Archive for 20 enero 2015

4 causas para la hinchazón de los hocicos de los perros

Los seres humanos somos muy perspicaces a la hora de entender de estados de salud y de las situaciones emocionales de los demás. Nos basta con mirar cara a cara a quienes nos importan para apreciar en sus rostros cambios de estados de ánimo y de salud. Solemos decir que la cara es el espejo del alma, pero nos olvidamos de reconocer que también lo es de la salud.

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Nuestras mascotas tambien pueden sufrir molestas alergias

Nuestras mascotas tambien pueden sufrir molestas alergias

No hay secreto, es parte del marcado espíritu socializador de nuestra especie. Por esa razón, cuando empatizamos con nuestra mascota, cuando nos importa su estado de salud, buscamos en ellas esos mismos patrones que nos devuelven información muy cercana de cómo se encuentran. En ese sentido, nuestros perros están de suerte, porque estamos atentos a ellos por naturaleza.

Una de las patologías más comunes que podemos observar en la cara de los perros es la hinchazón de su hocico. Hinchazón, que, dependiendo del desarrollo de la afección, puede ser leve, o casi imperceptible, o resultar abultamientos escandalosamente grandes que pueden llegar a intimidarnos.

Sin embargo, más allá de la misma deformidad, lo que nos debe preocupar en estos casos no es lo que apreciamos, sino lo que no vemos. Cómo están las vías respiratorias del hocico. De la misma manera que se producen abultamientos hacia afuera, también se pueden experimentar hacia adentro en la zona nasal y dificultar la respiración.

De todo éso vamos a hablar en este comentario. En la idea de que, además de ser perspicaz y observador con las facciones de su mascota, también será sensible a las consecuencias de esos abultamientos e hinchazones de sus hocicos.

Piense que una intervención a tiempo, permitirá adoptar un tratamiento adecuado y, en consecuencia, evitarse las complicaciones. Veamos las causas más comunes de las hinchazones en los hocicos de los perros. Cuatro habituales:

-Infecciones. Las infecciones son las causas más comunes de las hinchazones en los hocicos de los perros. Todo puede comenzar con un corte o una punción previa. Verá que, en un estado avanzado de la afección, a los perros cualquier toque de hocico les resulta doloroso.

Si la lesión es grave, el veterinario tendrá que prescribir sí o sí antibióticos para el tratamiento. Acudir a un especialista es, qué menos, que una obligación. La afección puede empeorar en cuestión de horas.

Y la consecuente pérdida de apetito de los perros no hará más que agravar la afección. Los perros no querrán su comida, no estarán por sus piensos. El dolor los consumirá. Piense, además, lo molesto que puede ser masticar moviendo los músculos hinchados del hocico.

-Reacciones alérgicas. Hablamos de reacciones alérgicas, resultado de la picadura de abejas o de cualquier otro insecto. Ya sabe lo curiosos que son los perros y cómo son capaces de meter literalmente sus narices en todos lados. Hay medicamentos específicos que han de ser recetados por veterinarios y cuyas dosis dependen del peso del animal. Recuerde que este tipo de medicamentos específicos no pueden ser prescritos por una persona de una tienda de animales, la salud de la mascota está en juego.

-Mordeduras. Las mordeduras de otros animales pueden ocasionar también hinchazones en los hocicos de los perros, resultado de heridas abiertas o golpes, que pueden complicarse con infecciones si no son tratadas a tiempo.

-Intoxicación por acetaminofeno. Este agente puede inflamar el hocico de los perros, y no sólo de la punta de la nariz o la boca, sino también de algunas zonas más extensas de la cabeza. Se suelen hinchar del mismo modo las encías y el babeo puede ser persistente. Hay que tratar al animal con suma rapidez y, en casos muy extremos, se llega a realizar hasta transfusiones de sangre para contrarrestar los efectos del agente contaminante en el hígado de la mascota.

Visto lo visto hasta aquí, independientemente de la causa de la hinchazón del hocico de su perro, insistimos, no lo dude, busque ayuda de un especialista si su mascota presenta problemas para respirar o tiene vómitos. Las horas, todos los minutos cuentan.

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8 causas de vómitos en los gatos

Los vómitos en los gatos son una preocupación seria para los dueños de estas mascotas. Y es fácil adivinar por qué. Es una acción que surge de improviso y que relacionamos con algo básico, con las carencias de una alimentación adecuada. Así, resulta fácil entender que se pueda sentir que se está ante un problema de salud grave. Sin embargo, a menos que los gatos vomiten sangre o expulsen bilis, se trata de algo que resulta fácil de tratar en la mayor parte de los casos.

Existen varias razones por las que tu mascota expulsa bolas de pelo.

Existen varias razones por las que tu mascota expulsa bolas de pelo.

Veamos una lista corta, pero bien clasificada, de las causas más comunes de los vómitos de los gatos. Sólo algunas requieren un tratamiento y el apoyo de un veterinario. Empecemos con las bolas de pelo. Sí, tan comunes:

-Bolas de pelo. Probablemente es la primera de todas las causas de vómitos de los gatos. Seguro que lo sabe, los gatos se pasan su lengua áspera como el papel de lija, se limpian a sí mismos, se acicalan con la saliva y es fácil que los pelos arrastrados acaben en su aparato digestivo generando un atasco en el estómago.

Pero, a lo que vamos, los gatos tienen un sistema de desatasco natural. Una o dos veces al mes, cuando se saturan, suelen regurgitar la masa de pelo acumulada. No hay nada de lo que preocuparse. Ese es el origen de este tipo de vómitos.

-Comer demasiado rápido. Si su gato come sus piensos de manera muy rápida, porque está estresado o porque tiene que competir por la comida con otros gatos, los vómitos pueden ser parte del problema. Una comida mal digerida que no se puede asimilar y que el gato expulsa.

Una solución puede ser colocar los piensos para cada gato en cuencos diferentes para hacer desaparecer esa competencia y esas carreras. Ya sabe que los puede comprar en una tienda de animales y que hay muchos modelos para elegir.

-Alimentación no digerible. Los gatos son animales curiosos a los que les encanta mordisquear de todo. Papel, cuero, maderas blandas, telas… Eso puede hacer que algunas materias no precisamente comestibles acaben en su conducto digestivo. El acto reflejo de expulsarlo puede convertirse en un vómito.

-Cambio de dieta. Los gatos llevan mal los cambios repentinos de alimentación. Si sustituye comidas húmedas por piensos secos de hoy para mañana, su sensible sistema digestivo puede acusarlo. Tómese el tiempo para adaptar a su mascota a la nueva alimentación. Hágalo gradualmente, poco a poco.

-Alergias e intolerancias alimentarias. Algunos de los ingredientes de las comidas de los gatos pueden resultarles alérgicos y vomitar ser parte del plan natural para eliminar lo que no puede servir de comida.

Intente precisar qué alimentación es la que le resulta problemática a su gato. Éso sí, acuda a un veterinario para evaluar el caso. Seguramente le propondrá un cambio en la dieta. Otra cosa más, intente no prolongar durante mucho tiempo la alimentación del animal con esa comida porque los vómitos llevan consigo procesos de deshidratación a los que los gatos son muy sensibles.

-Infecciones. La salmonella o la giardia pueden producir infecciones internas en el organismo de los gatos y generar vómitos. Acudir a un especialista veterinario es de obligado cumplimiento.

-Parásitos. La anquilostomiasis, la lombriz intestinal, la tenia o algunos tipos de gusanos pueden desencadenar diarreas, pérdida de peso, debilidad y vómitos generalizados. Es importante que acuda en estos casos cuanto antes también al veterinario para que determine el alcance de la afección y pueda ofrecer un tratamiento.

-Venenos. Lo mismo, los gatos son animales muy curiosos y comer y beber de lo que no deben puede ser un problema. La relación de plantas que pueden resultarles venenosas es extensa, pero podemos incluir entre las más comunes, a las adelfas, al filodendro, a la hiedra inglesa, al geranio común, al ave del paraíso, al helecho espárrago, al lirio de los valles, y tantas otras menos corrientes.

Una receta de urgencia. Si cree que su gato ha comida algo que no debe, hágale tragar un cuarto de cuchara pequeña de sal antes de acudir rápidamente al veterinario. Es un remedio paliativo de urgencia que no sustituye al tratamiento posterior que debe indicar el veterinario.

Lo dicho, los vómitos de los gatos pueden resultar intimidantes, pero, como ve, en la mayor parte de los casos, su origen y soluciones están más cerca de nuestra mano de lo que pensamos.