Archive for 18 marzo 2014

Gatos sin malas pulgas

Uno de los parásitos más temidos por los cuidadores de gatos es la pulga. Muchas de las personas que aman a los gatos desarman su interés por acabar con ellas por culpa de una idea equivocada sobre la supuesta higiene peculiar de los gatos -ya sabe, los gatos no se bañan-. Con ello, las pulgas salen ganando. Pero una cosa no tiene nada que ver con la otra.

Gato con pulgas

Gato con pulgas

A un gato se le puede mantener su cuidado corporal sin abandonar la lucha contra las temidas pulgas ¿Cómo? Pues con collares antipulgas, con tratamientos tópicos u orales adaptados a los gatos y con champús y aerosoles. De todo ello vamos a hablar en las siguientes líneas en la idea de poner de relieve lo fácil que es apartar a las pulgas de los gatos.

Para empezar ¿cómo operan los productos antipulgas? Pues de una manera sencilla, rompiendo el ciclo vital de estos incómodos bichos. Eliminan a los huevos de las puestas efectuadas en la piel y en el pelaje de los gatos, a sus larvas y, en su caso, a los individuos adultos. Así, en este último caso, muertas las pulgas adultas, no habrá puestas futuras.

Hay que tener en cuenta, en todo caso, que una vez que se ha iniciado la infestación de las pulgas, éstas pueden ser difíciles de erradicar. Una forma igualmente sencilla es pasar diariamente la aspiradora para absorber las que se hayan colado en los lugares que frecuentan sus gatos, en las alfombras, cojines y demás.

Resulta imprescindible del mismo modo deshacerse de las bolsas de la aspiradora para evitar que puedan concentrar huevos sin eclosionar, lo que, a la larga se convertirá en un problema.

En el caso de su ropa de la cama, en el de las sábanas en las que le gusta dormitar a su gato, trátelas con cloro en los lavados habituales, hará desaparecer cualquier rastro de huevos y de minúsculas larvas que puedan contener.

Por lo que se refiere a su jardín, las plantas, la hierba pueden ser cómodos huéspedes circunstanciales para ese mismo tipo de precursores de las plagas de pulgas de los gatos. Asesórese para tratar las superficies ajardinadas de manera conveniente y con un tratamiento que sea compatible con su mascota. Pregunte en su tienda de animales, donde suela comprar sus piensos, sus suplementos, su comida.

-Collares antipulgas. Los collares antipulgas contienen productos químicos seguros y suficientemente estudiados que no hacen otra cosa que liberarse de manera controlada y que resultan absorbidos por el pelaje y la grasa corporal de la piel de los gatos.

Se trata de una buen sistema de prevención contra la aparición de estas plagas. Pregunte en una tienda de animales donde suela comprar los juguetes y todo para la alimentación de su gato.

-Tratamientos tópicos. Los agentes inductores de las preparaciones antipulgas se colocan en un lugar muy preciso, en los omóplatos de los gatos. Los tratamientos tienen una efectividad aproximada de unos treinta días y son los responsables de lo que comentábamos más arriba, de crear dificultades en la aparición de huevos, larvas y en el desarrollo de pulgas adultas.

-Tratamientos orales. Funcionan poco más o menos como lo hacen las de aplicación tópica en pastillas. Se administran dándolos a comer a los gatos y tienen una duración efectiva de treinta días. Los efectos contra las plagas de pulgas son exactamente los mismos que los de usos tópicos. Las cantidades de pastillas dependerán del peso, del sexo y del estado general de los gatos.

-Champús antipulgas. Se emplean especialmente por su probada eficacia contra las pulgas adultas. Suelen estar compuestos de piretrina, un insecticida que ayuda a combatir también a otros parásitos de los gatos como su garrapata.

-Aerosoles y sprays antipulgas. Se trata de los medios más socorridos para combatir grandes infestaciones, en 24 horas son capaces de matar a las pulgas adultas del cuerpo de los gatos y en las zonas tratadas. La duración del tratamiento, dependiendo del producto y de su concentración, se puede alargar hasta los dos meses incluso. Lo cual supone un tanto a favor de la prevención de infestaciones futuras.

Y esto es todo. Esta es toda la panoplia de agentes exterminadores de las pulgas de los gatos que su veterinario de confianza ya conoce. Con esta información ya tiene mucho ganado en la batalla contra las temidas pulgas de su mascota ¿No cree?

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6 plantas que plantan la vida de los gatos

Los dueños de gatos domésticos suelen ser personas sensibles que admiran a estos felinos por sus cualidades únicas. Sí, son como animales salvajes que viven a su aire en casa. Si de ellos dependiera -y muchas veces es así- irían a donde quieren y cuando quieren. Las mismas personas que aman a los gatos también suelen tener la misma sensibilidad hacia las plantas, las flores y todo aquello que les devuelve ese mismo sentido de naturaleza que buscan en sus mascotas felinas.

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¿Qué plantas son tócicas para nuestra mascota?

¿Qué plantas son tócicas para nuestra mascota?

Dicho ésto ¿pueden vivir en un mismo hogar plantas y gatos? Si al animal se le enseña a respetarlas y se les retira de su entorno inmediato, desde luego que sí. Otra cosa es la convivencia de los gatos con plantas que pueden resultarles dañinas y a las que ellos se acercan con su afamada naturalidad para investigar.

Ya sabe, los gatos son muy curiosos, pero en este caso puede hacerse muy cierto aquello de que ‘la curiosidad mató al gato’. Para evitar éso, le vamos a proponer una lista de las plantas que son potencialmente perjudiciales para su mascota. En su decisión queda cómo gestionar esa incompatiblidad. Vamos por partes. Comencemos por la humilde planta de la patata.

-Planta de la patata. Se trata de una especie con un potencial tóxico fabuloso para los gatos. El motivo no es la planta en sí, o sí, sino un componente químico, una toxina que desarrolla la misma solanácea para su defensa y que se encuentra concentrada en tallos y hojas. Una defensa pasiva que podríamos considerar química. Esa sustancia es la Glycoalkanoid Solamine. Pero ojo, también la podrá encontrar en cantidades variables en berenjenas, pimientos, tomates e incluso en un condimento muy común, el pimentón.

-Lirio tigre. Cuidado también, se trata de una de las plantas más venenosas con las que se puede topar un gato. Las consecuencias para su salud pueden ser fatales, mortales. Les produce insuficiencia renal a la que antecede un cambio radical en su conducta: Incremento inesperado de la sed, ausencia de apetito, vómitos más o menos fuertes y apatía, su gato parecerá somnoliento después de la ingesta de un pedazo de lirio tigre. Caso de no tratarse -como muy bien le recordará un experimentado responsable de una tienda de animales donde suela comprar los piensos de su mascota- la muerte de los gatos sobreviene en el corto espacio de 24 ó 72 horas como máximo.

-La hiedra. Más que la hiedra, habría que decir las hiedras, en muchas de sus variedades, no todas, pero sí en las que resultan más atractivas en jardinería y embellecimiento paisajístico. Es venenosa, y ante la duda, no las deje crecer en el entorno en el que conviven gatos. Especialmente si salen al aire libre donde crecen las hiedras.

-Crisantemo. El crisantemo, seguro que lo sabe es una planta con flor ornamental, muy cultivada en Oriente por su significado filosófico y religioso. Pero los crisantemos son un mal potencial también para los gatos. Son un veneno. Fíjese bien, no sólo porque su ingesta resulte dañina, sino incluso el simple roce de este vegetal con la piel de la mascota es suficiente para desecandenarle reacciones alérgicas que puedan afectar a la salud del animal ¿Se imagina una reacción alérgica en los ojos del gato? Tenga mucho cuidado con plantar crisantemos o incluso cuando reciba ramos de esta planta como regalo.

Muérdago. Se puede decir del muérdago prácticamente lo mismo que de la hiedra. Es un veneno potencial para los gatos que por su olor puede considerarlo una suculenta comida. La parte más tóxica del muérdago es la baya. Ya se imagina porqué en algunas zonas agrícolas y propiedades de campo con insectos perjudiciales y conejos y ganado no deseado se suele encintar con setos de muérdago todo los perímetros.

-Las cebollas. Si le gusta cultivar verduras y frutas en su huerta, sea cuidadoso con las que elige. Elija con la vista puesta en su ocio y en su consumo familiar, desde luego, pero por lo que más quiera no plante cebollas si tiene gatos. Su aroma penetrante los atraerá, pero su toxicidad tendrá también el potencial de acabar con la vida de su mascota.

Pero ¿por qué? Como le hemos contado con la patata, una sustancia, un tóxico contenido en la cebolla, es el culpable de sus cualidades ‘antigatos’. Se trata del disulfuro de N-propilo. El disulfuro no matará a su gato de manera rápida, sino lentamente si no lo advierte. Y es que produce anemina. Y apunte otro dato, el ajo es, en este sentido, igual de dañino que la cebolla. Los efectos a la larga, los mismos.

Ya ve que no es difícil ponerse en guardia contra las plantas de huerto y jardín que resultan dañinas contra los gatos, conociendo al enemigo podremos luchar de una manera muy simple evitándolo. No plantando las variedades que comprometen la salud de nuestra mascota. Tan fácil como éso.