. Si usted ama a los gatos, si desea lo mejor para su mascota, le convendría saber qué es lo que puede hacer en su entorno doméstico para minimizar el impacto del estrés en su pequeño felino.

A fin de cuentas, para mejorar el bienestar del animal, pero también para hacer posible la convivencia de todos en casa. Porque un gato estresado creará problemas por su comportamiento en casa. Antes que nada ¿cómo podremos detectar el estrés en nuestro gato? En principio resulta simple de diagnosticar, no hay que ser un experto para percibirlo. La conducta estresada de un gato se puede asociar de alguna manera a cómo vemos el nerviosismo humano.

Podemos afirmar que cuando los gatos se muestran anormalmente irascibles, agresivos en circunstancias corrientes, de improviso, podemos estar ante un cuadro típico de estrés, descartando otros desencadenantes, por supuesto.

También cuando tras una acción que lo inquieta, su respuesta resulta nerviosa, agresiva o huidiza y se prolonga en el tiempo. Por otro lado, cuando los gatos hacen sus necesidades fuera de la caja de arena que nos apuntamos a comprar en la tienda de animales, pueden también estar calificándose como animales estresados. Igualmente cuando pierden el apetito, cuando no comen su comida, cuando se desentienden de sus piensos y no llevan una alimentación a regla, probablemente estemos también ante un cuadro de estrés.

Sabemos ahora cómo reconocer el nerviosismo en los gatos ¿pero qué es lo que puede desencadenar ese comportamiento? Los motivos pueden ser muchos y muy variados, algunos realmente incompresibles para los humanos, que, por supuesto, piensan en clave humana. Algunas de esas circunstancias pueden ser, por ejemplo, la pérdida de otra mascota, puede ser por el llanto de un bebé, puede ser consecuencia de unas celebraciones ruidosas en casa. O, tal vez, por las obras de construcción en la vivienda de al lado o por algo tan poco lógico -para nosotros- como un cambio de rutina en la comida, en sus piensos, como una modificación de su entorno, un simple cambio en la colocación de un sofá familiar.

Ya habíamos comentado que los gatos son sensibles. Muy sensibles. ¿Qué hacer entonces para reducirles el impacto de esa ansiedad? Pues la respuesta más obvia es evitar todo lo que hemos señalado que le produce ese estado nervioso a los gatos. Vamos a hacerlo sencillo, vamos a dar tres pautas fáciles de aplicar. Unas normas. Norma número uno contra el estrés de los gatos. No realizar cambios de entrono drásticos. ¿Se imagina usted qué sentiría si cuándo al volver a casa descubriera que su coche no está y qué se lo han robado? Algo así es lo que ‘sienten’ los gatos, un susto, un vacío una pérdida, porque un elemento de su entorno, de su entorno -los gatos son muy posesivos y territoriales- de pronto se ha volatilizado.
Tal vez los cambios menos asimilables son los de las apariciones de cosas nuevas en su ambiente, como es el caso de muebles grandes, con formas y olores desconocidos. Si ha de hacer cambios, busque que sean paulatinos, que los pueda ver la mascota. Segundo consejo contra el estrés de los gatos. Cree un espacio libre de estrés en el que el animal se encuentre a su aire de forma independiente.

Una zona insonorizada, un lugar con un ambiente estable y controlado. Sí, esa puede ser una solución. Como ayuda tiene algunos productos que se venden como feromonas envasadas y que aportan aromas que al gato le resultan familiares y los tranquiliza. Puede ser un refuerzo. Recuerde que los tiene a su disposición y que los puede comprar en las tiendas de animales más cercana, junto a sus piensos, a su comida y a sus suplementos. Pídalos por su nombre. Tercera norma contra el estrés de los gatos. En tres palabras, rutina, rutina y rutina. Rutina con mayúsculas, los gatos la necesitan y si usted la tiene en cuenta le aportará un gran beneficio para su mascota.

Pero ¿qué es rutina para un gato? Algo tan simple como comer su comida, sus piensos a su hora, que sus entradas y sus salidas de casa sean previsibles para el felino, un régimen de sueño y de vigilia adaptado a las necesidades del gato no a las suyas, que determinados ruidos antecedan y estén relacionados con ciertos acontecimientos. Puede ser un reto, pero los beneficios para la salud de su mascota se lo merecen. Costumbres felinas, gatos como relojes.