El embarazo de nuestra gata, alimentación y cuidados

Tenemos una gata en casa en edad de aparearse y corremos el riesgo de vernos envueltos en los cambios que para el animal y para nosotros puede significar la llegada de nuevos cachorros a casa. Si estamos preparados, si conocemos cómo actuar, qué es lo que tenemos que hacer o esperar que suceda, habremos dado un paso hacia delante y las sorpresas serán sólo ecos de nuestro entrenamiento.

Alimentación sana y natural: Piensos para gatos

El cuidado de la alimentación ayuda de forma sencilla a contribuir al desarrollo correcto del embarazo de nuestra mascota.

Antes que los cuidados específicos para una gata preñada, lo más sensato es ir, al inicio de todo, a la valoración de si el animal está embarazado o no. ¿Cuáles son los síntomas, todos esos detalles que nos ayudarán a saber si nuestra mascota, nuestra gata está preñada?

Una de los comportamientos que nos alertarán de que nuestra gata está preñada es la desaparición del celo, el súbito aumento del apetito, que aparece en forma de insistencia, de maullidos constantes con los que nuestra mascota nos reclamará alimentación o simplemente más cantidad de comida.

En la primera semana, apenas notaremos en su cuerpo nada que nos haga indicar que está encinta, es alrededor de la tercera semana, cuando podremos palpar su abdomen buscando cualquier resalte que nos indique el desarrollo de uno o varios fetos. Esta operación, lo de palpar el abdomen de la gata, habrá de hacerse con suavidad, no sólo para impedir que pueda haber un desprendimiento, sino también para que el animal, muy sensible como consecuencia de las alteraciones hormonales, no nos dañe o se dañe a sí mismo.

Alrededor de la quinta semana, ya podremos ver como nuestra gata sufre cambios morfológicos en su cuerpo, nos parecerá más grande, o si acaso, más ancha. Una visita al veterinario nos ayudará a confirmar su embarazo y a saber más sobre los cuidados especiales que debemos proporcionarle.

Si hay que saber como manejar a la gata en los momentos iniciales de su embarazo, las dos semanas últimas son vitales, como nos recordará un veterinario, pero también un responsable de cualquier tienda de animales, que conoce como pocos las necesidades de estas pequeñas mascotas.

Antes que nada, seguiremos dándole a nuestra gata la misma comida, exactamente la misma alimentación que le estábamos proporcionando hasta ahora. La que podemos comprar en la tienda de animales de nuestra confianza. A continuación, sí deberemos consultar con el veterinario sobre los cambios en la dieta que nos pueda prescribir, los tiempos que deberemos aguardar para pasar de una alimentación a otra, en su caso.

Hay que tener en cuenta que un pienso, una comida económica, elaborada con componentes baratos, nos aportará nutrientes que no compensarán las necesidades alimeniticias de nuestra gata, ni tampoco ayudarán a la formación adecudada de las crías que aún están por nacer.

En este caso, también es conveniente el consejo del veterinario para marcar las pautas sobre la alimentación de nuestra gata y sobre los suplementos que se pudieran recetar contribuir a la formación de huesos, sistema nervioso y demás órganos de los gatitos.

A título orientativo, señalaremos que si para una gata de cuatro kilos aproximadamente se le proporcionaba diariamente del orden de 60 gramos de su comida, para su nueva situación de embarazo, estaremos hablando de casi el doble, de 100 gramos.

Es más, también resulta aconsejable dividirle esas cantidades de comida en raciones o comidas independientes a lo largo del día, entre tres o cuatro diarias, para ayudar a repartir sus necesidades de gestante y las de sus pequeños en formación a lo largo de toda una jornada.

El cuerpo de nuestra gata, como sucede con el de las humanas encintas, le pide más. No comerá por dos, como se suele decir, se alimentará adecuadamente para dos (o más gatitos), que es diferente.

Y es que el embarazo de una gata se prolonga por espacio de nueve semanas, muy rápido para los cánones humanos, algo mas de dos meses, o sesenta y dos días por término medio, si vamos a ser exactos. Un tiempo fugaz en el que todo pasa deprisa.

Un dato al margen que no debemos descuidar, las bolsas o los paquetes de alimentos pueden tener dosificadores de comida, de pienso, o de su alimento semiseco o húmedo. Estos medidores pueden sufrir algunas variaciones en las escalas, o tener varias escalas, preparadas para que la comida se comercialice indistintamente en diferentes mercados con los mismos cacitos. A todo ésto deberemos estar atentos.

Tanto por exceso de comida, como por defecto. Comprobar que se mide en la escala adecuada es otra forma simple y sencilla de contribuir al correcto embarazo de nuestra gata de la familia.

2 responses to this post.

  1. Posted by alex on julio 23, 2011 at 7:38 pm

    puedo darle a mi gata leche ?? y q vitaminas le doy

    Responder

  2. Posted by Jeovanna on mayo 15, 2011 at 12:04 am

    Cuando tu gata o cualquier mascota tuya esta embarazada debes de asegurarte de que no coma tanto durante su proceso de embarazo debes mantenerla segura desde la primera semana de embarazo. No puede estar en contacto con ningun amigo o enemigo desde la tercer semana de embarazo. Durante el parto ella debe estar segura en un lugar apartado de los y las demas animales.

    Responder

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