Archive for 28 octubre 2013

Salud de los perros, por sus hígados la reconoceréis

Las enfermedades hepáticas en los perros representan unas de las principales causas de muerte en estas mascotas cada año. El hígado es un órgano muy importante para garantizar una vida larga y saludable en los perros.

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El hígado de nuestra mascota es uno de los órganos que más hay que cuidar.

El hígado de nuestra mascota es uno de los órganos que más hay que cuidar.

El hígado de los perros está en el centro de algunas de las enfermedades que resultan más dañinas para estos animales de compañía. Se puede decir que cuando el hígado de los perros está afectado, la salud del animal tiene todos los números para deteriorarse. Las funciones principales del hígado de los perros, como en los humanos, es la de purificar la sangre, eliminar los residuos tóxicos no deseados del organismo y proporcionar un ciclo de digestión ordenado y sano.

Yendo a lo más práctico, elaboremos en este apartado un sencillo glosario de circunstancias que conducen a la enfermedad hepática en los perros y, para redondear la exposición, los síntomas más comunes que a cualquier cuidador de perros le puede poner en la pista sobre una alteración negativa de las funciones del hígado ¿Nos sigue?
Así, ¿cómo se llega una enfermedad hepática? Los motivos pueden ser:
– Mala calidad de la alimentación.
– Infección bacteriana.
– Infección viral.
– Traumatismo. Un accidente, por ejemplo, el atropello fortuito de un coche o un golpe distinto, un golpe de calor, una subida inesperada de la temperatura, puede desencadenar una dolencia hepática en los perros.
– Medicamentos. Algunos medicamentos recetados a los perros por los veterinarios pueden desencadenar procesos hepáticos no deseados. Entre esos medicamentos, podemos encontrar el acetaminofeno, que, aunque está en todas las afecciones hepáticas por este motivo, no es el único desencadenante. Como se suele decir, consulte a su veterinario sobre este tema tan delicado de la salud de su mascota.
– Sustancias tóxicas. El medioambiente puede devolver un contacto contaminante que resulte fatal para los perros que tienden husmear, olisquear, como hábitos fundamentales de su conducta. Una de las sustancias tóxicas más temidas para desencadenar enfermedades hepáticas son los pesticidas, presentes en el tratamiento de cultivos, huertos y jardines privados y públicos.
– Vacunación. Las vacunas pueden generar en algunas razas de perros una alteración de las funciones hepáticas que resulte a medio y a largo plazo un serio problema para su salud.
– Defectos naturales. Algunos cachorros de perro, también en el caso de ciertas razas o de determinadas combinaciones de ellas, nacen con malformaciones en el hígado obligan al órgano a malfuncionar o a hacerlo de manera muy deficiente impidiendo, por ejemplo, la purificación de la sangre. Esa situación compromete, a su vez, el buen rendimiento de otros órganos a los que está muy ligado el hígado.
– Predisposición genética. Algo que hemos abordado en el ítem anterior, hay una componente genética que también forma parte de las condiciones a las que se tienen que enfrentar los animales a lo largo de su vida.
Una predisposición que pueden corroborar con su experiencia los profesionales que están al frente de una tienda de animales a la que solamos acudir para comprar comida para nuestras mascotas.
– Venenos. Parece obvio, pero hay que incluirlos del mismo modo en esta lista, los tóxicos generan problemas de salud con su combinación química potencialmente afectante.
Y ahora vamos con los síntomas de una afección hepática en los perros:
– Molestias gastrointestinales como vómitos y diarrea.
– Pérdida de apetito.
– Letargo. Un tipo de atonía injustificada en los perros.
– Vientre hinchado y/o distendido
– Heces decoloradas o grises sin motivo alguno.
– Orina sin color.
– Ictericia.
– Aumento de la micción y el consumo de agua.
– Problemas neurológicos severos como convulsiones o una conducta errática en los movimientos del perro, inseguridad por pérdidas de equilibrio ocasionales.
– Infecciones virales o bacterianas.
Se trata de una causa común para los problemas hepáticos para los que existe una prevención, y esta es el cuidado general de la salud y el control de las constantes vitales de los perros que podríamos traducir en vigilar y comprobar como come y como se desenvuelve nuestra mascota. Tan sencillo como eso.

Tras las huellas olorosas más temidas de los gatos

Un animal no deja de ser un animal por muy socializado que esté y por muy bien educado que llegue a considerarlo su amante cuidador. Esta sentencia es válida para todo lo que tiene que ver con los olores corporales de los gatos, los que son producto de sus micciones, los que tienen que ver con sus fluidos naturales.

Nuestras mascotas marcan sus territorios y uno de sus preferidos suele ser nuestro (su) sofá.

Nuestras mascotas marcan sus territorios y uno de sus preferidos suele ser nuestro (su) sofá.

Y es que los gatos mejor educados no están libres de dejar manchas de orina en el lugar en el que a usted le horroriza verlas. En estas líneas, vamos a compartir con usted algunas sencillas estrategias para minimizar el alcance de esos malos olores con la intención de facilitar la integración y la convivencia de los gatos. Y, de paso, crear un buen ambiente familiar, empezando por los aromas.

-Limpie las manchas dejadas por su mascota con rapidez y eficacia.
Seguro que alguna vez lo ha experimentado, su gato subido a un sofá o recostado sobre la alfombra deja su ‘huella’ con olor a orines. La solución más eficaz es limpiar cuanto antes porque la micción de los gatos deja un olor duradero. Si se seca la orina, será más difícil de retirar y olerá peor.
La orina fresca se ha de retirar primero con un papel absorbente, por ejemplo, con una servilleta de gruesa, pero también valen periódicos o incluso toallas. La idea es que se retire la mayor cantidad de líquido. A continuación, ha de enjuagar la mancha con agua fría. Puede hacerlo apoyándose en la capacidad de absorción de una esponja bien mojada.
Una vez retirado el charco y diluida la proporción de orines, ayúdese de un neutralizador de olores de mascotas, lo podrá encontrar y comprar en una tienda de animales, los hay para perros y para gatos. Son sustancias que tienen en cuenta la densidad química de la micción de los gatos, su acidez y su pH.
Pero vamos a más. Si la mancha de orines ha empapado el relleno que hay debajo de la alfombra, dele la vuelta y trabaje sobre él de la manera descrita. En el caso, de los cojines de los sillones, la estrategia es el lavado a mano o en lavadora, según sea el caso, pero también podemos hacer una limpieza como le hemos propuesto para una alfombra. Saque el forro de los cojines, mire cómo ha quedado el relleno y actúe.
Y algo más que ha de tener en cuenta, utilice productos testados y que no introduzcan ninguna química tóxica. Su gato intentará volver a colocarse sobre el lugar en el que se encuentra cómodo y en el que ha orinado.
No resulta difícil entender cómo unos lametones sobre la zona tóxica, como lo haría sobre su comida o sus piensos, pueden resultar potencialmente fatales para la mascota. Téngalo en cuenta.

-Manténgase al día con la limpieza para evitar los malos olores
A los gatos hay que limpiarlos, hay infinidad de productos para su higiene que usted puede comprar en una tienda de animales. Si usted limpia a su gato con la frecuencia adecuada y con los medios que le hemos sugerido, disfrutará de una mascota sana y que no le dará problemas con los olores. Eso incluye olores corporales y mal aliento ¿Cómo? con una conveniente higiene bucal, con cepillado y con productos adecuados.
Una solución alternativa. Limpie la boca de su gato con bicarbonato sódico y agua, utilice bastoncillos para la higiene de los oídos y del pabellón auditivo ¿Un producto natural y casero? vinagre blanco, alcohol muy rebajado y agua.
Hablemos ahora de humedades. Uno de los problemas de la higiene de los gatos es la humedad que puede quedar retenida en su cubierta de pelo y que no se retira adecuadamente.
Estamos hablando de que, bajo determinadas condiciones, puede convertirse en hongos y ellos son la puerta para el desarrollo de toda una serie de patologías relacionadas con los problemas de la piel ¿Solución? Secar el pelaje con un secador de pelo con baja intensidad de calor y, para la finura de los gatos, de los de poco ruido.

Y ahora, usted tiene la palabra, contra esa huella olorosa que no desea de los gatos.