El oído del perro y su limpieza regular

El oído del perro es uno de sus órganos más delicados y, como sucede con otros de su organismo, podemos cuidarlo si estamos muy atentos a su estado con sencillas observaciones regulares, pero también si conocemos cuales son sus propiedades. Como en cualquier cuestión de salud humana, conocer es el primer paso para prevenir. Si sigue este articulo, podrá descubrir cómo funciona el sistema auditivo de un perro, y algo más importante, cómo detectar las afecciones que perjudican su oído.

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Este perro sí que parece tener bien desarrollado el sentido del oído... 😉

El oído del perro es, después del olfato, su sentido más desarrollado. El perro, que tiene unos pabellones auditivos muy grandes, es capaz de discriminar sonidos situados cerca y a una gran distancia en la misma dirección, hasta con cuatro grados de separación entre uno y otro; no en vano, los perros, son capaces de escuchar sonidos en alta frecuencia, nada menos que hasta los 60.000 hertzios, mucho más altos que nuestros límites de apenas 20.000 hertzios. Un sistema auditivo tan especializado, como delicado, que merece todos nuestros cuidados.

Para empezar, hay que tener en cuenta que cualquier medicación que se aplique a un perro para mejorar un problema de audición debe hacerse sobre un oído limpio porque se corre el riesgo de que no surta efecto. Unas veces serán costras de medicaciones anteriores y otras, las más comunes, un conducto auditivo lleno de concreciones y de exudados que limitan el efecto de las aplicaciones veterinarias.

Por esa razón, y por una simple responsabilidad activa en la salud del perro, es importante controlar la limpieza del pabellón auditivo y del mismo oído del animal. Las reglas para su cuidado son muy sencillas y se parecen bastante a los cuidados que ponemos para mantener limpios los oídos humanos. La limpieza es casi tan importante como su comida, como su pienso, como su alimentación.

Así, por ejemplo, cuando se bañe al perro se ha de tener mucho cuidado en que no le caiga agua en el oído que pueda quedar retenida. Para evitarlo, sólo hay que doblarle las orejas hacia abajo cuando se le lave la cabeza, sobre todo cuando se aclara el jabón con agua lanzada con fuerza a presión. Otra medida preventiva simple es la de taponar los oídos del perro con unos pequeños tapones hechos con bolitas de algodón, formadas con las palmas de las manos, ni  muy grandes que no taponen y se caigan durante el baño, ni muy pequeñas que se puedan atascar o molesten al perro.

En las tiendas de animales se pueden comprar preparados especiales para limpiar los oídos de los perros, aunque se recomienda que no contengan alcoholes, clorexidina, que no tengan iodóforos, ácido acético y otros menos comunes que son agresivos con el oído del perro, dependiendo de la raza y de la corpulencia del animal.

Pero ¿cómo detectar que el perro tiene algún problema en su oído? Normalmente, los perros suelen alertar sobre una incomodidad en su sistema auditivo por su comportamiento anormal, por ejemplo, cuando frotan los laterales de su cabeza con insistencia contra objetos de su entorno, pero también cuando el perro muestra signos de desconcierto, cuando sacude la cabeza con regularidad o cuando la inclina sin un fin aparente. Tal vez sea un problema de oídos, sí, pero también otra alteración, que en cualquier caso se debe consultar con el veterinario de confianza.

Otros indicativos de que algo no va bien en el oído del perro, como nos recordarán los conocedores del mundo del perro que podemos encontrar en las tiendas de animales especializadas; es el enrojecimiento del pabellón auditivo del animal y aún por cierto mal olor que pueden despedir el interior del oído, consecuencia de la actividad de bacterias nocivas.

Hay que recordar que algunas razas de perros son más propensas a desarrollar otitis, una infección relativamente común del oído medio. En especial, los perros que tienen las orejas caídas, que tapan el conducto auditivo y que dejan poco espacio para la ventilación natural.

Los limpiadores de oídos de perros se pueden comprar en las tiendas de animales de confianza y se aplican de forma sencilla sobre el animal. No se trata de una acción que tengamos que realizar todos los días, sólo tiene que ser regular, para mantener limpio y saludable el sistema auditivo del perro.

Lo único que hay que hacer es introducir las gotas en su oído, las que prescriba el envase y, en su caso, el veterinario, de acuerdo a la edad y a la raza y el tamaño del animal, y luego taponarlo con una pedazo de algodón compacto de forma que no se salga el líquido con los movimientos del perro o con su intención instintiva de quitarse el molesto líquido y el tapón de sus orejas. 
Pasado un tiempo razonable, se retira el algodón. Hay que fijarse en el aspecto que tiene la bolita que se utiliza como tapón cada vez que se retira, porque nos va dar la medida de la eficacia de nuestro tratamiento. Cuanto más limipia esté después de cada aplicación, menor necesidad hay de mantener el proceso de limpieza. 

Independientemente de la acción regular de limpiar los oídos del perro para mantener sano su sistema de audición, algo que tampoco hay que descuidar la alimentación misma del animal, en la medida en que el pienso que podemos comprar en la tienda de animales es una garantía para conseguir los nutrientes y los suplementos que el animal, su sistema auditivo y su salud necesitan.

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