Archive for 28 julio 2013

El parto de las gatas vivido en familia

La maternidad de los gatos después del nacimiento de su camada puede ser una experiencia imborrable y una manera excelente de estrechar lazos con nuestra mascota. Las gatas se entregan a la maternidad de una manera sentidamente instintiva con costumbres que nos pueden sorprender, con comportamientos que algunos cuidadores de gatos llegan a experimentar como una transformación muy significativa de sus hábitos.

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Compartir el alumbramiento estrecha los lazos con nuestra mascota

Compartir el alumbramiento estrecha los lazos con nuestra mascota

No pocos cuidadores de gatos disfrutan con ese cambio inesperado en el que su gata hace de madre y se pone las pilas. Los gatos hembras suelen tener dos comportamientos diametralmente diferentes en el momento final de la gestación, cuando el parto es inminente. O bien, desaparecen de la escena y se van a un lugar aislado, y, si acaso, sólo vienen a por sus piensos; o bien, hacen todo lo contrario, se acaramelan alrededor de su cuidador con la instintiva intención de gatos de que colabore en el nacimiento que siente cercano. Ahí es nada. A escasos segundos de producirse el alumbramiento de su camada de gatos pequeños, las madres se aprestan a lamer con insistencia el hocico de las crías con la intención de limpiar los conductos nasales de ocasionales costras que les impidan respirar.

Y en el mismo momento, se verá a esa misma diligente gata comiéndose la placenta de sus crías, previo corte a mordiscos del cordón umbilical de cada gatito, algo que suele confundir a los amantes de los gatos menos experimentados. Sobre todo, si no han podido ver la secuencia completa de esa alimentación oportunista –porque lo es en beneficio de la recuperación de las gatas después del parto- y todo lo que aciertan a ver es un reguero de sangre y restos, desperdicios de carne que no saben explicar. No hay nada de extraño en ese comportamiento, es, como decimos, absolutamente natural. Para los días que han de venir quedan más tareas dedicadas de madre gato. Una de ellas es la limpieza también a lametones de la zona anal de cada cría. Y lo hace por dos motivos, para garantizar que no haya obstrucciones y para estimular la defecación y la acción de orinar.

El primer amamantamiento puede resultar toda una experiencia, especialmente para los niños de la casa. La gata se tumba de lado frente a las crías, adoptando una forma como de media luna y extiende sus patas delanteras para ponerlas en contacto con la piel de sus crías.
Es una de las dos formas que tienen los gatos para atraer a sus gatitos al primer amamantamiento; el otro gesto es un ronroneo pausado, rítmico, agradable que es también una invitación para hacer la primera comida. Por supuesto que los gatos pequeños también entran en el juego del recital de maullidos melosos. Luego, lo demás, el resto de la alimentación de los pequeños será consecuencia de un hábito acompañado de una delicada predisposición de la gata. Algo que ha de tener en cuenta es el instinto protector de las gatas, celosas de la seguridad de su nueva prole. Si en algún momento se siente amenazada por extraños, puede que se enfrente de manera agresiva a esa persona.

Lo más dulce de la nueva situación, la de tener en casa una gata con una camada de gatitos es que, en el caso de que el animal no perciba la presencia de sus cuidadores como una amenaza, el simple hecho de estar junto a la prole mientras les da su comida, resulta un gesto de notable aceptación.

Como muy bien saben los profesionales dedicados de cualquier tienda de animales donde solemos comprar todo lo que necesitamos para los gatos. Vivir la maternidad y el nacimiento de unos cachorros de gato en casa en sintonía y con la aceptación física de nuestra mascota puede representar uno de los recuerdos más imborrables de la relación con nuestro animal de compañía felino.

Gatos y neumonía: Sintomatología, tratamientos y algo más

¿Gatos sensibles a las afecciones pulmonares, a la neumonía?, por supuesto que sí, como en los humanos ¿Por qué iba a ser diferente? Compartimos con ellos mucho de lo que nos une como mamíferos que somos.

El cuidado correcto es importantísimo para la recuperación de nuestra mascota

El cuidado correcto es importantísimo para la recuperación de nuestra mascota

Para los gatos, la neumonía es una enfermedad que puede poner en peligro sus vidas. Tanto como para merecer este comentario, y, si usted gusta, su atención. Veamos primero qué es la enfermedad y cómo obra en los gatos.

Sí, la neumonía es una infección pulmonar. Una afección que se inicia como una infección bacteriana que puede originar la más común de ellas, el calicivirus felino. Pero no es el único agente, algunos desencadenantes pueden ser tan marginales como la presencia de un cuerpo extraño, un objeto de pequeño tamaño que los gatos consigan aspirar por sus vías respiratorias.

Así, ¿Cuál es la sintomatología de la neumonía de los gatos? ¿Qué nos debería alertar en el estado del animal para caer en la cuenta que estamos ante un cuadro de este tipo? Veámosla:
-Fiebre.
-Dificultad para respirar.
-Cianosis. Lenguas y encías ligeramente azuladas.
Los gatos, a medida que evoluciona la enfermedad, pueden rechazar la comida y la bebida, con lo que al cuadro de la neumonía se puede sumar también la deshidratación y la desnutrición que empeorarán el estado general de la salud del animal.

¿Qué hacer si percibimos algunos de estos síntomas en los gatos? Pues lo más obvio, no perder el tiempo preguntando o buscando consejo en una tienda de animales, sino acudiendo directamente a un veterinario de confianza. La detección precoz de la enfermedad es una garantía para atajar la enfermedad en sus estadios iniciales.
Lo que hará el veterinario será tomar radiografías o ecografías de la zona pectoral y pulmonar del animal para determinar el estado, y, en su caso, el alcance de la dolencia. También tomará muestras de los fluidos presentes en los pulmones y en el sistema respiratorio para determinar qué tipo de bacteria es el que está afectando a la mascota.
Los tratamientos más comunes para este tipo de infecciones son los que se basan en los antibióticos, por ejemplo, enrofloxacina, penicilina o amoxicilina. Estos medicamentos se presentan en formatos líquidos, en tabletas, y, por regla general, han de tomar apenas una vez al día con su alimentación normal o reforzada, según los casos.
En situaciones realmente graves, en las que está comprometida la funcionalidad del aparato respiratorio, el veterinario puede aplicar oxígeno.
Los especialistas pueden prescribir también algún diurético, como los del tipo de la furosemida, con la finalidad de acelerar la eliminación del líquido retenido en los pulmones.
No olvide seguir aplicando el tratamiento aunque los síntomas hayan desaparecido, porque nos enfrentamos a una enfermedad basada en la proliferación de bacterias, que, en el caso de dejar de ser eliminadas sus colonias, pueden volver a quedar en condiciones de regenerarse reproduciendo la neumonía nuevamente. Las dosis son también muy importantes.

Por último, ¿qué hacer para mejorar la administración de los medicamentos? Veamos algunas técnicas para conseguirlo.
-Uso de arerosoles. Probablemente se lo recomiende el veterinario, es una forma muy sencilla de administrar la medicación a un animal con la sintomatología descrita.
-Vaporizador. Aplique un vaporizador en las fosas nasales del animal para ayudarle a liberarse de las mucosidades y mejorar su respiración natural.
-Masaje torácico. Los masajes sobre el pecho de los gatos con neumonía le ayudarán a expectorar algunos de los fluidos retenidos en los conductos respiratorios.
-Pera. Use esa típica pera de goma para extraer la mucosidad de las cavidades nasales. Las podrá comprar en una tienda de animales que atienda las necesidades de los gatos.
-Alimentación. Dé la comida a su gato con la mano, con su voluntad mermada y su apetito desaparecido, tal vez tenga que utilizar una jeringa para conseguir que se nutra.

Consulte, en cualquier caso, también con su veterinario.

Instinto de perros para una relación a dos bandas

La frase aquella de que el perro es el mejor amigo del hombre resulta un tópico ¿No lo cree? En realidad, los perros se comportan de forma leal con los humanos porque su instinto les lleva a manifestar su apego de las maneras que seguramente usted ya conoce y que aprecia.

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Existe una muy buena interacción entre los perros y los hombres. Descubre las razones.

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Se trata de instinto de un animal con el que, en cualquier caso, compartimos el 70% de nuestra carga genética. Lo que es un buen comienzo para una relación entre seres tan biológicamente cercanos.

Por si tiene curiosidad en saber cómo mueven los perros sus instintos en sus acciones e interacciones con los humanos, le invitamos a seguir leyendo estas líneas, porque trataremos esas fórmulas de comportamiento que llevan a los perros a centrarse en nosotros y a depender de nuestra cercanía. Instinto de perro, una relación a dos bandas. Veamos esas claves:

-Cara de perro ¿Le parece que su perro tiene siempre la misma expresión facial? ¿Sí? Pues está equivocado, muy equivocado, los especialistas han detectado hasta un centenar de expresiones en sus rostros. Muchas de ellas, la gran mayoría combinando los movimientos de sus orejas. Tal vez por eso no le resulten tan familiares las expresiones porque sus cambios de gestos no hay que buscarlos en el ceño o en las comisuras de sus labios, sino más arriba.

-Reloj perruno en hora. Los perros tienen un reloj interno muy bien calibrado. Son capaces de saber cuándo les toca su alimentación, cuando vamos a buscar sus piensos para la comida, cuándo estamos a punto de llegar a casa, cuándo va a sonar esa sirena que tanto le molesta o cuándo esperamos a alguien que llega de forma periódica a casa, como el cartero. Y mucho más que usted seguramente ha experimentado en su estrecho contacto con su mascota.

-Narices de siete leguas. Los perros nos reconocen por nuestros olores. Tan fino es su olfato que si la parte competente del órgano olfativo de los perros, su membrana, se extendiera sobre el suelo en dos dimensiones, asómbrese, sería más extenso, más grande que el propio perro. Por esa razón, son capaces de detectar su comida o el aroma de sus piensos, o peor, el olor de los suplementos que no les gusta, a la legua. Y un dato. Si usted quiere que su perro aprenda rápido alguna tarea, combínela con su alimentación. Un regalo de comida para una tarea bien hecha. Es parte de su instinto de socialización y de su dependencia que comentábamos al principio.

-Higiene de perros. Si le preocupa la higiene de su perro, tanto como para estar al tanto de lo que le puede ofrecer o lo que puede comprar para mejorarla en una tienda de animales, sepa que, en condiciones normales, no tiene por qué estar más comprometida de lo que seguro se imagina. Un dato. En la boca de los perros, hay menos bacterias potencialmente infecciosas que en la de los humanos. En un contacto con el perro, en ese sentido, está claro quién es el que corre más riesgos.

Hasta aquí algunas referencias bajo las que se mueve la percepción y la salud de los perros, y, en consecuencia, su interacción con los seres humanos. Se trata de una base biológica si lo quiere ver así, sobre la que se explica el comportamiento de los perros y sobre la que también puede crecer el afecto de las personas hacia estos increíbles animales. Si tiene perros, seguro que sabría decir muchos motivos para hacer cierta esta última frase. Instinto de perros para una relación a dos bandas.