La suave y delicada piel de los gatos habla de su salud

Los gatos son animales muy sensibles, éso parece fuera de toda duda. Su piel y su pelo forman un todo único que les proporciona información sensorial sobre su entorno. La piel y su pelaje, por decirlo de alguna manera, y de una forma poética, son dos puentes tendidos permanentemente a la realidad que les envuelve.

El pelaje de nuestra mascota nos da información muy importante

Cuando un gato tiene algún tipo de problema de salud en su piel, su contacto con el mundo, su capacidad para relacionarse con el entorno se debilita. Por esa razón, el cuidado de la piel del gato, más allá de toda condición de salud, es una forma de autentificar la personalidad y el instinto natural de nuestra mascota.

Sólo hay que observar a nuestro gato para determinar si tiene o no una afección de piel, como nos recordará, sin ir más lejos, cualquier responsable de una tienda de animales donde acostumbremos a comprar el pienso para gatos y, por su puesto, nuestro veterinario de confianza.

Un gato con problemas de piel, o con una afección en su pelaje, tenderá a asesarse con la lengua con las patas de manera insistente y nerviosa, como será evidente cualquier caída del pelo o una necesidad compulsiva de rascarse en las paredes o incluso contra nosotros.

Tal vez se deba a una afección psicosomática que tenga que tratar nuestro veterinario o una dermatitis, una alergia por una alimentación, por un pienso, una comida inadecuadas, acné, inflamaciones en o bajo la piel, tiña, pelagra o abcesos de muy variado tipo y origen.

Las enfermedades psicosomáticas, como sucede con los seres humanos, pueden ser el resultado de una inadaptación al entorno que se manifiesta con un exceso de stress. La solución que podrá marcar el veterinario es aquella que permite reestablecer las condiciones de vida más adecuadas para nuestro gato.

A veces, un juguete, como los que se pueden comprar en una tienda de animales, ésos que tienen forma de pelotas, de vivos colores y brillantes; son suficientes para generar emotividad a nuestro gato y para sacarlo de su estado de postración.

La dermatitis en los gatos se manifiesta con una sequedad y descamación de la epidermis, a veces con picazón e hinchazón y pérdida de pelo. El origen de la dermatitis en los gatos es muy variado.

Puede ocasionarse como consecuencia de la acción de los parásitos, en especial de las pulgas, sobre su piel, pero también ser una reacción alérgica a algún componente de su comida, algo que en la alimentación, en el pienso habitual, se comporte como un agente nocivo y reactivo. La solución es, en su caso, un cambio en la alimentación del gato y la acción combinada y controlada de antibióticos y reposo en la fase de recuperación.

Una variación también común como la dermatitis es el acné, que no es más que la obstrucción de los poros de la piel por efecto de un agente que los ha contaminado. Como en el caso de las personas, el acné se traduce en granos y espinillas de los que el gato puede estar tentado de desprenderse, rascándose. De ahí, a la infección sólo hay un paso.

La tiña en los gatos es otra de las enfermedades de la piel relativamente comunes. Se trata de la acción de un hongo que se instala en la epidermis del animal y que actúa como un parásito.

El gato pierde el pelo, picor extremo, hinchazón y dolor, en algunos casos. La tiña es un problema para el gato, pero también para los que conviven con él, porque no sólo es transmisible a otros animales como los perros o las mascotas más pequeñas, roedores y demás, sino que puede afectar a las personas que conviven estrechamente con el gato afectado.

Los abcesos tienen un origen en daños ocasionados por rozaduras o mordeduras producidas en las peleas y en contacto agresivo con otros gatos. En casos extremos, la herida se infecta y se crea pus, además del correspondiente dolor. Uno de los lugares más expuestos a los abcesos por mordeduras son las patas y, sobre todo, la base de la cola, tanto por arriba de ella, como por debajo.

El tumor es otra de las afecciones de la piel de los gatos, acostumbrados por su instinto a frecuentar todos los ambientes a su alrededor, los que les ofrecen protección y los que, al contrario, pueden ser el principio de sus enfermedades más graves.

También como en el caso de los humanos, los tumores pueden ser benignos o malignos, cancerosos, y desarrollar enfermedades terminales en estos animales. Al primer síntoma, la visita al veterinario es una necesidad por no decir que urgente.

La última de las afecciones de piel que resultan problemáticas para los gatos es el llamado síndrome de la cola grasienta. La cola grasienta es éso, un desarrollo anormal de las glándulas sebáceas de la cola de los gatos que genera infecciones e irritaciones en esa parte de su cuerpo. La visita al veterinario es también en este caso de obligado cumplimiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: