Los gatos son animales muy independientes, muy diferentes de los perros, desde luego. Con necesidades físicas y motivacionales muy particulares, cuando no, peculiares.
Los gatos suelen hacer sus necesidades en lugares concretos y pequeños, pasar horas dormitando en un cubil y entregarse a medidos paseos por su exiguo territorio. Sin embargo, estas ocupaciones y movimientos instintivos no implican que sus dueños queden libres de dedicarles tiempo y espacio para otras actividades físicas.

