Archive for 28 febrero 2011

Suplementos vitales para la comida de los perros

Los seres humanos tomamos complejos vitamínicos, se nos recomienda tomar el sol para mejorar la absorción de la vitamina D o se nos pide que hagamos ejercicio. Nuestras mascotas suelen llevar, sobre todo en las grandes ciudades, una vida muy parecida a la de sus cuidadores, muy alejada, en la mayor parte de las ocasiones, de lo que se considera razonable para la salud de los animales.

MascotaSana: Su perro sano con nuestros piensos ecológicos para perros

El Omega 3 ayuda a prevenir la artitis y el colesterol en tu mascota

Los seres humanos tomamos suplementos para equilibrar los desequilibrios en nuestra dieta, que se presentan como inconvenientes de la vida diaria que llevamos. Por esa razón también, los veterinarios recomiendan que los perros reciban un aporte de suplementos. Suplementos que les ayuden a mejorar la asimilación de su alimentación, a hacerla más digerible, pero también a luchar contra su envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la edad.

Uno de los suplementos que recomiendan los veterinarios para la alimentación de los perros es el razonable aporte de omega 3, ácidos oléicos que contribuyan a que los perros prevengan algunas de sus enfermedades más comunes, pero también contribuyan a resolver los diagnósticos negativos de perros con problemas de riñones, con alergias o que, simplemente, tengan una dieta con grasas monoinsaturadas que les hayan hecho aumentar su colesterol en sangre.

La comida barata para perros que se anuncia como compuesta con omega 3 puede tener efectivamente esa composición proveniente de los aceites de pescado, pero también puede darse la trampa de que el omega 3, la procedencia de ácidos grasos saludables, venga no de fuentes estables, sino de productos vegetales como la linaza.

La semilla molida de linaza, que puede estar contenida en la comida seca de los perros, pierde todas sus propiedades como agente propagador estable de omega 3, simplemente, el aire oxida y ese componente pierde todas sus propiedades.

El resultado es que un perro persistentemente alimentado con esa comida seca que no le aporta niveles correctos de ácidos grasos saludables correrá el riesgo de enfermar o desarrollar deficiencias orgánicas en su cuerpo que reduzcan su vitalidad y finalmente le lleven a la muerte.

Por esa razón, es importante dejarse aconsejar por los especialistas veterinarios o por las personas que son de nuestra confianza y que están al frente de las tiendas de animales donde podemos comprar la comida de nuestros perros.

La ausencia de omega 3 ocasiona daños en los tejidos, en la formación y en la unión de los cartílagos, hasta el punto de que pueden dar lugar a procesos de artritis en los perros, y no en los de edad avanzada precisamente. En otros casos, las inflamaciones resultantes ocasionan colitis persistentes y úlceras en diferentes zonas del sistema digestivo.

Además del incremento del colesterol que hemos comentado, la reducción de la ingesta de omega 3, o de suplementos que igualen los niveles necesarios para la salud del perro, pueden provocar problemas de corazón, en unos casos arritmias, trombos, como en los humanos, problemas cardiovasculares generalizados y lo que también en las personas se denomina popularmente como muerte súbita.

La carencia de suplementos adecuados en la comida de los perros, puede dañar la piel que es visible por la caída súbita del pelo o dejar un pelaje feo y disparejo o atacar a los oídos y dejar al perro sin uno de sus principales sentidos o desorientado de tal forma que el animal no pueda valerse por sí mismo, se altere su socialización con sus cuidadores o se vea afectado gravemente la relación con otros animales de su especie.

En el caso de las hembras preñadas o lactantes, el riesgo es doble, la carencia de estos suplementos esenciales puede pasar a sus crías y afectar, no sólo a la formación de sistema neuronal posterior de los cachorros, sino directamente, y como consecuencia de ello, a la vista y al oído de las crías también en el futuro.

Anuncios

Los signos de senilidad en nuestro perro

Se trata de nuestro amigo, nuestro fiel compañero que nos ha acompañado en mil y un aventuras, que siempre ha estado ahí. Nuestro perro. El paso del tiempo nos ha hecho madurar a nosotros y a él envejecer mucho más rápido que nosotros, a nuestra vista. Porque veinte años en un perro, es toda una vida.

La pérdida de vista es frecuente en perros mayores.

Al llegar a una edad senil nuestro perro va dejando ver sus achaques. Y es, en ese momento de su vida, cuando él más nos necesita. Vamos a abordar aquí toda una relación de consejos para hacer más grata y tranquila su vida, para comprender sus limitaciones y adaptar su mundo y el nuestro a sus posibilidades.

No se trata sólo de comida, no es su alimentación, cómo le damos su pienso, sino su relación con el ejercicio y las temperaturas, las humedades, el entorno de siempre, que, con sus limitaciones físicas, se ha vuelto hostil para nuestro perro. Parece poco, pero un perro con once años de vida tiene la edad de un humano de setenta y un años, no debemos olvidarlo.

Lo primero que debemos hacer cuando detectamos sus problemas físicos es acudir a un veterinario que nos marcará las pautas que debemos seguir para tratar los achaques de nuestro perro, atendiendo a su edad, a sus problemas físicos, a su raza o a su peso. Aunque, si queremos cuidarlo con dedicación, podemos realizar un chequeo completo cada seis o casa ocho meses.

Tenemos que tener siempre en cuenta que cada edad tiene su alimento, existe pienso, comidas para perros que podemos comprar en las tiendas de animales específica para perros mayores. También tenemos suplementos y piensos que funcionan en las dietas específicas para perros entrados en edad como el nuestro. La comida, el pienso, también contribuirá a proteger el órgano que nuestro perro, si es el caso, pueda tener dañado.

Pero ¿qué debemos observar en nuestro perro para distinguir que ya se ha hecho mayor? Tal vez lo primero que salta a la vista es la aparición de canas, pelos blancos alrededor del hocico y entre los que antes eran negros y oscuros en su cuerpo.

También nos alertará de la merma de sus condiciones físicas como consecuencia de la edad, la pérdida de dientes, la caída de algunos de ellos y hasta el estreñimiento persistente. En esto, la comida, el pienso que administremos a nuestro perro y el que nos aconseje el veterinario de confianza puede marcar la diferencia para ayudar a nuestro perro a sobrellevar sus problemas de la edad.

Cuando un perro tiene sus años, se mueve menos, y puede sufrir hasta de artritis como los humanos, de atrofia muscular y hasta engordar hasta llegar a la obesidad. Nuestro perro se moverá menos y no estará dispuesto como antes para jugar, incluso con ese juguete para mascotas que una vez fuimos a comprar a una tienda de animales.

También es frecuente que el perro pierda vista. Esta circunstancia la notaremos porque algunos objetos pasan desapercibido para él y hasta la comida, que si no la huele correctamente, también tendrá problemas para distinguirla o apreciarla como en otro tiempo. La pérdida del olfato es otro síntoma de senilidad en los perros mayores. Como nos podrá asegurar con su experiencia cualquier responsable de una tienda de animales.

A los perros viejos se les desarrollan varios males que popularmente se conocen como riñones y corazones cansados, como también se suele decir de los mismos padecimientos humanos que son análogos. Sus riñones no filtran bien y su corazón no bombeará adecuadamente sangre, hasta el punto de que sus cuidadores los llegan a reconocer cansados al hacer ejercicio o al jugar, cuando lo hacen.

Y ésto nos lleva a considerar un consejo preventivo. Una de las primeras muestras de que un perro comienza a hacerse mayor, o como consecuencia de alguna enfermedad oculta, es una alteración de su conducta. Un cambio en su forma de comportarse fuera de lo habitual.

Si lo detectamos, sería muy conveniente consultarlo con nuestro veterinario. Puede que nuestro amigo de toda la vida, haya empezado a recorrer su último camino. En nosotros estará en mejorar su calidad de vida, como él lo hizo con nosotros cuando llenó y alegró la nuestra.