Archive for the ‘General’ Category

Los efectos secundarios menos deseables de los medicamentos para perros

Los medicamentos para perros tienen, por lo general, efectos secundarios que tienen el potencial de ser dañinos para tu mascota. Por tanto, como sucede en el caso de los humanos, es importante saber qué consecuencias puede tener la administración de ciertos preparados que se emplean para resolver las dolencias y afecciones de nuestros animales de compañía.

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La medicación y los perros.

La medicación y los perros.

Queremos compartir contigo, algunos de esos efectos no deseados para que estés alerta. Nos vamos a referir a los que desencadenan problemas gastrointestinales, hepáticos y para el corazón:

Efectos secundarios gastrointestinales. A largo plazo, medicamentos como el paracetamol, el ibuprofeno o las, aparentemente inocuas, aspirinas, pueden causar úlceras en el tracto gastrointestinal. Los medicamentos de esta familia se recetan a los perros para mitigarles el dolor, pero si tu mascota vomita, tiene náuseas, diarrea o sus heces son oscuras, tienes que saber que la administración de estas preparaciones ha de ser suspendida inmediatamente. Las sobredosis de estos fármacos tienen el mismo efecto. La ingesta prolongada de antibióticos puede causar efectos secundarios gastrointestinales con consecuencias fatales para las mascotas. La penicilina es uno de los que hay que saber administrar. La eritromicina, la clindamicina, la rifampicina y la enrofloxacina pueden producir vómitos y diarrea, y, lo mismo, una afección más o menos seria del tracto gastrointestinal. Antipulgas Algunos medicamentos antipulgas que se recetan para los perros irritan el sistema digestivo cuando son ingeridos de manera fortuita y la reacción puede desencadenar un babeo pertinaz o una irritación de la piel sin motivo aparente. Las medicinas descritas no deben administrarse a perros con enfermedades renales y éso incluye a la, como decimos, aparentemente inocua aspirina. Las sobredosis de aspirinas provocan convulsiones e incluso la muerte por intoxicación de salicilato.

Uno de los efectos secundarios más nocivos de los aminoglucósidos y de las sulfamidas es el daño renal. Las inyecciones de neomicina y de gentamicina también pueden dañar los riñones de la mascota.

Efectos secundarios dañinos en el hígado. Hay datos sobre perros afectados de necrosis hepática aguda fulminante debido a sobredosis de mebendazol. Los signos clínicos detectados en este caso son depresión, anorexia y diarrea hemorrágica. El uso prolongado de sulfamidas puede dañar al hígado igualmente.

Efectos secundarios en el corazón. Los medicamentos señalados, los recordamos, ibuprofeno, aspirina y el paracetamol, alivian los dolores de la artritis en las articulaciones de los perros mediante la supresión de la producción de prostaglandinas. Sin embargo, el empleo continuado de dosis de estos medicamentos puede conducir a la intoxicación de los perros y producir insuficiencia cardíaca-

La sobredosis de dexametasona y de prednisolona causan hiperadrenocorticismo (enfermedad de Cushing) en los perros. Estos fármacos inhiben el sistema inmunitario y se utilizan para tratar enfermedades relacionadas con inmunodeficiencias. Los signos clínicos que remiten a afecciones derivadas de una sobredosis con estos compuestos son el aumento del apetito y de la ingesta de agua, la pérdida excesiva de pelaje, el adelgazamiento de la piel y la hinchazón del abdomen del perro.

Algunos medicamentos afines a los de la familia de los comentados afectan al mismo tiempo al estómago, a los riñones y al hígado. Por esa razón, la administración simultánea de diferentes tipos de medicamentos debe realizarse bajo el asesoramiento de veterinarios cualificados. Y ésto es así, porque la ingesta prolongada de un cóctel de fármacos combinados puede dejar secuelas en la mascota u ocasionar la muerte del animal.

En la actualidad hay toda una serie de fórmulas farmacológicas desarrolladas sobre la base de las propiedades naturales de algunas hierbas medicinales que no tienen efectos secundarios y que pueden ser una alternativa válida para recetar en casos especiales y para reponer la salud de los perros.

¿Te han servido estas recomendaciones?

Gatos: Qué hacer cuando hay una hemorragia

La aparición de sangre en la nariz de los gatos puede ser un síntoma de un golpe o un claro indicio de una enfermedad inadvertida. Si descubres éso, sangre en la zona del hocico de tu gato, no te alarmes, mantén la calma. Intenta controlar la hemorragia y acude lo más rápidamente a tu veterinario de confianza.

Me pica el hocico

Me pica el hocico

Debes mantener la calma porque los gatos son muy sensibles a los estados emocionales, si te ve desencajado, gesticulando y elevando el tono de voz, o peor aún, gritando, la mascota también se pondrá nerviosa. Y éso, como te puedes imaginar, no es nada bueno.

Piensa que el nerviosismo en el animal hará que su presión arterial se dispare y que pierda más sangre. En esa situación, si está a tu alcance, intenta sedar a tu gato con lo que tengas en casa, pero, cuidado, siempre que sea un calmante suave.

El siguiente paso es limpiar la sangre con agua y con toallas de papel sin usar y aplicar presión en la zona desde la que sangra el gato. Esta operación tiene que ser lo primero de todo, incluso antes de averiguar el motivo de la herida.

A continuación aplica desinfectante sobre los cortes o en la zona de arañazos visibles con el fin de prevenir una posible infección. Si logras contener la hemorragia, perfecto. Si es así, intenta averiguar si la aparición de sangre viene acompañada de otros síntomas. Estos detalles serán importantes a la hora de que el veterinario evalúe el caso.

Antiinflamatorios

Los medicamentos antiinflamatorios libres de esteroides no suelen prescribirse para los gatos, pero aquellos animales, que por el motivo que sea se les haya dado a tomar, tendrán problemas para que su sangre se coagule normalmente en un caso de hemorragia. Es importante que ofrezcas información sobre la medicación que toma habitualmente tu mascota. Tenlo en cuenta.

En muchas ocasiones, las hemorragias por la nariz de los gatos son síntomas igualmente inequívocos de que ha ingerido algún tipo de veneno. Por ejemplo, si ha tomado comida junto a ratas muertas que hayan sido envenenadas. Algunos venenos para ratas incluyen compuestos químicos que también inhiben la coagulación natural de la sangre. Lo mismo, si sospechas que tu gato ha entrado en contacto con veneno para ratas, adviérteselo al veterinario.

Los gatos más propensos a hemorragias en la nariz o en el hocico son los que frecuentan la calle o lugares abiertos. Sitios donde acostumbran a pelear con otros animales y, en consecuencia, reciben golpes y arañazos. Recuerda que los gatos son animales muy territoriales. Si ése es el caso, desinfecta la zona afectada por los arañazos lo más rápidamente posible. Y evalúa si el animal tiene un comportamiento posterior que te pueda resultar sospechoso. Podemos estar también ante lesiones internas.

Si tu mascota se ha arañado en la nariz, se ha hecho una herida y vuelve a sangrar cada vez que se toca en la zona afectada, hazlo saber al especialista. Lo más probable es que te pida colaborar con alguna estrategia que cuide y aisle la zona para evitar males mayores.

Motivos para ocasionar hemorragias en las cavidades nasales pueden ser también obstrucciones recurrentes que el veterinario, con otoscopio, podrá detectar y extraer. Ya sabes que los gatos suelen meter las narices donde no les llaman. Es parte de su naturaleza, y de su encanto.

Los tumores nasales son propios de gatos viejos. Se pueden detectar a simple vista porque generan asimetrías e hinchazones en las caras de las mascotas.

Como siempre aconsejamos, observar con detenimiento el comportamiento y los rasgos físicos de tu mascota porque es parte de su salud, de sus cuidados y de tu responsabilidad.

Te contamos cómo recuperar a un gato al que se le hayan quitado las uñas

El proceso que sigue a quitarle las uñas a los gatos resulta muy traumatizante. Puede dejarlo hipersensible y dolorido. Retirar las uñas a los gatos representa una intervención comparable con la de una cirugía mayor. El procedimiento habitual se ha llegado a comparar con el de la amputación de un hueso. Pero hay maneras de responder a su recuperación. De éso vamos a hablar en estas líneas que siguen.

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Gatito con las uñas afiladas

Gatito con las uñas afiladas

Así, ¿qué podemos hacer?, bastante, con acciones como éstas:

Cambiar la arena del gato. De entrada podemos sustituir la arena donde el gato hace sus necesidades por tiras de papel de periódico que estén limpias. El objetivo es impedir que las pequeñas partículas de arena puedan infectar las heridas de las patas del animal.

Confinar a la mascota. También es de utilidad colocar al gato en una superficie cómoda y mullida mientras se recupera de la operación. Aislándolo, pero sin dejar de controlar su estado. Y algo más, puedes colocar su recipiente de arena, que ahora contiene las tiras de periódico señaladas, cerca del lugar donde descansa, y lo mismo con sus recipientes de la comida y del agua. La idea es que el animal no tenga que moverse demasiado para evitar que apoye las patas sobre el suelo al menos en los primeros momentos de su convalecencia.

Administrar la medicación contra el dolor de manera regular. Los veterinarios recetan medicamentos contra los dolores ocasionados por la operación que pueden durar días o semanas. A veces es difícil saber si tu gato operado, en un momento dado, siente dolor o no, por lo que mantenerlo medicado es muy importante. Si está dolido puede llegar incluso a dejar de comer, lo cual lo debilitará.

Cambio de vendajes con regularidad. Las infecciones son muy comunes como hemos señalado en el postoperatorio que sigue a la eliminación de las uñas de los gatos. Cambiar los vendajes y mantener la zona de las uñas bien limpia es muy importante. Por su puesto, que hay que tener mucho cuidado en no pisar al gato, como lo es mantener alejada a la mascota de otros gatos que pueden tratar de lamer la herida e infectarla.

Atención con las hemorragias. Aunque el gato puede sangrar de manera habitual por sus heridas, el sangrado excesivo debe alertar. Los gatos pueden intentar quitarse las costras de sangre seca y provocar hemorragias que pueden pasar inadvertidas hasta que es demasiado tarde. Si ésto sucede, utiliza una toalla de papel, aplícala sobre la herida y presiona para detener la hemorragia. Si la hemorragia no se detiene, dirígete a la consulta del veterinario lo más rápidamente posible.

Vigila el volumen de las extremidades de tu gato. Si ves que las patas están hinchadas, asegúrate de que es porque tu gato ha intentado caminar y no por una infección. Si ves que la hinchazón va a más y no es porque el animal intente moverse apoyándose en sus patas, acude igualmente al veterinario para que valore la situación.

Vigila su apetito y su comportamiento. Si ves que el gato deja de comer o que se deja llevar por un letargo, que no es propio de su temperamento, ponte en contacto con el especialista, podemos estar también ante signos de infección.

Problemas psicológicos. Tras la retirada de las garras, los gatos pueden desarrollar disfuncionalidades psicológicas. Arañar es un instinto básico de los gatos y no poder hacerlo porque ya no tiene uñas puede dejarles secuelas. Secuelas que se manifiestan mediante conductas agresivas como la de morder y de otras más difíciles de relacionar como la de defecar fuera de su recipiente de arena.

Hay que recordar que las uñas las usan los gatos para marcar su territorio y para protegerse de las amenazas de su entorno. Los gatos son cazadores por naturaleza. La ausencia de uñas puede hacer que el gato deje de rascarse o también que no lo haga de manera efectiva.

¿Aceptas el reto de proteger a tu gato recién operado?. Bueno, ya sabes cómo.

Los ronquidos en los perros: causas y soluciones

Los ronquidos en los perros son causados por una obstrucción en su nariz o en los conductos nasales. Antes de hacer algo inapropiado por detener sus ronquidos, evalúa porqué ronca tu mascota y qué medidas preventivas pueden estar en tu mano para conseguirlo. Sigue leyendo y podrás encontrar algunos consejos útiles. Las causas:

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Perro durmiendo

Perro durmiendo

Los perros más propensos a roncar son los que tienen sobrepeso o los que presentan mucha grasas en la zona de cuello que acaba obstruyéndole las vías respiratorias. También pueden roncar los que tienen alguna alergia derivada de las plantas, al polvo o al humo que provoca reacciones que obstruyen sus fosas nasales.

El humo del tabaco es un fuerte irritante para las mucosas de los perros. Si tu mascota vive en un entorno de fumadores, ten por seguro que roncará. En este caso, dejar de fumar puede ser beneficioso para el perro, para su dueño y para el entorno familiar. Un motivo más para dejar de fumar.

Se dan casos de perros roncadores que desarrollan gran cantidad de mucosa y que, lo mismo, taponan las vías nasales. Y, como te puedes imaginar, éso soucede por la especial configuración de su sistema respiratorio, por esa razón, algunas razas de perros son más propensas a roncar. Son los casos de los pequineses o de los boston terriers que presentan una tráquea algo aplanada que dificulta una respiración normal.

Maneras de eliminar los ronquidos

Si tu perro ronca porque es sensible a los alérgenos, asegúrate de limpiar su mantita todos los días. Evita igualmente sacarlo a pasear en días en que los niveles de polen en el ambiente es alto o cuando haya demasiado tráfico. Cuando el nivel de polución ambiental sea alto. Pasa la aspiradora con regularidad por el suelo de casa y mantén las alfombras y las cortinas lo más libre de polvo posible.

Si el motivo de que el perro ronca es por el sobrepeso, sácalo a caminar, ejercítalo. Y ya verás como el problema de los ronquidos va remitiendo.

Algunos especialistas veterinarios recomiendan el uso de la cirugía en perros cuyas razas, como hemos, visto incluyan cierta predisposición para los ronquidos. Una cirugía, que, en cualquier caso, sólo se puede aplicar cuando los perros son jóvenes. No siendo recomendable en perros mayores y menos para edades avanzadas.

Para acabar con los ronquidos, también resulta cambiar la posición en la que duerme el perro. Algo que se puede conseguir modificando el lugar en el duerme la mascota. Se trata de probar y ver qué mejoras se producen.

Un truco que puede funcionar es utilizar una almohada para que el perro levante su cabeza mientras duerme. Esa posición ayuda a abrir los conductos respiratorios y a parar los ronquidos. También es cosa de probar.

Hay enfermedades que producen como efectos secundarios ronquidos en los perros. Tumores y quistes en las vías respiratorias son algunas de las dolencias que desencadenan ronquidos. Un chequeo en la consulta de un veterinario puede disipar dudas sobre el origen de los ronquidos.

Los ronquidos no son sólo incómodos para los cuidadores y para la paz y el sosiego de un ambiente familiar, se trata de un problema de salud que puede arruinar el buen temperamento de una mascota. Si tu perro no consigue tener un sueño reparador por sus ronquidos, lo más probable es que se despierte cansado y de mal humor.

Dejar al perro que ronca en un lugar aislado para que no moleste, cargarse de impaciencia despertando al animal cuando hace ruido son acciones sin sentido que harán más daño que bien.

Un truco

Vamos con un truco antirronquidos. Las camas de perros redondas obligan a las mascotas a descansar enroscados y a abrir sus vías respiratorias y a reducir los ronquidos. Unas camas para perros que puedes comprar en cualquier tienda de animales.

Ya ves la gran cantidad de medidas preventivas que puedes activar contra los ronquidos de tu perro. Decir adiós a los ronquidos puede empezar por mantener un ambiente limpio y con hacer ejercicio regular. Tu mascota y tú. ¿Te animas?.

¿Por qué tu gato vomita un líquido amarillo?

En principio, si tu gato vomita líquido amarillo no debería causarte alarma. Por regla general, ese fluido amarillento es bilis mezclado con ácidos del estómago. Lo más probable es que el gato vomitara con el estómago vacío. Y a menos de que el gato regurgite repetidamente líquido con esa misma apariencia o de que sospechemos que ha podido ingerir algo venenoso; hay que dejarlo estar. Lo mejor que puedes hacer en estos casos, es tener a la mascota en observación un día completo para comprobar que no vuelve a suceder.

El gato vomita bilis: ¿Cuándo hay que acudir al veterinario?

El gato vomita bilis: ¿Cuándo hay que acudir al veterinario?

Por lo general, la comida ingerida permanece en el organismo del gato durante unas ocho horas. Si un gato vomita después de comer, es fácil que entre los restos de su alimentación se deje ver algo de mucosa. Si el gato vomita líquido amarillento, es obvio que el animal ha regurgitado con el estómago vacío y lo que ves es bilis.

Hay muchas razones para explicar porqué los gatos vomitan repetidamente. Por ejemplo, puede haber ingerido algo que no pueda digerir y que lo que sea esté en su estómago o en su esófago provocándole arcadas.

Enfermedades

Algunas enfermedades serias producen vómitos repetidos en los gatos, como el cáncer, las dolencias hepáticas, los problemas con el tiroides o el llamado gusano del corazón.

Cuando el gato vomita bilis, es porque, como decimos, el estómago del animal está vacío. El ácido biliar irrita la mucosa estómacalis y desencadena los vómitos. Algo que suele ser común entre los gatos a los que se le juntan las comidas.

Si tu gato vomita bilis, cambia el régimen alimenticio. Haz que coma cuatro o cinco veces al día pero con cantidades más pequeñas. O, todo lo contrario, ofrécele comida abundante por la mañana y no le pongas durante el resto del día.

Para algunos cuidadores de gatos, esta es la fórmula que les resulta más adecuada para alimentar a una mascota cuando trabajan fuera y no se está en casa para volver a ponerle comida.

Si este es tu caso, hay sistemas de alimentación temporizada que liberan una cantidad programada de pienso. Un tipo de dispositivo que podrás encontrar y comprar en cualquier tienda de animales especializada.

En el caso de que el gato simplemente tenga un malestar estomacal, muchos veterinarios recomiendan darle de beber a la mascota una taza de té de menta fuerte. Hay que dárselo a beber frío con un gotero. La menta alivia el estómago y reduce las náuseas.

Los alimentos a base de carne en gatos jóvenes pueden ser también agentes provocadores de náuseas. En ese caso, asegúrate de que la carne es un puré y no contiene trozos. También evita los alimentos ricos en sodio, sí en sal, y los que tengan condimentos añadidos.

Algo más. Si encuentras que en los vómitos, además de la bilis, hay sangre, lleva a tu gato con urgencia a un veterinario de confianza, porque podemos estar ante una herida interna, una úlcera o un tumor no detectado.

Si el vómito persiste dos días, también debes preocuparte, y si huele muy mal y lo percibes con materia fecal o tu gato no ha bebido agua en mucho tiempo. La deshidratación es un problema serio en gatos que vomitan de manera muy seguida.

Alértate de igual modo si tu gato vomita pero también muestra otros síntomas, como problemas respiratorios, diarreas, fiebre, apatía, hinchazón abdominal o pérdida de peso.

Por último, cuando lleves el gato al veterinario, no dejes de llevar una muestra de los vómitos para que pueda hacerse una idea de a qué se problema de salud se está enfrentando tu gato. El especialista veterinario podría detectar, en su caso, la presencia de toxinas o la existencia de algún parásito.

Lo que nunca debes olvidar al mirar una etiqueta de comida para perros

La salud de los perros pende de un hilo cuando sus dueños no están a la altura, cuando no conocen, ni saben o, peor, no se preocupan de la calidad de la alimentación de las mascotas. Y es que, como en los humanos, los perros son también lo que comen.

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Perro comiendo

Perro comiendo

Para saber lo que comen los perros tampoco hay que ser un lince, sólo hay que leer las etiquetas de la comida o de los piensos con atención. Pero no las que aparecen en la parte más visible del empaquetado o del enlatado. Ya sabes, ‘todo natural’, ‘producto biológico’. Esas calificaciones no suelen ajustarse a la realidad, son interpretables, no son confiables y forman parte de la estrategia comercial de las marcas.

Para saber qué es lo que come tu perro, tienes que darle la vuelta al producto y ver su composición en la etiqueta más pequeña que suele estar situada detrás. En ese marcado, verás enumerados todos los ingredientes de mayor a menor.

Recuerda que los tres primeros componentes suelen representar el 75% del total de la comida. Es sobre los que hay que prestar más atención. Recuérdalo cuando vayas a comprar el pienso para tu mascota en tu tienda de animales de confianza.

En principio, tenemos que comprobar que al menos dos de los tres primeros ingredientes sean proteínas que han de ser denominadas por su nombre exacto. Fuentes muy aceptables de carne pueden ser el pescado, el pollo, el pavo, la carne de res, si no reconoces la fuente de carne por su nombre real, puede que te estén ofreciendo sucedáneos de baja calidad.

Porque no es lo mismo, ‘carne’, que ‘naturaleza cárnica’ o similares. Si es así, el fabricante puede estar utilizando carne indeterminada y de partes no muy deseables de los animales de las que provienen. Algo que para el fabricante resulta más fácil de colocar por su precio más bajo.

También es aceptable que en la composición figure algún tipo de harina basada en proteínas, que siempre serán mejores que otras vegetales que resultan muy difíciles de digerir para los perros. Así, es preferible encontrar harinas de pollo o de pavo que harinas de maíz. De las de maíz hay que huir sí o sí.

Frutas y vegetales

No olvides también que los perros son animales omnívoros, por tanto, también podrás encontrar algunas cantidades de frutas y de verduras en los listados de componentes. Siempre en porcentajes pequeños y por debajo de los tres primeros ingredientes principales que, como decíamos, deben ser proteínas en una gran proporción.

Entre las verduras que pueden especificarse en el etiquetado y que resultan también deseables, podemos encontrar patatas, zanahorias, brócoli, coliflor, judías verdes o batatas.

Con respecto a las frutas, su proporción dentro de la composición de la comida de los perros suele ser muchísimo menor. Pero no se descarta la presencia de plátano, de manzana, de arándanos y de otras bayas afines.

En cuanto a los granos, se trata de una parte de la composición de la alimentación no natural de los perros que siempre resulta controvertida, porque, como ya sabrás, los perros no comen granos. Si lo hacen es porque están en el estómago de la presa animal.

A decir verdad, la gran mayoría de los piensos para perros no incluye ningún tipo de grano. Éso no quiere decir que no haya alguna presencia de arroz, de las variedades que sí admite el sistema digestivo de los perros o incluso cebada o trigo integral.

Por último, recordar que algunos ingredientes causan alergias en los perros, como el citado maíz o su harina. También los conservantes y los colorantes son ingredientes a evitar por la misma razón.

Como ves, el tema de la comida de los perros da para mucho, para mucho observar y para mucho decidir. Para observar bien y para decidir mejor. Todo, por la salud de nuestras mascotas.

¿Qué sabes del calicivirus de los gatos?

El calicivirus de los gatos es una dolencia que afecta a la boca de los gatos, a los senos, a las fosas nasales y al tracto respiratorio felino. El calicivirus ofrece una larga lista de síntomas que incluyen secreciones nasales y oculares, fiebre, pérdidas de apetito, lesiones en la boca y úlceras corneales.

Boca sana, gato sano.

Boca sana, gato sano.

El calicivirus de los gatos se contagia a través del contacto con la nariz y con la secreción del ojo de un gato afectado. Sin embargo, hay toda una literatura veterinaria que demuestra que resulta también muy frecuente contraerlo cuando el animal entra en contacto con utensilios contaminado, con manos y textiles portadores del virus.

El periodo de incubación del calicivirus suele prolongarse entre uno y catorce días y su la enfermedad se manifiesta a la semana o las dos semanas de contraer el virus. La afección está acompañadas de secreciones oculares, de úlceras en la boca, de gingivitis crónicas, de neumonías, de dolores en las articulaciones y en los músculos, de úlceras en las patas de los gatos, de fiebre inconsistente, de estados de letargia leves y de pérdidas de apetito.

El calicivirus de los gatos puede sobrevivir fuera del huésped unos ocho o diez días. Para acabar con el calicivirus fuera del animal, donde se sabe que puede existir por secreciones o simples indicios; un recurso casero es aplicar en el lugar una solución a base de agua y lejía en proporción de 1:32, en favor del agua. A pesar de los tratamientos, los gatos pueden llevar al virus durante años.

Diagnóstico y tratamiento

Los diagnósticos veterinarios de esta enfermedad en los gatos se basan en las historias clínicas, en los indicios que revela el desarrollo del virus en los gatos. Pero, ojo, si la mascota sufre los síntomas durante más de dos semanas o enferma a pesar de estar vacunado, lo más probable es que el animal pueda estar afectado por un tipo de leucemia felina, la conocida como inmunodeficiencia felina, que muestra síntomas muy similares.

Un tratamiento muy común consiste en despejar las fosas nasales y limpiar los ojos con un descongestionador nasal y con un vaporizador. Los gatos que presentan congestiones nasales más severas deben ser alimentados a la fuerza. Y es que los gatos no comen cuando no pueden oler la comida.

Por otro lado, los gatos afectados por este virus deben permanecer en ambientes tranquilos y acogedores para favorecer su recuperación. Se pueden necesitar antibióticos orales para tratar las infecciones secundarias o pomadas para tratar las úlceras corneales.

Los gatos con calicivirus no tienen porqué ser sometidos a vigilancia en clínicas de animales, a menos de que el caso sea realmente grave. En esos casos más serios, se pueden necesitar incluso oxígeno y aplicar entubados para garantizar la alimentación del animal.

Prevención

La manera más natural de prevenir las infecciones de calicivirus felino es vacunar a los gatos. Existen varios tipos de vacunas, vacunas vivas modificadas e inyectables, vacunas intranasales y vacunas inyectables no vivas.

La primera es, por lo general, una vacuna combinada que también ayuda a proteger a los gatos de la rinotraqueitis y de la panleucopenia. Esta vacuna está especialmente recomendada para gatos mayores de doce semanas.

Para casos de calicivirus en gatos más jóvenes, se prefiere la vacuna intranasal, que proporciona protección con anticuerpos de dos a cuatro días después de haber sido administrada. Estas vacunas son recomendables también para los gatos que están muy expuestos al calicivirus felino.

La vacuna inyectable no viva es ideal para las gatas embarazadas y por lo general se presenta como un tipo de vacuna combinada. Del mismo modo, es recomendable para gatos muy pequeños y para animales con inmunodeficiencias. Bueno, esta ha sido una larga exposición sobre un tipo de virus específico de los gatos que los tiene en su punto de mira con más frecuencia de la que tal vez podía imaginar.