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Cortar el rabo a los perros trae cola

El corte de la cola de los perros es una práctica muy extendida entre los criadores de estos animales. Los hay que la defienden como una forma de mantener los standares de las razas y también los hay que consideran que se trata de una forma bastante bárbara de tratar a un animal.

En algunas razas de perros es o ha sido costumbre cortarles el rábo

Los que apoyan el corte de la cola remiten sus argumentos, además de los de la consideración sobre la pureza de la raza, a otros criterios como el de la mejora del esfuerzo en el trabajo de los perros.

Para algunos, la eliminación de la cola reduce los riesgos de contraer ciertas enfermedades relacionadas con la piel. Para otros, la misma limpieza de los animales puede estar comprometida con unas colas pueden contribuir a hacer más insalubres los lugares reducidos o cerrados que comparte con el hombre en la actualidad y en su mundo.

A pesar de lo que la gente cree, no se trata de una práctica que tenga que ver con el aumento de la fuerza del animal o con la necesidad de un cambio en la alimentación para modificar el metabolismo del perro. La comida, en este caso, no tiene nada que ver con el corte de la cola de los perros, como nos recordará cualquier responsable de una tienda de animales donde acudamos a comprar el pienso para nuestro perro.

Como sucede con los veterinarios, los responsables de las tiendas de animales donde podemos comprar productos para mascotas y recibir asesoramiento sobre estos temas, también se debaten entre estar a favor del corte de la cola de los perros o mantenerse firmemente al margen de esta práctica.

Los que se oponen a ella, la consideran una intervención inhumana, los que la apoyan razonan si co mismo si la tuvieran. Si un boxer, un spaniel o un rottweiler serían lo mismo con una cola larga.

Sea como sea, se trata de una práctica muy antigua que ya se conocía y estaba muy extendida en la Edad Media europea. La eliminación de la cola de los perros suponía, en aquellos tiempos y en algunos lugares, por ejemplo una reducción de impuestos para sus criadores.

También se dice que aquellos perros medievales eran más eficientes persiguiendo a las aves y a los conejos en las partidas de caza si se les privaba de la cola. Para otros investigadores, el origen de la práctica parece estar también en un intento deliberado de reducir las lesiones lumbares en ciertas razas.

Es un hecho que la selección genética que ha dado como resultado la gestación de algunas razas de perros para adaptarlos a trabajos muy especializados del campo, de la caza, de la pesca o en el pastoreo, dio como resultado algunas variedades caninas que ya nacían sin cola o con un principio de apéndice posterior diminuto.

Es el caso de la raza Welsh Corgi o los Pembroke Corgi, muy curiosa esta última. Algunos perros de las camadas nacen con cola larga y otros no, la tendencia es uniformarla cortándosela a los que las han desarrollado.

La aparición de ausencia de cola en las crías nacidas de determinadas razas es, en ocasiones, un efecto colateral resultado de la explotación de determinadas líneas genéticas en la selección de las variedades con el fin de potenciar algunas características determinadas o anular otras.

El momento elegido para cortar la cola a los perros es el de los primeros días de vida, cuando tienen apenas entre 3 y 5 días. Se argumenta también que la intervención en realidad no hace daño a los cachorros, que bien aplicada por un veterinario puede ser una formalidad más del cuidado de los animales y de la observación de su salud tras el parto.

En el lado opuesto, los amantes de los perros, fervientes proteccionistas y contrarios a esta práctica hablan de la mortandad de las intervenciones, de las faltas de control sanitario y de complicaciones posteriores por la amputación de ese apéndice que, en su razonamiento, está ahí por algo, fruto de la evolución de unos animales que, dicen, por un motivo natural siguen naciendo con ella.

Boca sana en perro sano

Los perros son animales carnívoros, cuya adecuada alimentación depende muy directamente del estado de su dentición. Mucho más de lo que podamos creer. Sin todas las piezas de la dentición en su sitio, sin sus incisivos, caninos y molares, los perros dejan de ingerir su comida con el aprovechamiento dietético que necesitan. No debemos olvidarlo.

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Descuidar la higiene bucal y la alimentación de tu mascota, le puede ocasionar muchas enfermedades

El mal estado de salud de sus dientes, y el general de su boca, es el origen de muchas de las patologías comunes en los perros, desde problemas de corazón, a otros de riñón o hígado. Algunos expertos aseguran que unos dientes cuidados garantizan hasta cinco años más de vida a los perros.

En cualquier caso, sea como sea, la higiene bucal y la forma en la que administremos su comida, la calidad y variedad de los piensos y hasta de los suplementos que podemos comprar en una tienda de animales estarán en la base de esa salud que deseamos para nuestra mascota.

Un estudio realizado sobre perros norteamericanos de más de tres años de edad, cuando los animales han desarrollado toda su dentadura, demostró hace unos pocos años que el 80% de los perros relacionados tenían al menos un problema en sus dientes. O lo que es lo mismo, no estaban sanos. En el estudio, podían ser problemas de sarro, en el mejor de los casos, o la pérdida de alguna pieza dental, en el peor. Datos referidos perros, a mascotas estadounidenses, que pueden ser extrapolados a los de este y a los de cualquier otro país desarrollado occidental de nuestro entorno.

No olvidemos que la mayor parte de los perros criados en entornos urbanos europeos siguen unas mismas dietas, basadas en piensos, que, invariablemente se pueden comprar en las tiendas de animales de referencia. Y se puede decir que los perros occidentales tienen una alimentación y estilos de vida similares.

Sin embargo, todos los casos de problemas bucales de los perros a los que nos referimos tuvieron un comienzo. El perro pasó de estar bucalmente sano a no estarlo. Si somos conscientes de la importancia de la prevención, si estamos pendientes del estado de salud de los dientes de nuestro perro, si los observamos con frecuencia; podemos adelantarnos al problema.

Una medida sensata y básica para esa prevención de la dentición de nuestros perros está en el control de la alimentación, algo que puede empezar con una comida, un pienso balanceado y seco, con los suplementos necesarios, con los minerales y vitaminas que el perro precisa para mantener su boca sana.

El pienso seco ayudará al perro a arrastrar las placas de sarro de su boca. Las pastas de dientes especiales o los juguetes de goma, o algo más duros, que podemos comprar como productos para mascotas en las tiendas de animales serán igualmente eficaces. Les ayudarán a limpiarla o a masajear las encías.

En cualquier caso, si el proceso de deterioro de la dentición del perro ha comenzado, siempre podemos revertir la situación acudiendo a nuestro veterinario de confianza para saber como erradicar el mal y la línea a seguir en el tratamiento, qué complejos vitamínicos necesita nuestro perro y cuales son los suplementos que han de incorporarse a su comida.

Pero ¿cómo podemos detectar daños en la boca del perro? ¿en qué debemos fijarnos? Detectar problemas bucales de los perros es más sencillo de lo que parece. Por ejemplo, como ocurre con los humanos, si el perro tiene mal aliento o presenta la dentición amarilla es que algo anda mal, también si saliva demasiado o tiene las encías rojas, aparentemente inflamadas.

En cuanto al comportamiento del perro, si el animal se muestra renuente a jugar con sus juguetes de mordisquear, o no quiere, por ejemplo, agua fría, tal vez estemos ante un dolor bucal que el perro instintivamente quiere evitar.

Si, en el mismo sentido, advertimos que nuestro perro tiene dificultades para morder o masticar, que tiene sangre, o incluso pus, en las encías o entre los dientes, o más que masticar roe una y otra vez, el problema puede estar muy avanzado. Hay que acudir sin dilación a una visita al veterinario, que nos dará la medida del problema y, sobre todo, una estrategia para una solución eficaz.