Archive for 25 marzo 2010

Las grasas esenciales en la alimentación del gato

Hay un mito, o una leyenda urbana si lo preferimos así, que asegura que los gatos se vuelven locos por el pescado. Es verdad que los felinos son animales carnívoros, que necesitan proteínas, que pueden estar presentes en la carne de reses, aves y peces, pero su dieta es, y debe ser, muy variada. Si prácticamente el 50% de lo que ingesta un gato adulto debe ser proteína, ningún cuidador puede olvidar el aporte de grasas de su gato.

Las grasas son las responsables de la activación de varios procesos químicos en el organismo del gato y la proporción dentro de la dieta es, como en el caso de las proteínas, bastante alta. Un gato adulto necesita entre el 10% el 30% de su dieta en los distintos tipos de grasas, un gato pequeño en crecimiento, más, del orden de un 17% a un 35% del total de lo que supone su alimentación, ya sea pienso para gatos o cualquier otro tipo de comida seca o húmeda.

La siesta

Tras una buena comida sana....la siesta

Los gatos necesitan grasas de los dos tipos, de las grasas saturadas o sólidas y de las insaturadas, líquidas. Las primeras tienen un origen animal y las emplea en los procesos químicos vitales para su organismo, las segundas son las responsables de la energía del gato, de esa vitalidad que nos gusta de nuestra mascota.

Un dato a tener en cuenta a la hora de comprar comida en las tiendas de animales es considerar que las grasas son importantes en la alimentación de los gatos que su falta o la ingesta de proporciones bajas, desencadenan en los gatos, problemas en la piel o un pelo muy deslucido, aunque, a la larga, los riesgos para la salud pueden ser mayores.

Las grasas se encuentran en los alimentos animales y vegetales y se suman a las células del organismo del gato también en forma de ácidos grasos. Los dos tipos fundamentales de ácidos grasos son el ácido linoléico y el araquidónico. Ambos responsables, si faltan, del resecamiento de la piel, de las escamaciones y las inflamaciones de la piel.

Tanto el ácido linoléico como el araquidónico son ácidos grasos omega-6 y se encuentran en los tejidos animales como en la grasa de pollo y en vegetales como el maíz y la soja natural.

Las grasas son el componente más costoso de los piensos en la comida de los gatos, por esa razón, algunas marcas de alimentos para felinos poco escrupulosas suelen rebajar la proporción de las saturadas o las insaturadas en la comida especializada o sustituirlas por otras de peor calidad y más económicas para el fabricante. Por esa razón, es conveniente conocer la composición real de las grasas por cada cien gramos de alimento.

En cambio, hay otras comidas para gatos de más calidad, más caras, sí, pero que aportan un nivel de grasas adecuado y de calidad a las comidas enlatadas o en forma de pienso, que podemos encontrar en las mejores tiendas de mascotas, y que contribuyen al lustre del pelo del animal y a mejorar sus reservas de energía.

Las cantidades altas de ácidos grasos omega-6 de los alimentos de los gatos, por sí solos, no son una garantía de una buena comida para felinos, el exceso del omega-6 puede, aunque resulte paradójico, generar también problemas en la piel de los gatos. El omega-6 necesita estar dispuesto en el pienso del gato en una proporción adecuada, debidamente equilibrado, con ácido omega-3 que funciona como corrector.

Los ácidos grasos omega-3 aparecen en las harinas de pescado y en algunas variedades de plantas afines como el lino. La función de los ácidos grasos omega-3 ayudan a la consolidación de las membranas celulares y al funcionamiento del sistema nervioso e inmunitario.

También se ha visto que tienen propiedades antinflamatorias, como en el caso del conocido prurito, similar al de los humanos, y tienen mucho que ver en la generación de los glóbulos rojos. Un dato a tener en cuenta en el caso de los gatos, animales con mucha actividad física para los que es indispesnsable una alta capacidad de oxigenación, con la existencia de adecuada proporción de glóbulos rojos.

Algunas razas de gatos demuestran una gran necesidad de actividad física, otras, en cambio, pasan por corresponderse con animales con poca o casi ninguna movilidad. La actividad física ‘se alimenta’ en parte del consumo de grasas adecuado, un nivel que siempre habrá de corresponderse con la raza de nuestra mascota. Las grasas no deben hacernos ‘resbalar’ sobre las necesidades alimenticias de nuestro gato.

Está escrito en los ojos de tu perro

Los seres humanos confiamos en la mirada y en la visión de los ojos de nuestros semejantes para conocer su proximidad emocional y hasta su estado de salud y su bienestar. Así, solemos decir, y con mucha razón, que los ojos son el espejo del alma. Nuestros perros son también mamíferos, y como tales, comparten con los humanos muchas de sus variables orgánicas. Saber mirar a los ojos de nuestra mascota es asomarnos a su estado de salud y cuidar de su alimentación es una forma directa de prevenir las lesiones oculares.

vista de perro

Así ven los perros

La vista no es el sentido más desarrollado en los perros, ése es un lugar común de cualquier conversación en las salas de espera de los veterinarios o en las tiendas de animales. Los perros tienen una vista menos eficiente que el ser humano, no distinguen los colores verdes y los rojos, aunque su visión periférica es mucho más amplia que la del hombre, todo hay que decirlo.

Si de observar los ojos de nuestro perro como prevención para cuidar su salud se trata, uno de los detalles que nunca podemos pasar por alto son los derrames, por pequeños que sean, los llamados derrames intraoculares pueden ser una de las consecuencias de desórdenes circulatorios serios.

Los perros pueden desarrollar también conjuntivitis como los seres humanos que se detecta a simple vista por la inflamación y el enrojecimiento de los tejidos situados alrededor del globo ocular. Suele suceder que la actividad de los perros los pone en contacto con agentes infecciosos, bacterias o parásitos, y que incluso le desencadenan la hinchazón y la rojez del entorno exterior del globo ocular.

El picor que produce al perro la inflamación le lleva a rascarse y a empeorar el cuadro del malestar. Algo que siempre tenemos que tener presente.

Los pastores alemanes, por ejemplo, suelen desarrollar queratitis superficial crónica, una inflamación de la córnea, y los más pequeños, las razas de perros lanudos de compañía están más expuestas a problemas oculares si el pelo queda en contacto permanente con los ojos.

Gafas de sol perrinas

Protege la vista de tu mascota

Los huskys siberianos, por ejemplo, tienen una fuerte tendencia a desarrollar cataratas, alrededor de un 15% de los perros la desarrollan y si no son tratados convenientemente pueden perder la vista y quedar ciegos. Es más, las cataratas pueden ser hereditarias en algunas razas como el cocker spaniel, el caniche, el schnauzer, el fox terrier, el golden retriever, el labrador, el pequinés o el old english Sheepdog.

Es importante detectar cierta opacidad u ojos de tonos azulados en los perros para prevenir las cataratas, porque no siempre los animales modfican de forma notoria su conducta a pesar de una merma en la capacidad de visión.

Para prevenir cualquier tipo de infección de los ojos de los perros, existe en el mercado muchas marcas y tipos de lociones para la limipeza ocular que podemos comprar en cualquier tienda especializada en perros. Estas lociones evitan la desecación de los ojos, al tiempo que no irritan sus mucosas, y eliminan la suciedad que se concentra sobre todo en el lagrimal.

Otra forma de prevención indirecta para la vista de nuestro perro es tener en cuenta que los alimentos que consuma, los piensos y la comida en general, contenga dosis adecuadas de vitamina A. La vitamina A estimula el crecimiento de los epitelios y la defensa contra las infecciones y es necesaria para mantener las condiciones de visión del perro, su carencia puede degenerar en xeroftalmía, sequedad en los ojos.

Otra vitamina que debemos buscar en las etiquetas de la comida de nuestros perros, en los piensos que les proporcionamos y que podemos comprar en la tienda de animales, es la B2 que interviene en los procesos de la respiración celular y en el metabolismo de aminoácidos y grasas, su carencia persistente genera lesiones oculares especialmente dañinas. Si no estamos seguros de su presencia en la alimentación del perro siempre podemos dejarnos asesorar por el profesional de nuestra tienda de confianza o por el veterinario de referencia de nuestro perro.

La vista de nuestro perro no es su sentido más fuerte, el olfato, la supera con diferencia, pero tal vez por esa razón, porque la agudeza de otros sentidos puedan enmascarar una pérdida de visión, cualquier cuidador dedicado a su mascota, deberá tener presente que para un perro la vista también cuenta.

El gato persa, el exquisito señor de los sofás

Si nuestra intención es elegir un gato como animal de compañía y vivimos en el espacio reducido de un piso, tal vez la mejor opción sea la de un gato persa. El gato persa es un animal dulce que tiene, además, un temperamento pacífico y tranquilo. Hay quien, arrastrado por una vena algo poética, lo ha calificado de ‘tigre de sofá’, sobre todo por su aparente indolencia. Su estatismo recuerda al de un muñeco, tan inmóvil como uno de peluche.

Gato persa

Gato persa gris

El gato persa es muy dormilón, inexpresivo y observador atento y con frecuencia da señales de desear las muestras de afecto de sus compañeros humanos. Si lo que buscamos es una animal tranquilo, habremos dado en la diana con el persa, porque, por ser pacífico, hasta parece haber perdido su instinto cazador que resulta un problema con otras razas de gatos. Las ganas de cazar de otros gatos ponen de los nervios a sus cuidadores que se las ven y se las desean para mantener el orden en casa.

Pero, ¿qué cuidados específicos debe tener el gato persa en cuanto a su alimentación? Un gato persa adulto debe tener su alimento disponible en su lugar preferido, aunque su ‘plato’ no debe ser muy profundo porque es un animal que tiene un hocico ancho, peludo y muy plano y le cuesta comer en espacios cerrados. La boca del gato está prácticamente a la altura, y en el mismo plano, que sus ojos, por lo que un comedero muy hondo podría también ser motivo de infecciones oculares.

Los gatos persas apenas tienen movilidad y los expertos ni siquiera sugieren ejercicio para mantenerlos motivados y ágiles, como sucede con otras razas, por esa razón el esfuerzo de sus cuidadores deberá ir orientado a la consecución de una alimentación equilibrada que evite que el gato aumente de peso de forma incontrolada.

Otra cosa que tenemos que tener en cuenta es que, el persa, como otros gatos, puede tener intolerancia a la leche, que se traduce en diarreas que pueden debilitar al animal si son persistentes y, en consecuencia, poner en riesgo su salud.

Los piensos que se comercializan en tiendas especializadas en alimentación para gatos persas reúnen todos los nutrientes y complementos vitámínicos que necesita esta raza. Es común, por ejemplo, que los piensos para gatos persas contengan principios activos como el aceite de borraja, EPA y DHA, grasas naturales y biosaludables, y algunas vitaminas muy concretas para intensificar la suavidad y el brillo del pelaje.

Gato persa

Gato persa blanco

La higiene bucodental queda a salvo en el gato persa caracterizado por esa escasa movilidad, con el añadido de fosfatos de sodio, que, como quelantes de calcio, contribuyen a ralentizar la formación de depósitos de sarro en la boca del animal.

Los piensos para gatos persas aportan también proteínas facilmente digeribles y el aporte de semillas de psyllium, que tienen fibras no solubles que absorven el agua; así como fructo-oligosacáridos, pulpa de remolacha, aceite de pescado y también arroz.

Uno de los beneficios de comprar comida específica para gatos persas en las tiendas de animales es que en su composición, tanto en alimentos húmedos en lata como en piensos, se cuida que los aditivos naturales ayuden a eliminar las bolas de pelo que tantas molestias ocasionan a los gatos persas en el tracto digestivo e intestinal. La excesiva cantidad de pelo que hace atractivos a estos animales es también un riesgo potencial para su salud. El pelo fino que lamen acaba depositándose y obstruyendo su sistema digestivo, ocasionándoles problemas de salud que a veces llegan a ser muy serios.

En consecuencia, una ayuda para mejorar el bienestar y la alimentación del gato persa es, sin duda, practicar un buen cepillado regular, con el que se reducirá el riesgo de la acumulación de pelo en su organismo, al tiempo que interactuamos con un animal muy entregado al tacto de los mimos. Ésa es su naturaleza.