Archive for 18 febrero 2016

La delicada línea que ata la salud de los perros

La columna vertebral es una estructura básica del esqueleto de los animales. Les proporciona una fijación necesaria para el armado óseo del cuerpo, pero también una flexibilidad suficiente para garantizar movimientos coordinados. Sin embargo, la columna vertebral es al mismo tiempo un sistema muy delicado. La columna vertebral de los mamíferos, y la de los perros, se compone de una larga serie de huesos conectados entre sí que cuentan con una serie de uniones que funcionan como amortiguadores naturales.

Patrocina MascotaSana: Piensos naturales para perros sanos

Ejercicio perro

Son los discos intervertebrales. Se trata de puntos de unión almohadillados que facilitan una adecuada flexibilidad y todos los movimientos del cuerpo del animal. Pero la columna vertebral también funciona como un canal a través del que se conducen las terminaciones del sistema nervioso que circulan por su interior, por la llamada médula espinal.

Paquete nervioso Un paquete de nervios forrado y protegido por la columna vertebral que se conecta entre las vértebras para dar naturaleza a las funciones nerviosas. Los mismos nervios pasan por entre medio de los discos, lo cual es una ventaja, pero, como veremos, también un inconveniente cuando se produce una mala articulación del conjunto. Bajo este esquema en apariencia simple es como funciona el sistema nervioso asociado a la columna vertebral. Y es que, cuando los discos resultan dañados por la fricción o se hinchan por contactos inadecuados, se produce una calcificación paralela que ejerce, a su vez, una presión sobre los nervios que conectan y salen de las uniones de los discos.

Y toda presión de los discos inflamados o dañados sobre los nervios genera invariablemente un dolor. Si el daño es mayor, se puede producir incluso una parálisis motora porque los nervios que han de activar la movilidad local dejan de funcionar. Dejan de ser vectores de transmisión de impulsos nerviosos. Como si un cable dejara de conducir la electricidad con la que activar un motor que funcione con electricidad. Entonces es cuando se produce la temida parálisis que impide que los perros puedan, por ejemplo, moverse o sostener su propio peso. Un dolor más atenuado puede hacer que un perro rechace el ejercicio y que aparezcan otros problemas de salud asociados a una movilidad limitada.

El tratamiento más común en estos casos, como recordará cualquier responsable de una tienda de animales donde acudamos a comprar comida o suplementos para perros, pasa por administrar antiinflamatorios. Si la debilidad motora es el principal problema, entonces se puede recetar corticosteroides aunque, en casos más serios, lo recomendado es cirugía con la que se buscará una solución que pueda aliviar el problema. Observadores proactivos Si tu perro siente dolor o muestra debilidad en las patas traseras existe una gran probabilidad de que pueda tener algún disco vertebral dañado. No obstante, también es cierto que hay otras dolencias de los perros que se manifiestan con los mismos síntomas.

Por éso, ante la aparición de molestias, de dolores o de formas de caminar poco habituales en estas mascotas, la recomendación siempre es la misma, acudir al especialista veterinario que será el que descartará si se está ante un problema con los discos intervertebrales o no.

En este sentido, un ejemplo de problemas nerviosos que se suelen confundir con los asociados a los discos de la columna vertebral de los perros es el que tiene que ver con la rotura de los ligamentos de las rodillas que se dejan ver como una debilidad motora. Otro caso asociable a problemas en los discos vertebrales puede ser el de las luxaciones de ambas rótulas que ofrecen patrones de cojeras recurrentes similares.

Lo dicho, la mejor recomendación cuando hay sospechas de que la mascota tiene dolores en la columna es acudir a un veterinario de confianza. Es la mejor ayuda que podemos ofrecer a nuestra mascota en un primer momento.

La delicada salud de los gatos persas: todo lo que debes saber

Los gatos persas son animales con algunos problemas de salud que sólo son propios de sus dos razas, la de los persas comunes y la de los llamados ultra persas. Si estás pensando en compar un gato persa en una tienda de animales, debes, al menos, estar al tanto de con qué afecciones te encontrarás a lo largo de la vida de la mascota. Porque, te lo adelantamos, son animales con una salud potencialmente delicada. Así, ¿cuáles son esas dolencias de los gatos persas?.

Gato persa - una de las razas más antiguas

Gato persa – una de las razas más antiguas

Pues, te digo. Los gatos persas suelen tener problemas respiratorios, problemas en los senos paranasales, especialmente la variedad ultra persa. El gato ultra persa tiene un cráneo marcadamente braquicéfalo, o, lo que es lo mismo, presenta una cabeza corta. Es como si el gato tuviera la cara rota.

Esa configuración craneal le da a estos gatos una mirada muy característica que los hace muy atractivos y llamativos, pero también que su respiración nasal sea entrecortada. Por contra, los gatos persas tradicionales, con un cráneo igual al de todos los gatos comunes, no tienen ningún problema para respirar. Narinas estetónicas Los gatos ultra persas tienen narinas estetónicas que quiere decir fosas nasales más pequeñas de lo normal. Ésto hace que esta variedad de gatos tengan esa respiración entrecortada de la que hablábamos, pero también una propensión a desarrollar congestiones nasales e irritaciones de nariz. Pero el gato persa común también tiene sus achaques. Uno de los más evidentes es desarrollar entropión, que ocurre cuando el párpado del gato irrita el ojo por girarse hacia adentro de manera natural. A la larga, esta disposición anómala del párpado le provoca infecciones en los ojos a los gatos persas comunes. Algunos criadores de gatos que saben de esta malformación, se esfuerzan en cruzar a las mascotas de tal forma que las crías no hereden la tara.

Pero seguimos, porque los problemas de salud de los gatos persas no acaban aquí. Hablemos de la epífora, también localizada en los ojos del animal y que se deja sentir como un desgarro crónico en los ojos. Es un rasgo que también se hereda. Sí, también por la formación de una estructura ósea inusual sobre la cara.

Con esa configuración craneal, los ojos se desplazan más hacia atrás de su posición normal en la cabeza, lo que provoca, a su vez, un intenso y continuado lagrimeo. En la mayoría de los casos, todo hay que decirlo, la epífora sólo provoca una irritación leve en los ojos de los gatos. Molesta sí, pero se trata de una afección leve. Circunstancia que puede ser tratada con éxito con antibióticos de aplicación local.

Más rasgos heredados por los gatos persas y más dolencias en los ojos: la atrofia progresiva de la retina. Aunque el gen portador de la enfermedad es recesivo, es frecuente verlo aún entre los gatos de esta raza.

Con la atrofia progresiva de la retina, los fotoreceptores de los ojos, las células que se aplican en la visión para absorber la luz, envían señales nerviosas equívocas al cerebro para ser interpretadas, y, a la larga, acaba desencadenando la ceguera en el animal.

Pieles sensibles

Pero pasemos de los ojos a la piel de los gatos persas y sus especificidades. La piel de estas mascota es gruesa y necesita de un cuidado constante para mantener su bienestar y su salud. Su piel es extremadamente sensible, tanto, que puede provocárseles reacciones alérgicas cuyos orígenes pueden ser difíciles de rastrear. En unos casos, puede ser el suavizante que se ha aplicado en el lavado de la pieza de tela que sirve de cama al gato; en otros, la reacción a un medicamento lo que hace que el animal pierda pelo.

Y para cerrar este capítulo sobre la delicada salud de los gatos persas, refirámonos a su corazón. También suelen desarrollar afecciones cardíacas cuando los gatos alcanzan cierta edad, pero igualmente puede haber una predisposición para dolencias de este tipo de naturaleza genética.

Una de las más habituales es la cardiomiopatía hipertrófica que se puede definir como el engrosamiento de los músculos del corazón con la consecuente inflamación de esta parte tan vital del organismo. Todo ésto hace que la sangre tenga complicado el bombeo de salida del corazón y el abastecimiento de fluido vital de manera equilibrada en todo el cuerpo del animal. Circunstancia que obliga al corazón a sobreesforzarse para mantener la irrigación.

Si bien esta dolencia suele ser mortal, también hay tratamientos con los que poder sobrellevarla y, con ello, prolongar la vida de la mascota. Éso sí, hay que detectar a tiempo la dolencia para actuar en las primeras etapas de la vida del gato. Por éso, lo que siempre recomendamos, estar atentos al comportamiento de los gatosy ser sensibles a sus estados de salud y apostar por los chequeos regulares. Apostando por la salud de nuestros pequeños amigos de casa.