Posts Tagged ‘adiestramiento perros’

¿Elegir un cachorro de bulldog?, ¿sí o no?

Los cachorros de bulldog son sencillamente adorables. Sin embargo, criar cachorros de esta raza de perros puede ser un compromiso que hay que saber llevar. Si estás pensando en hacerte con el cariño de un bebé de esta variedad de perros, lee con atención este comentario porque se trata de una tarea exigente en la que te jugarás la salud y el bienestar de la mascota. Los crías de bulldog no son como los demás cachorros de perros.

Patrocina MascotaSana: Piensos sanos para perros sanos

¡La arruga puede ser bella!

¡La arruga puede ser bella!

Tienes que saber, por ejemplo, se trata de perros que no soportan el ejercicio físico intenso. Se cansan fácilmente. Se dice que esta raza es el resultado del cruce de varios tipos de perros y su objeto era crear un animal fuerte, con una mandíbula solida y con un cuerpo igual de fuerte. Perros que se querían usar -y se emplearon- como animales de pelea en apuestas populares en Inglaterra. El resultado es un perro con una anatomía poco natural, rechoncho, cuyo torso comprime una caja torácica que presiona, a su vez, sobre los pulmones. En situación de reposo, a los perros bulldogs se les hace difícil respirar, cuando están sometidos a un ejercicio intenso, su capacidad para oxigenar se vuelve mucho más limitada. Ésa es la explicación de su mala predisposición natural al ejercicio físico.

Temperaturas. Un problema derivado de su anatomía tan peculiar es que también tienen problemas para regular su temperatura corporal, por esa razón no resultan recomendables en entornos, o muy fríos, o muy cálidos. Es más, si el animal va a convivir en casa, su ‘cuarto de estar’ debe tener una temperatura estable. Hay que tener mucho cuidado con el tipo de collar que se puede comprar para los bulldogs, elegir en una tienda de animales un modelo de cuello, no es un buen plan. Sencillamente, porque puede dificultar el paso del aire por las vías respiratorias. Lo mejor es comprar un arnés para sujetar de otra manera a estos perros cuando se sale de paseo. Una solución intermedia. También se puede aflojar la correa del cuello del perro tanto como para que no le apriete en ningún momento, sin renunciar a tener controlada de alguna manera a la mascota. En cualquier caso, pide consejo en tu tienda de animales.

Comida. En función de cómo presenta la mandíbula el cachorro de bulldog, el animal también puede tener algunos inconvenientes para su alimentación. Lo ideal es comprar un plato para perros con la altura y la forma tales que permita comer al animal desde cualquier posición. Debido a que los bulldogs tienen problemas para respirar, en la comida suelen tomar mucho aire que los hace hincharse. Vigila a tu mascota después de comer, si el animal parece ansioso, se encorva con frecuencia o sientes que su abdomen está hinchado, y sucede con frecuencia, ponte en contacto con tu veterinario de confianza para tratar este asunto.

Otra cuestión que debes vigilar es consecuencia de la misma fuerza de su mandíbula. Al ser capaces de partir su comida en trozos, por dura que sea, pueden ingerir fragmentos de huesos que se les pueden atragantar o clavar en el esófago.

Pelajes especiales

Con respecto a algunas variantes de bulldog, decirte que los que tienen el pelaje ondulado, con pliegues, necesitan de una supervisión extra después de bañarlos. Y es que hay que secarles la piel bien para que no se reproduzca en ellas las temidas bacterias que pueden ocasionarles enfermedades en el pelaje.

También tienes que estar pendiente de secarles el sudor que se deposite en esos mismos recovecos. Bastará sólo con aplicar una pasada de una toallita húmeda sin aroma. Sí, como las que se usan para limpiar a los bebés. Tampoco está de más que preguntes por las opciones que tienes a tu disposición en champús para perros y para este tipo de razas.

Por último, decirte que los bulldogs suelen ser perros tercos que acostumbran a esconder lo que creen que son sus tesoros, que seguramente podrán ser algunos de los tuyos. Por esa razón, debes educar a tu bulldog en el gesto de facilitar intercambios de lo que han escondido por juguetes o recompensas de piensos.

Los bulldogs jóvenes están a tiempo de ser socializados con otros perros. Ya de mayores, puede ser un problema que no toleren a otras mascotas a su alrededor.

Como ves, elegir un cachorro de bulldog tiene sus inconvenientes. En tu mano está si sigues adelante o no. Suerte.

Anuncios

Una fascinación canina que brota de sus singularidades

Los perros son animales que nos resultan extraordinariamente cercanos como mascotas. En ocasiones, pensar en mascotas es imaginar a un perro como prototipo de un animal doméstico que no tiene nada que ver con granjas y pastoreo.

¡Esta mascota sí que es singular!

¡Esta mascota sí que es singular!

Pero esa cercanía no quita que desconozcamos algunos detalles de su anatomía o de su comportamiento que, revelados, pueden resultar sorprendentes. Algo, que para los verdaderos amantes de los perros, puede ser una invitación para verlos de otra manera.
En estas líneas, queremos descubrirle algunas facetas poco conocidas de los perros que esperamos que le sorprendan.

-Dientes y muelas. Los seres humanos tenemos treinta y dos dientes y muelas en nuestra etapa adulta que nos resultan más o menos imprescindibles para a lo que nos obliga una dieta tan completa y compleja como la nuestra ¿Pero cuántos dientes y muelas tienen los perros, adaptados como están a una alimentación básicamente carnívora? Pues, 42, diez piezas más que nosotros y todas utilizables, y no como nosotros, que vamos camino de condenar las muelas del juicio que son vestigios de nuestro pasado depredador y absolutamente carnívoro que paradójicamente nos une al de los perros.

-Perros zurdos. Los perros comparten con los seres humanos un rasgo peculiar, como nosotros pueden ser diestros o zurdos. Examine a su mascota, propóngale jugar con esos juegos típicos de perros que puede encontrar y comprar en una tienda de animales. Fíjese cómo mueve sus extremidades, eso le dará una pista.

-Velocidad punta. Si un perro corriente es capaz de alcanzar una velocidad punta de 32 kilómetros por hora, los humanos más veloces rozan los 40 kilómetros por hora. Pero, hay más, el más rápido de todos los canes, el galgo, casi dobla la velocidad del velocista olímpico más laureado con sus 70 kilómetros por hora.

-El macho de la pata más alta. Un perro que orina sobre una superficie vertical como la de una farola o la de un árbol para marcar su territorio también estará dejando una señal sobre su envergadura y tamaño. Una marca de orines más alta indicará al resto de canes que el perro en cuestión tiene más alzada. Curioso ¿no cree?.

-Perros prolíficos. En una situación ideal, los perros tienen una tasa de reproducción altísima, sin mecanismos de control, en esa situación ideal de supervivencia total, una camada de perros podría tener al cabo de seis años la friolera de 66.000 descendientes.
-Oído espectacular. El oído del perro tiene una finura que se ha calculado como diez veces más agudo que el humano. Por ese motivo, son capaces de oír perfectamente los ruidos de las tormentas que apenas se perciben en un lugar cuando están a muchos kilómetros de distancia. En ocasiones, los comportamientos de los perros nos resultan difíciles de comprender, pero el motivo de su conducta extraña puede estar en lo que oyen y que temen y que los humanos no somos capaces de advertir.

-Sudar o no sudar perruno. Dicen que los perros no sudan, y es cierto, pero a medias, o con una excepción, sus únicas glándulas sudoríparas están situadas en las patas y pisan sobre ellas. Sudan por las patas.

-Olfateadores privilegiados. Algunos estudios en curso creen haber descubierto una capacidad inédita en los perros, la de ser capaces de oler las enfermedades humanas, en especial los olores que producen las células cancerígenas. La búsqueda de los especialistas se centra en interpretar correctamente esas sensaciones de los perros y una posible colaboración entre etología, la ciencia que estudia el comportamiento de los animales y la medicina.

-Peso inicial y peso final. Un perro recién nacido de raza pequeña puede alcanzar de adulto un tamaño veinte veces mayor al inicial, un perro grande, nada menos que hasta cien veces. Esto es válido para los dogos o los sambernardos.

Las curiosidades de los perros no acaban en esta lista, ni mucho menos, sólo comienzan y lo hacen si hemos conseguido estimularle su fascinación por encontrar otras tan originales de unos animales únicos.

Con el miedo de los perros no se juega

La frase hecha ‘salir con el rabo entre las piernas’ resulta muy gráfica para caer en la cuenta de lo perspicaces que somos cuando vemos un miedo latente en una mascota. Y es que estamos familiarizados con esa posición del rabo de los perros como un indicativo de su temor.

Nuestra mascota agredecerá poder superar sus miedos

Nuestra mascota agredecerá poder superar sus miedos

Pero ¿qué pasa si esa postura no es coyuntural, si el perro la adopta de manera corriente? Pues, tal vez, estemos ante un caso más serio de perros temerosos patológicos o animales que han desarrollado fobias.

Precisamente de ese grupo de perros que han hecho del miedo algo muy suyo vamos a hablar aquí. De síntomas, de circunstancias que los desencadenan y de consecuencias y remedios. Un argumento para reconocer ese comportamiento en el camino de acabar con el miedo congénito de los perros. Una de las primeras cosas que debemos determinar para saber a qué tienen miedo los perros es abandonar esa imagen de sambenito que nos devuelve a un perro temeroso como el que echa a correr o resulta huidizo y se aleja de todo trato. La verdad es que los perros temerosos se nos pueden mostrar como animales que están pegados a nosotros, que no se alejan nunca de nuestra presencia, pero también como los que ladran y se comportan agresivamente.

Pero, asómbrese, los perros más sociables, los que te dan la pata sí o sí, pueden también esconder temores de la misma forma en la que lo hacen las personas que temen respuestas negativas de su entorno por una conducta que imaginan inadecuada. Llegados a este punto, conocer a qué temen los perros es, probablemente de las cosas más difíciles de evaluar, como seguro reconocerán muchos responsables de cualquier tienda de animales a la que solamos acudir a comprar sus piensos, comida, su alimentación y suplementos. Así, en cualquier caso ¿qué ha de hacer si usted conoce el motivo de sus miedos o un veterinario se lo ha transmitido? Pues en unas pocas recetas básicas y prácticas, se trata de:

-Generar confianza. Un perro temeroso no necesita disciplina, castigo ni corrección continuos, bastante tiene con su miedo para que no nosotros se lo hagamos aún más grande. Apórteles cariño, afecto físico, caricias y tranquilidad.
-Juegos excesivos. La sobreestimulación puede llevar a derivar en estrés como cuando los entregamos a juegos físicos sin recompensa que acaban frustrándolos. Recuerde que los perros estresados, nerviosos, son extraordinariamente sensibles con todo lo que acontece a su alrededor. Cerrarles el desarrollo de sus juegos con impedimentos físicos, con nuestro cuerpo, por ejemplo, es lo más parecido a un acoso, algo que le producirá al animal un estado de temor a lo que no puede controlar.
-Aislarlo. No es una buena práctica dejar solos a los perros, aislarlos de alguna manera. Son animales extraordinariamente sociales y necesitan de ese contacto sensato con una familia de personas como probablemente es la suya en su casa, su hogar. Y entonces ¿qué hacer para mejorar su estado y hacerles olvidar su temor constante? Varias prácticas resultan muy recomendadas, unas más físicas que otras, pero al alcance de cualquier cuidador por menos experimentado que sea. Veámoslas también:
-Repeticiones. Las rutinas pueden ser parte de la forma en la que los perros pueden retomar su seguridad. Hablamos de horarios, por ejemplo.
-Pasear, lo justo. Si los perros lo necesitan, pasear es una actividad recomendable, pero si no quiere, es renuente, no colabora, también puede haber desplazamientos más cortos sólo para tomar aire. Téngalo en cuenta.
-Ofrezcámosles seguridad. Acercándonos a lo que les da miedo, les pondremos sobre aviso de que no hay temor que valga con esos objetos o situaciones. Ayudémosles también a ganar su partida.
-Calma y tranquilidad. Voces y gestos pausados pueden ser un buen tónico contra la hipersensiblidad de los perros temerosos. Sea amable, modere sus intenciones, y, en todo caso, siempre que esté a disgusto con un comportamiento de la mascota podrá emplear el método de contar hasta diez. Como con los humanos.

Instinto de perros para una relación a dos bandas

La frase aquella de que el perro es el mejor amigo del hombre resulta un tópico ¿No lo cree? En realidad, los perros se comportan de forma leal con los humanos porque su instinto les lleva a manifestar su apego de las maneras que seguramente usted ya conoce y que aprecia.

Patrocina MascotaSana: Piensos sanos para perros sanos

Existe una muy buena interacción entre los perros y los hombres. Descubre las razones.

Existe una muy buena interacción entre los perros y los hombres. Descubre las razones.

Se trata de instinto de un animal con el que, en cualquier caso, compartimos el 70% de nuestra carga genética. Lo que es un buen comienzo para una relación entre seres tan biológicamente cercanos.

Por si tiene curiosidad en saber cómo mueven los perros sus instintos en sus acciones e interacciones con los humanos, le invitamos a seguir leyendo estas líneas, porque trataremos esas fórmulas de comportamiento que llevan a los perros a centrarse en nosotros y a depender de nuestra cercanía. Instinto de perro, una relación a dos bandas. Veamos esas claves:

-Cara de perro ¿Le parece que su perro tiene siempre la misma expresión facial? ¿Sí? Pues está equivocado, muy equivocado, los especialistas han detectado hasta un centenar de expresiones en sus rostros. Muchas de ellas, la gran mayoría combinando los movimientos de sus orejas. Tal vez por eso no le resulten tan familiares las expresiones porque sus cambios de gestos no hay que buscarlos en el ceño o en las comisuras de sus labios, sino más arriba.

-Reloj perruno en hora. Los perros tienen un reloj interno muy bien calibrado. Son capaces de saber cuándo les toca su alimentación, cuando vamos a buscar sus piensos para la comida, cuándo estamos a punto de llegar a casa, cuándo va a sonar esa sirena que tanto le molesta o cuándo esperamos a alguien que llega de forma periódica a casa, como el cartero. Y mucho más que usted seguramente ha experimentado en su estrecho contacto con su mascota.

-Narices de siete leguas. Los perros nos reconocen por nuestros olores. Tan fino es su olfato que si la parte competente del órgano olfativo de los perros, su membrana, se extendiera sobre el suelo en dos dimensiones, asómbrese, sería más extenso, más grande que el propio perro. Por esa razón, son capaces de detectar su comida o el aroma de sus piensos, o peor, el olor de los suplementos que no les gusta, a la legua. Y un dato. Si usted quiere que su perro aprenda rápido alguna tarea, combínela con su alimentación. Un regalo de comida para una tarea bien hecha. Es parte de su instinto de socialización y de su dependencia que comentábamos al principio.

-Higiene de perros. Si le preocupa la higiene de su perro, tanto como para estar al tanto de lo que le puede ofrecer o lo que puede comprar para mejorarla en una tienda de animales, sepa que, en condiciones normales, no tiene por qué estar más comprometida de lo que seguro se imagina. Un dato. En la boca de los perros, hay menos bacterias potencialmente infecciosas que en la de los humanos. En un contacto con el perro, en ese sentido, está claro quién es el que corre más riesgos.

Hasta aquí algunas referencias bajo las que se mueve la percepción y la salud de los perros, y, en consecuencia, su interacción con los seres humanos. Se trata de una base biológica si lo quiere ver así, sobre la que se explica el comportamiento de los perros y sobre la que también puede crecer el afecto de las personas hacia estos increíbles animales. Si tiene perros, seguro que sabría decir muchos motivos para hacer cierta esta última frase. Instinto de perros para una relación a dos bandas.

Socialización de los perros, suspenso en instintos

Los perros son mascotas sociales, muy sociales, que conservan, a pesar de su intensa interacción con el hombre, muchos comportamientos instintivos que son propios de la especie. Así, cualquier adiestramiento de perros tendrá que tener en cuenta esas tendencias naturales que se traducen con mucha frecuencia en molestias para la familia o, peor, para los vecinos y par el entorno.

Adiestrar positivamente a la mascota le ayuda a integrarse en sintonía con sus compañeros de hogar, su familia

Adiestrar positivamente a la mascota le ayuda a integrarse en sintonía con sus compañeros de hogar, su familia

Se trata de evitar, o, en todo caso, reducir, sus tendencias naturales a mordisquear aquello que no es comida, de acabar con sus preferencias por saltar, por correr donde no deben, y seguro que muchas actividades más que usted será capaz de recordar con no poca resignación.

Un adiestramiento de perros adecuado no hace necesario, ni de lejos, acción violenta alguna para que las mascotas aprendan sus nuevas tareas con las que serán socializadas en compañía de los humanos. Un buen adiestramiento deja a un lado pegar, como comentamos, golpear o azotar a los perros. Y es que hay un número muy importante de maneras de enseñar a los perros cómo deben comportarse, siempre con firmeza y aprovechando sus necesidades y prioridades como animales, pero comprendiéndolos como perros, con su instinto particular.

Hablamos de voces de mando correctas para dirigir a los perros y el más simple de los refuerzos positivos para dar al animal la confianza y el apego que necesita y que nos interesa como cuidadores. Y, por si no lo sabía, la eficacia de un adiestramiento no tiene por qué tener que ver con la edad, ni con la raza del animal. Si acaso, y en algunos casos, necesitaremos por nuestra parte más paciencia y para los perros más dosis de refuerzos en cada ejercicio. En la educación de los perros podremos distinguir tres fórmulas o niveles: El de cachorros, el de adultos y el especializado.

– Adiestramiento de cachorros. El adiestramiento para perros más fructífero ha de empezar mientras son cachorros, cuando los perros tienen entre tres y seis meses de edad. Si las pautas de enseñanza de los perros a esa edad son correctas, el animal crecerá con humanos de manera muy sociable, amistosa y, mejor que mejor, con buenos comportamientos.

La educación de los cachorros de perros comienza con lo básico, como seguir al paso de su cuidador, estarse quieto, echarse sin hacer movimientos, estar relajado, seguir su alimentación de manera correcta con su comida y sus piensos, a su hora y en el sitio reservado, como sucede a la hora de defecar.

A los perros jóvenes se les enseñará a saber estar dentro de casa, fuera y en cada una de las situaciones sociales más comunes para la familia.

Un cuidador hábil aprovechará la etapa de la dentición de los perros de manera ventajosa. Y es que los perros, como sucede en los humanos, sufren de dolores en su boca durante el tiempo en el que le salen los dientes. Para aliviar el dolor, se les suele dar un masticador, como los que podemos comprar en cualquier tienda de animales especializada en perros.

El masticador de la tienda de animales será ofrecido como recompensa por el hecho de haber realizado una buena tarea que le habremos enseñado previamente. El animal obtendrá alivio y hasta placer con el mordedor cuando haya obedecido correctamente. Es el sistema del aprendizaje basado en la recompensa.

– El adiestramiento en perros adultos. La enseñanza para perros de edades superiores a los seis meses puede incluir la realización de tareas propias de las mascotas más pequeñas.

Pero también atendiendo al cuidado de eliminar su agresividad innata, los problemas en la actitud social con otros perros o con personas, fundamentalmente del entorno familiar y aun toda enseñanza que ayude a socavar cualquier desviación específica de conducta que se haya detectado en el comportamiento del animal.

La educación de perros adultos, más allá de los métodos básicos descritos, puede requerir técnicas de adiestramiento más avanzadas. En cualquier caso, siempre debe haber un compromiso personal del adiestrador con la tarea para ser constantes, firmes y, como comentamos, pacientes.

Por lo demás, palabras, llamadas, voces cortas y contundentes que el animal asocie a la tarea que se le quiere enseñar, ya sea para llamarlo simplemente para la comida, como para que efectúe una actividad mucho más compleja como traer algo específico a nuestra presencia o desactivar un instinto primario a nuestra voz como el de ladrar.

– Adiestramiento especializado para perros. Como ya sabrá, hay cursos especializados para perros que los capacita para realizar tareas asociadas a ciertas labores y profesiones, como las que tienen que ver con la seguridad y el desarrollo de eventos.

Rescates, detección de drogas, apoyo policial, búsqueda de explosivos, asistencia a ancianos, a discapacitados y hasta a jóvenes. En eventos, para enseñar a los perros a comportarse de una manera poco convencional, por ejemplo, en funciones de entretenimiento, como ese tipo de escapismo que seguro que también conocerá como trucos de magia. Una magia, que, en cualquier caso, ya se siente cuando un perro olvida su instinto animal para integrarse en sintonía con sus compañeros de hogar, su familia.

Dobermans, perros guardianes de nuestro cariño

Los perros doberman son una raza de mascotas que, a pesar de su apariencia fiera y nerviosa, resultan ser animales muy leales si se les sabe educar con corrección. Nacieron como raza gracias al esfuerzo de un experto y cuidador de perros alemán a finales del siglo XIX, de apellido precisamente Doberman.

MascotaSana: Productos para el cuidado y la alimentación de los perros.

Los dobermans son perros sensibles que necesitan de firmeza por instinto y ser dominados

Hoy, la búsqueda del perro ideal de Doberman ha convertido a esta raza de perros en un éxito que perpetúa cada generación.

El doberman resulta ser una raza de perros muy, muy inteligente a la que hay que aplicarle una buena mano firme, que en modo alguno quiere decir dura. De lo que se trata es de adaptar el trato que hay que dar al animal, pulir sus hábitos de socialización y los que son parte de su instinto animal.

Sin embargo, fuera de la firmeza con la que hay que acompañar su educación, los perros doberman acaban dejándose ver en la proximidad de sus cuidadores y en el ambiente familiar en el convivan como animales sensibles, atentos, siempre dispuestos, juguetones a su manera y sobre todo cariñosos.

Hay que inculcarles que sean disciplinados con su comida, que esperen su turno para comer sus piensos, que adopten una postura de espera antes de iniciar su alimentación.

Los perros doberman pueden mostrarse amables y hacer mucho por compartir la casa familiar de quienes los han acogido y seleccionado entre muchos otros perros en una tienda de animales.

Suele ocurrir que cuando se acude a comprar un cachorro de doberman a una tienda de animales se produzca un flechazo y que el animal acabe haciendo las delicias de los más pequeños en casa si resulta bien educado. Un valor que destacan sus cuidadores es su vivacidad.

Los perros doberman tienen instinto protector para con su grupo en el que se incluyen a los cuidadores y a toda la gente de la casa, incluso se da el caso de que conviven en armonía hasta con gatos con los que se han criado y que no ven como rivales. Son perros guardianes por excelencia y siempre están alerta.

Pero los perros doberman son del mismo modo muy activos, como hemos insinuado, se aburren si no cuentan con ese punto de movimiento físico que los estimula. Es más, si se les deja solos, se buscarán la vida para entretenerse.

Y entretenerse para los perros doberman puede ser corretear por la casa y hacer todo tipo de saltos y carreras por pasillos y habitaciones, cuando no tomarla con las cortinas o con el sofá.

Por esa razón es importante educarlos y proporcionarles estímulos como nos recordará un veterinario que trate a estos perros o un responsable de una tienda de animales en los que se suela comprar piensos enriquecidos y suplementos para perros grandes.

Si su doberman se ha de quedar solo, pruebe a dejar su comida oculta, sus juguetes y productos para mascotas escondidos pero a su alcance de forma que tenga que buscarse la vida para alcanzarlos. Esos son unos tipos de estímulos que dan buen resultado con los perros doberman.

Sobre la educación y los hábitos de estos perros, dos notas más. La primera es que deben ser premiados con tal vez algo más de frecuencia que otros animales para que no pierdan el interés. Los tonos de voz son importantes.

Premios con gestos y estímulos verbales y vocalizaciones cortas y secas para que no pierda ese mismo interés y mantenga la atención sobre las instrucciones. Los castigos de voz se han de evitar porque generan bloqueo y un nerviosismo sin sentido en los perros doberman. Téngalo también en cuenta.

El segundo dato es que hay que ‘moverlos’ con mucha frecuencia, pasearlos para darles esa actividad que necesitan. Si es posible con espacios para correr, mejor que mejor.

Los dobermans son perros sensibles que necesitan de firmeza por instinto y ser dominados y que, a cambio, nos entregan una lealtad que forma parte de su encanto natural.

Educar perros con tres argumentos: Paciencia, paciencia y paciencia

Nos acercamos a comprar un cachorro de perro que nos gusta en una tienda de animales, nos lo llevamos a casa y lo alimentamos y lo criamos con cariño, sentido común y pendientes de sus necesidades, de su alimentación, de su comida, de los suplementos que necesita. Dicho así, el planteamiento suena correcto.

Para que nuestra mascota siga las pautas para la socialización con los humanos, hacer falta mucha paciencia

Sin embargo, hay más, los perros no son objetos que se puedan colocar en casa sin más. Siempre será un animal que obedecerá a sus instintos animales.

Algo que hará que la convivencia pueda irse al traste, si no seguimos unas pautas. Unas pautas que nos lleven a la educación del perro para alcanzar un grado de socialización con los humanos, con las personas viven en la casa, que ayude a integrar al animal en la familia. Por éso, no se trata de comprar perros en una tienda de animales y criarlo. Hay algo más, mucho más que hacer.

Resulta vital para socializar y educar a los perros, comprar el animal cuando es todavía un cachorro, destetado, pero todavía pequeño.

Una perra que haya tenido cachorros los amamantará hasta alrededor de las cinco semanas, o tal vez un poco menos, a partir de la quinta semana, la mamá de los perros ya comenzará a gruñir a sus cachorros para conseguir que se busquen su comida solos y sean independientes.

A las siete semanas de vida de los perros pequeños, su madre dejará de darles leche, simplemente porque le desaparecerá. El momento más conveniente para adoptar a una cría de perro y traerla a casa debería entre esas cuatro, cinco, seis o siete semanas de vida, tal vez hasta la octava.

¿Y por qué es importante educar a los perros, tomarse la molestia de educarlos? Una buena respuesta es una batería de ejemplos, es obvio, pero usted comprenderá porqué.

Nos vale el ejemplo de preguntarle cómo se sentiría si al volver del trabajo se encontrara las esquinas de su salón llenas de los orines de su mascota, roídas sus babuchas de dormir o algunas de sus pertenencias fuera de lugar y arratradas por toda la casa.

Llegar a éso es llegar por una mala o nula educación de los perros. Por situaciones como esas, es necesario socializar y educar al animal desde pequeño.

Una de las claves de la educación de los perros es confinar al animal en un área determinada, que será su lugar de referencia. Un lugar que puede ser un cuarto pequeño o su perrera.

Si acostumbra al animal a hacer de toda la casa su espacio de juego y que pueda deambular por ella a su antojo, luego le resultará prácticamente imposible reubicarlo en un sitio más pequeño.

En ese lugar, que es su lugar, será más fácil controlar sus micciones. Conducirlos desde pequeños al área donde harán sus deposiciones, les ayudará a regular sus esfínteres, a normalizarlos, a pautarlos, pero también a respetar el resto de lugares de la casa donde éso no está permitido.

Lo mismo se puede decir de lo que ha de morder y lo que no ha de roer. Será de gran ayuda, colocarle cerca objetos que puedan masticar, y estimularlos a ello, como muchos de los productos para mascotas que se pueden comprar en una tienda de animales como juguetes para perros.

Aplíquese. Nada más llegar a casa, los perros deben saber quién da las órdenes y qué hábitos son los tolerados y cuáles son los que no lo son.

Nunca deje de sacionar con el acompañamiento de una voz bien firme sobre lo que el perro ha hecho mal, Bastará con un sonoro ‘no’ señalando indicativamente qué es lo que ha resultado incorrecto.

También es conveniente que le compense cuando hace las cosas bien, con caricias y con alguna chuchería de vez en cuando, de esas que se pueden comprar también como productos para mascotas junto a sus piensos en la tienda de animales.

Y, muy importante, muy importante, las voces en el momento en el que se produce, para que el perro asocie la conducta equivocada, con su gesto de desaprobación y su tono reafirmando el mal comportamiento.

Dependiendo de la raza de los perros, la conducta correcta puede asumirse con una reiteración en días consecutivos no llegando a las docena de veces en el mejor de los casos o prolongándose al centenar en razas de perros que podríamos llamar poco colaborativos por naturaleza. Usted, en todos los casos, habrá de armarse de mucha paciencia.

Nunca se desanime si el perro vuelve a incidir en los mismos errores, ármese de esa paciencia y refrésquele la memoria volviendo a repetir sus mismos gestos con idéntica voz firme. El perro recordará y todo volverá a ser como siempre.