Archive for 19 junio 2015

Cataratas felinas, gatos con mal de ojo

Las cataratas felinas representan una de las patologías oculares más comunes entre los gatos. No se diferencian en nada, o casi nada, a las mismas que padecemos los humanos.

Ya sabe, zonas del cristalino que se dañan y se vuelven opacas dejando pasar la luz de manera desigual, nublando la vista, de tal forma que los gatos pierden su capacidad de percepción visual hasta llegar a comprometerles la vida y muchas otras funciones vitales como comer adecuadamente sus piensos.

Mirada felina.

Mirada felina.

Ver la comida, o ser independientes como suelen ser, algo que le recordará con su experiencia los responsables de las tiendas de animales donde suele comprar la alimentación que tanto le gusta a sus mascotas.

Los antiinflamatorios son los medicamentos más usuales para tratar las cataratas, pero no en todos los casos se prescriben. Si sigue leyendo este comentario podrá saber más sobre cómo hacerle frente a las cataratas de su gato o como adelantarse a su aparición para mejorar su salud visual.

Causas de las cataratas

Las cataratas pueden aparecer en cualquier momento de la vida de los gatos, pero hay dos circunstancias que la traen a los ojos de los felinos. Una, es la genética, hay gatos que tienen cierta predisposición genética a padecerla, característica de salud que pueden transmitir a su descendencia. Estas cataratas aparecen en los gatos de manera espontánea y sin estar relacionadas con otros síntomas. Y en los gatos de todas las edades.

La segunda causa más frecuente de las cataratas en los gatos es la que tiene que ver con las inflamaciones en los ojos. El principal motivo de estas inflamaciones es una patología conocida como uveítis. No solucionar esta afección a tiempo, acaba por desarrollar las cataratas en los gatos de manera irremisible.

Los tratamientos para las cataratas resultan diferentes si son hereditarias o son adquiridas por inflamaciones, como se ha comentado. Las de tipo hereditario sólo se resuelve con cirugía, porque no responden a los fármacos antiinflamatorios. No obstante, hay que tener en cuenta también que las operaciones quirúrgicas no son una garantía total para la solución del problema, pueden reproducirse en el futuro y pueden ocasionar otros daños colaterales en los ojos.

El problema de las cataratas no hereditarias es, como se puede imaginar, doble, por un lado la catarata en sí que dificulta la visión, y, por otro lado, el hecho de que hay una inflamación de base que puede comprometer la visión y, por extensión, la propia salud general de la mascota.

Si su gato tiene cataratas o sospecha que pueda tenerlas, acuda a un veterinario para que evalúe el caso, para que le haga un examen de la vista y, aún más, un análisis de sangre que permita determinar si, en el caso de existir cataratas, éstas son el resultado de una inflamación, un caso de uveítis, o es hereditaria.

Hay una amplia variedad de medicamentos antiinflamatorios que se pueden emplear para tratar con éxito las cataratas en los gatos. Normalmente, los encontramos divididos en dos tipos, los que contienen esteroides y los que no lo incluyen en su composición.

El tratamiento contra las cataratas de los gatos va a depender finalmente de una serie de factores, como los de las posibles alergias de la mascota, la salud general del animal, el grado de gravedad de la afección y hasta la edad y el sexo del animal.

Es importante que tenga claro que aún registrándose mejorías en los ojos de los gatos, los tratamientos no se pueden suspender hasta completarlos en su totalidad. Es frecuente que se produzcan recaídas por este motivo. Y es que los medicamentos antiinflamatorios no eliminan las cataratas, sólo inciden en la inflamación, si esta deja de curarse, el ojo del gato volverá a inflamarse. Y vuelta a empezar.

Como siempre le recordamos, la mejor prevención es una buena observación. Observar a su mascota, a ese animal con el que convive y que conoce tan bien y ser sensibles a cambios físicos o de comportamiento. Estará haciendo mucho por su salud.

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Adenitis, fuego en la piel de los perros

Las glándulas sebáceas son las responsables de la producción natural de la grasa en la piel de los perros. Como en los seres humanos. Grasa imprescindible para mantener la salud de la piel y del pelaje de estas mascotas. Pero esas glándulas sebáceas también pueden ser las precursoras de una afección común en la piel de los perros, la adenitis, la adenitis sebácea, muy común en perros jóvenes y en algunas razas.

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Pelaje en buenas condiciones.

Pelaje en buenas condiciones.

Se trata de una afección de la piel que se transmite genéticamente y que es casi una condición de salud en caniches, en los lhasa apso y en los pastores alemanes, físicamente tan distintos entre sí, pero tan parecidos en sus pieles dañadas.

Si sigue leyendo, podrá descubrir qué sabe la ciencia de los síntomas de la adenitis en los perros, y, sobre todo, cómo combatirla:

Sintomatología

Los síntomas de la adenitis en los perros son fácilmente reconocibles. Y mejor aún lo es que se conozcan los antecedentes familiares del animal o que se esté prevenido porque la mascota se corresponda con una de las razas con riesgo de esta enfermedad. Los síntomas de la adenitis sebácea producen malestar y dolor en los perros. Pero ¿qué es lo que debería buscar en su mascota para detectar la adenitis?. Ésto:

-Pérdida progresiva de pelo, especialmente en la zona de la cabeza. -Olor a humedad en la piel del animal. -Pérdidas de color o de la consistencia del pelaje de los perros. -Infección en la piel de los perros, algo que suele suceder como síntoma secundario cuando la adenitis se ha desarrollado como enfermedad.

Es importante que tome en cuenta cuando se han detectado estos síntomas y cómo ha evolucionado cada uno de ellos. Éso ayudará al veterinario a realizar un diagnóstico y a comprender el momento en el que se encuentra la afección.

Diagnóstico de la adenitis canina

Hay una gran cantidad de afecciones de la piel que presentan síntomas idénticos a la adenitis, por esa razón es importante que el veterinario se haga con una muestra de la piel del animal para descartar otras enfermedades. Para poder confirmar el diagnostico con total exactitud.

Una de las pruebas clave para determinar la enfermedad es realizar un raspado mecánico sobre la zona de la piel afectada. Con ello, se consigue eliminar de la lista a muchos tipos de sarna y a otras afecciones de la piel parecidas.

Tratamientos

Los perros suelen curarse de adenitis sebácea a largo plazo y después de tratamientos muy prolongados. Sin embargo, también hay muchas maneras de mantener controlada a la enfermedad, maneras que usted mismo puede ser capaz de implementar.

En las tiendas de animales usted podrá comprar champús y pomadas medicinales que resultan apropiadas para luchar contra la inflamación de las glándulas sebáceas que se detectan como causa recurrente en esta afección.

Es habitual que los cuidadores de perros bañen con estos champús a sus mascotas y que lo hagan con una frecuencia de una vez por semana para mantener el efecto protector de las fórmulas.

También se suelen proporcionar a los perros afectados por adenitis algunos tipos de antibióticos por vía intravenosa con la finalidad de reducir las posibilidades de que se desarrollen infecciones secundarias no deseables.

Todas estas estrategias pueden ayudar a mantener la sintomatología de la adenitis sebácea bajo control y hacer mucho por reducir en buena medida las molestias cotidianas de los perros.

Tratándose de una enfermedad difícil de erradicar, es importante conocer de boca de un veterinario especializado en afecciones en la piel de los perros cual puede ser el estilo de vida más recomendable y cuales los hábitos que hay que desterrar de su día a día en cada caso. Alimentación, cepillados, relación con el frío y el calor, los baños, su frecuencia…

La salud y el bienestar de los perros estará entonces en buenas manos, las suyas.