3 problemas urinarios muy comunes en los perros

Los problemas urinarios son muy habituales en los perros. La mayoría resultan fáciles de tratar si se obtiene un diagnóstico correcto. Conocer cómo suceden y evolucionan las infecciones urinarias en tu mascota, te dará ventaja a la hora de mantener sus condiciones de salud y su bienestar.

Si tu mascota sufre de incontinencia, investiga la causa

Si tu mascota sufre de incontinencia, investiga la causa

Vamos a repasar tres de los problemas urinarios más habituales con los que te podrás encontrar a lo largo de la vida de tu perro, que, como verás, no se diferencian en nada de las que padecemos los humanos: infecciones del tracto urinario, incontinencia y piedras en la vejiga urinaria.

Infecciones del tracto urinario

Son trastornos igualmente comunes, pero, estadísticamente hablando, son las perras las que más lo padecen. Se producen como consecuencia del desarrollo de diferentes tipos de bacterias que son las que , en último término, desencadenan las infecciones.

Los perros con infecciones en el tracto urinario orinarán con más frecuencia y lo harán con dolor, aunque esto último puede ser difícil de advertir. Los criadores de perros que mantienen lazos muy estrechos con sus mascotas lo tienen más fácil para detectar las sutiles alteraciones del comportamiento que implican los dolores de la micción.

Los tratamientos contra las infecciones del tracto urinario implican la administración de antibióticos que han de ser recetados, siempre, por un veterinario. Este tipo de trastornos se puede diagnosticar fácilmente y, si se tratan a tiempo, no suelen generar problemas posteriores.

Otra cosa es que se llegue tarde y que la infección esté muy avanzada. En casos como éstos, se pueden producir infecciones renales y, como consecuencia, enfermedades que afectarán directamente a los riñones y que pueden resultar fatales. El tratamiento para las infecciones del tracto urinario, por lo general, implica el uso de antibióticos.

Incontinencia urinaria en los perros

En los perros se pueden detectar varios tipos de incontinencia urinaria, las hay comunes, de tipo uretrales, de naturaleza hormonal o incluso otras más producidas por estrés. También se suelen detectar tras las esterilizaciones y las castraciones, especialmente en las hembras que ya han tenido cachorros.

Los tratamientos contra la incontinencia de los perros varían dependiendo del motivo que causa el trastorno. Los tratamientos pueden incluir cirugías, pero también solucionarse con la aplicación de una terapia hormonal adecuada. A las perras con incontinencia se les suele administrar hormonas con las que ayudarles a regular el control de la micción.

En otros casos, lo que se sugiere es un cambio en la alimentación que ayude al perro a mejorar el tono muscular en la zona de la vejiga y así controlar el acto de orinar. Se dan igualmente casos de perros con incontinencia tras los que hay procesos de diabetes. En estos casos, la administración de insulina soluciona el problema.

Piedras en la vejiga urinaria

Popularmente se llama a esta dolencia de esa forma, piedras en la vejiga, pero el término médico es urolitiasis. Las piedras se pueden desarrollar tanto en la vejiga, como en los riñones, como en la uretra. Pero lo más habitual es que lo sean en la vejiga, donde los casos alcanzan el 85% de los detectados.

Hay varios tipos de piedras, hay cálculos de estruvita que se desarrollan a partir de depósitos de magnesio amonio fosfato como consecuencia de infecciones bacterianas; también se dan casos de cálculos de calcio oxalato, de calcio apatita, de cistina o de amonio urato.

Estas piedras aparecen cuando los minerales abandonan el flujo de la orina para asociarse con otros minerales para acabar convirtiéndose en cristales. Las piedras en la vejiga pueden bloquear la uretra de los perros e impedir vaciar la vejiga. En estos casos, las intervenciones quirúrgicas son absolutamente necesarias para reabrir el conducto. Tras la cirugía, la estrategia médica a seguir suele incluir un cambio en la comida de los perros para impedir que vuelvan a producirse nuevas acumulaciones de piedras.

Los síntomas de toda esta serie de trastornos urinarios son comunes. Entre los más frecuentes encontramos dificultades para orinar o incapacidad para hacerlo, molestias al miccionar. Cuando estas molestias van a más, los perros pueden dejar incluso de comer o empezar a vomitar.

Por lo general, un análisis de la orina por parte del veterinario permite en todos los casos hacer un buen diagnóstico y con un tratamiento adecuado la recuperación de los perros es total en unas pocas semanas.

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