Archive for 15 marzo 2013

Tras un rastro de sangre de gato

Encontrar sangre en las heces de los gatos es motivo de alarma común entre los amantes de estas mascotas, por cuanto se suele deducir que el animal puede sufrir un daño interno, con el agravante de que no puede verlo, para el que desconoce su origen, no sabe de su gravedad, y, sobre todo, no puede curarlo como haría con una herida sobre la piel.

La observación regular de la mascota permite adelantarse a cualquier complicación en su salud

La observación regular de la mascota permite adelantarse a cualquier complicación su salud

Los rastros de sangre en las heces de los gatos desatan la impotencia y la preocupación entre los cuidadores, especialmente cuando los afectados son gatos de corta edad.

Los motivos físicos que dan lugar a la aparición de sangre en las heces son muy variados. Vamos a comentar los más comunes, en la idea, simple, de desactivar cualquier preocupación y orientar sobre los orígenes y los tratamientos que se aconsejan en cada caso.

Parásitos intestinales. Los parásitos intestinales son relativamente frecuentes como desencadenantes de esos episodios de sangrado. Se suelen asociar a los síntomas de la coccidiosis, pero también a infecciones bacterianas protagonizadas por las llamadas bacterias campylobacter o las clostridium.

Estas últimas causan colitis que pueden llevar la sangre a las heces y al exterior para ser visibles. Un cultivo fecal pedido por el veterinario puede descartar un desarrollo de la salmonella y ayudará a centrar cualquier tratamiento.

– Irritación del tejido rectal. Algunos gatos obligan a una eversión de la mucosa rectal cuando se esfuerzan por defecar. El tejido de la mucosa rectal suele irritarse con mucha facilidad y quedar saliente en la abertura.

Un roce o una excesiva tirantez de la piel en esa zona tan sensible puede provocar la aparición de sangre que manchará las heces. El desencadenante de todo este proceso puede ser un excesivo consumo de piensos secos, de comidas con poca agua, alimentación muy deshidratada, que fuerza en exceso los músculos rectales de los gatos con las consecuencias descritas. Se trata de una alimentación que adolece de fibras

Un veterinario podrá ayudarle a elegir los piensos más adecuados para los gatos que tienen esta tendencia en su mucosa rectal que podrá comprar en cualquier tienda de animales de entre la variedad de piensos, calidades y composiciones disponibles para los gatos.

– Golpes. Los gatos son animales muy territoriales, en los que usted tendrá que reconocer también cierta vena acrobática. Tanto una cuestión como otra, puede llevarlos a sufrir daños internos que se dejen ver como rastros de sangre en sus heces.

Nos referimos a las riñas de los gatos entre sí, peleas por un entorno, por copular, por el liderazgo en un momento determinado y entre congéneres. Riñas que pueden dar lugar a golpes y a heridas internas que delata la sangre.

La otra causa potencial son los golpes generados por sus aventuras nocturnas, por los saltos y cabriolas que a los que están acostumbrados, que pueden dejar las mismas secuelas.

Parásitos, irritación rectal o golpes son sólo tres condiciones de mala salud que pueden dar lugar a la aparición de sangre en las heces de los gatos.

Aún hay otros motivos para los rastros de sangre de los gatos que también cuentan en la casuística y en las estadísticas de los veterinarios, pero para los que no hay un patrón, una explicación única.

Su parte del trato cuando se decidió a disfrutar de la compañía de su mascota es cuidarla y nada mejor que hacerlo con la observación regular del animal, incluidas sus heces, para adelantarse a cualquier complicación de salud en la que la sangre vertida en sus paquetes fecales puede ser una advertencia de que algo no anda bien.

Para el veterinario, lo que corresponde, encontrar el motivo de la aparición de la sangre.

Anuncios

Cuando la vejez de los perros llama a la puerta, los cuidados y los mimos abren la puerta

Nuestras mascotas envejecen, es inevitable, y adaptarnos a las condiciones que se derivan de su senilidad también forma parte de nuestros cuidados más dedicados. Los perros viejos muestran cambios en sus cualidades físicas, en su conducta, y se encuentran más expuestos a padecer ciertas enfermedades propias de la edad.

Patrocina MascotaSana: Productos naturales para Perros Sanos

Nuestro fiel el intemporal amigo....

Nuestro fiel el intemporal amigo….

Estar atentos a los cuidados apropiados, a su alimentación, a las condiciones de su estilo de vida y a todo lo que les rodea en nuestro entorno humano es parte de esa vigilancia activa que acompaña al amor a nuestra mascota.

Pero ¿cuáles son esos síntomas de envejecimiento naturales? Esos detalles visibles pueden ser la aparición de canas, pelos blancos que antes no existían sobre el pelaje del animal, un dolor que los perros demuestran en sus articulaciones, la reducción de su actividad física, la falta de apetito, o, dicho de un modo simple, la tristeza del perro, su falta de vitalidad y de alegría para jugar.

Un perro con siete u ocho años, podemos decir que ya está en ese periodo de vejez que no se corresponde cronológicamente con la edad, con los años de los humanos. Es más, en algunos perros, en algunas razas, la barrera de los cinco años puede ser la del abandono de la madurez para entrar en el principio de la senectud.

Téngalo muy en cuenta, y no dude en informarse sobre este punto en su clínica de veterinaria de referencia o, en su caso, en la tienda de animales donde acostumbre a comprar los piensos, la comida de su perro. Esa cronología le ayudará, por ejemplo, a anticiparse a las patologías de las que hablaremos a continuación en estas líneas.

Y si hablamos de las enfermedades propia de la vejez de los perros tendremos que referirnos a toda una serie de patologías. Entre las más comunes:

Caries. Las caries son un problema de salud en la boca de los perros con idénticas manifestaciones que en los humanos. Sus primeros síntomas pueden aparecer incluso a los tres años de edad de los perros. Se dejan ver en la boca de las mascotas como encías rojas, sarro o mal aliento.

La caries, y los posibles dolores que la acompañan, pueden hacer que los perros ingieran menos comida, que su alimentación se reduzca y que se priven de la necesaria nutrición.

La caries, las infecciones en la boca pueden trasladarles al sistema digestivo toda clase de bacterias que, en un organismo debilitado por una alimentación irregular, pueden hacer avanzar otras enfermedades de origen infeccioso y carenciales.

Si de lo que se trata es de que los perros traguen la comida sin masticar, el problema digestivo adquiere otro perfil cuando se fuerza a su organismo a tratar alimentos enteros o casi sin trocear.

Una solución para acabar con este riesgo es el cepillado regular con cepillos y con cremas que podrá encontrar y comprar en una tienda de animales. Si el avance del sarro es importante, tal vez de lo que se trata es de evaluar también una limpieza con un veterinario competente y, en el peor de los casos, sopesar la extracción de las piezas comprometidas e irrecuperables.

Cáncer. Otra de las enfermedades propias de la edad de los perros es el cáncer o, para ser más exactos, los distintos tipos de cánceres que resultan comunes entre las diferentes razas de perros domésticos.

La observación regular de la piel, palparla a la búsqueda de irregularidades o malformaciones bajo el pelaje, la observación del comportamiento del perro o los chequeos regulares son buenas estrategias para adelantarse a las consecuencias de la aparición de los tumores. En los casos de cáncer en perros, como también sucede a los humanos, el descubrimiento de la enfermedad en fases tempranas de su desarrollo es muy importante para una recuperación exitosa del animal.

Artritis. La artritis es una enfermedad de las articulaciones degenerativa y que no es curable. Si ése fuera el caso de su perro ya mayor, la solución paliativa es la de proporcionar algún tipo de calmantes con los que aliviar el malestar de fondo del animal, siempre con supervisión del veterinario, por supuesto. O, en su caso, limitar la actividad física de la mascota para evitarle esas mismas condiciones de sufrimiento.

Por último, una nota al margen en relación con la ancianidad de los perros que no deja de ser un punto a tener en cuenta, independientemente de las condiciones de salud del animal, y es la vigilancia de la dieta, de la alimentación.

Así, en líneas generales, resulta más beneficiosa una dieta húmeda, comida no seca, para los perros ya mayores, porque resulta más fácil de digerir para reducir la aparición de enfermedades hepáticas o renales. También es conveniente que se informe con su veterinario sobre la oportunidad de administrar antioxidantes a su mascota, de cómo contribuir con su alimentación para evitar cualquier tipo de obesidad. Suplementos para mejorar su sistema nervioso, su actividad cerebral.

Por lo demás, vigilancia, atenciones, cepillados regulares y cariño, mucho cariño para un animal que necesita probablemente más atenciones que nunca, que usted, seguro, que sabrá convertir en mimos.