La letra pequeña de la comida de nuestro gato

Un aforismo popular dice que somos lo que comemos. Y todos, en la medida de nuestra experiencia, podemos decir que hay algo o mucho de verdad en esas palabras. Un argumento que también podemos validar para nuestras mascotas. Nuestra salud, la de nuestro gato depende, como no puede ser de otra manera, de lo que comemos, de lo que le damos de comer.

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¡Qué cara de susto!🙂

Somos los responsables del bienestar de nuestro gato y de conocer qué es exactamente lo que le damos para comer en su comida enlatada, en su pienso que le sirve de alimentación y que nos aprestamos a comprar en las tienda de animales; es el primer paso para proteger y mejorar su salud.

Pero, ¿cómo podemos saber qué es lo que comen nuestros gatos, cómo podemos manejar esa información? Pues, podemos empezar por saber interpretar las etiquetas de su comida, las que contienen los sacos de pienso, su alimentación seca. El objetivo de conocer la composición de su alimentación es mejorar la elección de la comida del gato. En cualquier caso, es un comienzo, es un buen comienzo.

Las necesidades nutricionales de los gatos son las proteínas, la taurina, determinadas vitaminas, minerales, ácidos grasos y enzimas y, por supuesto, agua. Las proteínas han de estar derivadas de los propios animales, de vacuno, de pescado o de aves de corral, como el pollo o el pavo. Este aporte nutricional original es fundamental.

La taurina es un aminoácido que debe estar presente en la comida del gato, en su pienso, de alguna manera en su alimentación, porque representa un elemento decisivo para la asimilación de la comida, para la metabolización de su alimentación

Las vitaminas son las habituales, las podemos comprar fácilmente en las tiendas de animales, si no estamos seguros de que la comida que recibe el gato cubre sus necesidades en este aspecto, o nuestro veterinario nos ha recomendado suministrárselas como suplementos porque nuestro gato se encuentra en un estado de carencia o es una hembra que necesita un aporte mayor por estar en fase de amamantamiento o por estar preñada.

Hay que recordar que los gatos no necesitan hidratos de carbono, como ocurre con los alimentos básicos que están presentes en la dieta de los humanos. Sin embargo, el maíz, el trigo o el arroz, o ambos, se emplean en la comida industrial de los gatos para aumentar su volumen, tanto en la comida enlatada como en la seca en forma de pienso.

Hay que estar muy pendientes de las etiquetas de la comida de los gatos y detectar los aromatizantes, los aglutinantes, los colorantes y los saborizantes que por ley, deben aparecer en la relación de componentes de la comida que aparece en las etiquetas.

La polémica siempre está servida entre cuidadores responsables e industria sobre el sentido que tienen estos añadidos, que algunos cuidadores sensibles creen que se añaden para satisfacer, no tanto las necesidades nutricionales de los gatos, como para agradar a la estética de los consumidores humanos.

El razonamiento es que queremos darle a comer a nuestro gato lo que a nuestra vista resulta agradable. Leer el listado de suplementos que no forman parte en sí de los alimentos y sí de su presentación y conservación queda a nuestro criterio personal, como lo está el de ser responsable con la comida envasada que solemos comprar para nosotros mismos.

Y en la línea de seguir aportando información sobre la alimentación del gato, unos datos más. Muchos nutricionistas coinciden en que los gatos deben consumir una gran variedad de comida, de distinta procedencia, tanto en seco y en conserva.

Ésto es así, porque mientras le demos a nuestro gato su comida seca, le haremos abandonar la alimentación de fortuna que su instinto le obliga a obtener, también porque la comida enladata tiene agua y los gatos no beben líquido con la regularidad que debieran.

Por otro lado, asegurar una variedad importante de comida, hace que el animal se acerque al ideal correcto de nutrientes y al equilibrio nutricional, sin recurrir a los suplementos, como suele ser costumbre.

Además de conseguir reducir de forma natural las consecuencias de las alergias a ciertas alimentaciones, si se repite mucho la comida, el gato acabará aburriéndose de su alimentación y la buscará por otro sitio, con lo que significa como riesgo para su salud.

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