Costumbres felinas, gatos en hora como relojes

Si usted es amante de los gatos, si los trata y los conoce bien, entonces habrá caído en la cuenta de lo sensibles que son estos felinos y conocerá de su estrecha relación con el entorno.

Gato Feliz

La rutina les ayuda a ser felices

Esa es parte de sus habilidades como cazadores al acecho, herencia de su pasado salvaje, pero también es un atributo que se puede volver contra ellos. Y es que los gatos tan sensibles llegan a sufrir estrés ante los cambios imprevistos. Grandes dosis de estrés continuado pueden llegar incluso a afectarles seriamente a la salud. Si usted ama a los gatos, si desea lo mejor para su mascota, le convendría saber qué es lo que puede hacer en su entorno doméstico para minimizar el impacto del estrés en su pequeño felino.

A fin de cuentas, para mejorar el bienestar del animal, pero también para hacer posible la convivencia de todos en casa. Porque un gato estresado creará problemas por su comportamiento en casa. Antes que nada ¿cómo podremos detectar el estrés en nuestro gato? En principio resulta simple de diagnosticar, no hay que ser un experto para percibirlo. La conducta estresada de un gato se puede asociar de alguna manera a cómo vemos el nerviosismo humano.

Podemos afirmar que cuando los gatos se muestran anormalmente irascibles, agresivos en circunstancias corrientes, de improviso, podemos estar ante un cuadro típico de estrés, descartando otros desencadenantes, por supuesto.

También cuando tras una acción que lo inquieta, su respuesta resulta nerviosa, agresiva o huidiza y se prolonga en el tiempo. Por otro lado, cuando los gatos hacen sus necesidades fuera de la caja de arena que nos apuntamos a comprar en la tienda de animales, pueden también estar calificándose como animales estresados. Igualmente cuando pierden el apetito, cuando no comen su comida, cuando se desentienden de sus piensos y no llevan una alimentación a regla, probablemente estemos también ante un cuadro de estrés.

Sabemos ahora cómo reconocer el nerviosismo en los gatos ¿pero qué es lo que puede desencadenar ese comportamiento? Los motivos pueden ser muchos y muy variados, algunos realmente incompresibles para los humanos, que, por supuesto, piensan en clave humana. Algunas de esas circunstancias pueden ser, por ejemplo, la pérdida de otra mascota, puede ser por el llanto de un bebé, puede ser consecuencia de unas celebraciones ruidosas en casa. O, tal vez, por las obras de construcción en la vivienda de al lado o por algo tan poco lógico -para nosotros- como un cambio de rutina en la comida, en sus piensos, como una modificación de su entorno, un simple cambio en la colocación de un sofá familiar.

Ya habíamos comentado que los gatos son sensibles. Muy sensibles. ¿Qué hacer entonces para reducirles el impacto de esa ansiedad? Pues la respuesta más obvia es evitar todo lo que hemos señalado que le produce ese estado nervioso a los gatos. Vamos a hacerlo sencillo, vamos a dar tres pautas fáciles de aplicar. Unas normas. Norma número uno contra el estrés de los gatos. No realizar cambios de entrono drásticos. ¿Se imagina usted qué sentiría si cuándo al volver a casa descubriera que su coche no está y qué se lo han robado? Algo así es lo que ‘sienten’ los gatos, un susto, un vacío una pérdida, porque un elemento de su entorno, de su entorno -los gatos son muy posesivos y territoriales- de pronto se ha volatilizado.
Tal vez los cambios menos asimilables son los de las apariciones de cosas nuevas en su ambiente, como es el caso de muebles grandes, con formas y olores desconocidos. Si ha de hacer cambios, busque que sean paulatinos, que los pueda ver la mascota. Segundo consejo contra el estrés de los gatos. Cree un espacio libre de estrés en el que el animal se encuentre a su aire de forma independiente.

Una zona insonorizada, un lugar con un ambiente estable y controlado. Sí, esa puede ser una solución. Como ayuda tiene algunos productos que se venden como feromonas envasadas y que aportan aromas que al gato le resultan familiares y los tranquiliza. Puede ser un refuerzo. Recuerde que los tiene a su disposición y que los puede comprar en las tiendas de animales más cercana, junto a sus piensos, a su comida y a sus suplementos. Pídalos por su nombre. Tercera norma contra el estrés de los gatos. En tres palabras, rutina, rutina y rutina. Rutina con mayúsculas, los gatos la necesitan y si usted la tiene en cuenta le aportará un gran beneficio para su mascota.

Pero ¿qué es rutina para un gato? Algo tan simple como comer su comida, sus piensos a su hora, que sus entradas y sus salidas de casa sean previsibles para el felino, un régimen de sueño y de vigilia adaptado a las necesidades del gato no a las suyas, que determinados ruidos antecedan y estén relacionados con ciertos acontecimientos. Puede ser un reto, pero los beneficios para la salud de su mascota se lo merecen. Costumbres felinas, gatos como relojes.

One response to this post.

  1. Me ha gustado el artículo. Los gatos domésticos son de costumbres fijas, como relojes.

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